La Jornada Semanal, 5 de mayo de 1996


Los dichos de Luder

Julio Ramón Ribeyro

En 1984, el escritor peruano Julio Ramón Ribeyro creó a su alter ego, Luder, para escribir textos brevísimos que ni siquiera cabían en sus Prosas apátridas. Según Ribeyro, Luder vivió muchos años en París, al margen del tráfago mundano y las glorias literarias; le gustaba hablar con amigos, escuchando música de Verdi o de Agustín Lara; un día regresó a Perú, sin dejar dirección alguna. "Es posible que su retiro sea una dimisión ųuna abdicación, como él diríaų de toda responsabilidad literaria", escribió el autor de Crónica de San Gabriel en el prólogo a Dichos de Luder. Ofrecemos algunas instantáneas de este libro central que no ha circulado en México.



Le preguntan a Luder por qué no escribe novelas.

ųPor que soy un corredor de distancias cortas. Si corro el maratón me expongo a llegar al estadio cuando el público se haya ido.

* * *

ųUna cualidad que te envidiamos es haber logrado siempre evitar las discusiones ųle dicen a Luder.

ųNo veo por qué. Entrar en una discusión es admitir por anticipado que tu contrincante puede tener la razón.

* * *

ųPor favor ųdice Luder a su criadaų. Deja entrar a quien sea, menos a sociólogos barbudos que están haciendo una tesis sobre El escritor y su tiempo.

* * *

ųƑA qué te dedicas ahora? ųle preguntan a Luder.

ųEstoy inventando una nueva lengua.

ųƑPuedes darnos algunos ejemplos?

ųSí: dolor, soñar, libre, amistad...

ųšPero esas palabras ya existen!

ųClaro, pero ustedes ignoran su significado.

* * *

ųšNo, por favor! ųprotesta Luder, cuando vienen a buscarlo una vez más para que firme un manifiesto humanista o participe en un mitin a favor de un pueblo oprimidoų. Amar a la humanidad es fácil, lo difícil es amar al prójimo.

* * *

ųQuienes me conocen ųdice Luderų saben que cuando me denigro es para que me ensalcen. Pero ignoran que cuando me ensalzo es para que me den inmediatamente la razón.

* * *

ųPodemos ver el movimiento ųdice Luderų, pero no podemos imaginarlo. Nuestra representación del movimiento procede por el sistema de la sucesión de vistas fijas.

* * *

ųSoy como un jugador de tercera división ųse queja Luderų. Mis mejores goles los metí en una cancha polvorienta de los suburbios, ante cuatro hinchas borrachos que no se acuerdan de nada.

* * *

ųšCuánto lo siento! ųse excusa Luder, cuando le piden su opinión sobre los trágicos griegos, Virgilio o La Divina Comediaų. Hasta ahora no he podido cumplir la cita que tengo en una isla desierta con los Grandes Autores de la Literatura Universal.

* * *

ųDile que no estoy ųsusurra Luder a su criada que le muestra una tarjeta de visitaų. Es un semiólogo que anda en busca de una estructura.

* * *

ųšCómo me hubiera gustado conocer a Goethe, a Stendhal, a Hugo, a Joyce! ųexclama un amigo entusiasta.

ųšAh, no! ųprotesta Luderų. No los hubieras aguantado más de cinco minutos. Casi todos los grandes escritores son unos pesados. Sólo la muerte los vuelve frecuentables.

* * *

Le muestran un artículo en el que se habla de todos los escritores de su generación, menos de él.

ųMe libré de la redada ųdice Luder.

* * *

ųNo es que yo sea bondadoso ųdice Luderų. Sucede simplemente que no soy malo. He escogido el cómodo camino de la virtud por omisión.

* * *

Luder regresa de su habitual paseo por el malecón.

ųEstoy confundido ųdiceų. Cuando me aprestaba a gozar de una nueva puesta de sol, un vagabundo salta la baranda, camina hasta el borde del acantilado, se baja los pantalones y se caga mirando mi crepúsculo. Eso demuestra la relatividad de nuestras concepciones estéticas.

* * *

ųToda mi obra es un acta de acusación contra la vida ųdice Luderų. No he hecho nada por mejorar la condición humana. Si mis libros perduran será debido a la perversidad de mis lectores.

* * *

ųƑNo te preocupa escribir desde hace treinta años para haber alcanzado tan minúscula celebridad? ųle preguntan a Luder.

ųPor supuesto. Me gustaría escribir treinta años más para llegar a ser completamente desconocido.

* * *

Le preguntan por qué se emborracha esporádicamente en tabernas mal afamadas.

ųPor precaución ųdice Luderų. Sucede que a veces me despierto con la vaga satisfacción de estar llegando a ser una persona respetable.

* * *

ųSólo verán aire en el aire ųdice Luderų. He puesto tanto empeño en construir el pedestal que ya no me quedaron fuerzas para levantar la estatua.