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Desafío a la sociedad patriarcal
Agenda de familias lésbicas |
| La familia nuclear, aquélla integrada por mamá, papá, hijitos, un perro,
una casa y una cuenta en el banco, the tipical way of life, es cada vez
más rara en nuestros días. Hoy, uno de cada cuatro hogares de bajos recursos
es comandado por la jefa de familia, un número cada vez mayor de mujeres
en edad reproductiva de 15 a 49 años postergan la gestación, existe una
mayor cantidad de personas que viven solas y cada vez son más visibles las
familias integradas por homosexuales y lesbianas. Testigo de la existencia de por lo menos 19 familias lésbicas en la ciudad de México, es Neyeth Galaviz, hija de Rosa María Ortiz, representante del Grupo Madres Lesbianas (Grumale). Para ella, aceptar la preferencia sexual de su progenitora fue un proceso difícil: "cuando después de 20 años mi madre me dijo que era lesbiana, sentí mucha indignación y después gran confusión. ¡Cómo era posible que mi ídolo se hubiera caído de su pedestal y de una manera tan brutal! Entré en una etapa de negación; pero poco a poco ella, con su fortaleza, la borró de mí. El camino no ha sido fácil, mas ¿cómo negarle el apoyo a mi amiga y confidente? Han pasado más de 10 años y ahora no solamente la respeto sino que la admiro, ya que con sus pasos pequeños, pero muy firmes, ha demostrado toda su valentía para luchar por su derecho como ser humano, como mujer, madre y amiga, por lo que no dudé ni un momento en participar en el proyecto del Grumale para la realización de esta primera agenda de familias lésbicas, que con gran esfuerzo hoy se ha convertido en realidad..." Fruto del trabajo realizado durante tres años y medio, es la creación de un espacio de encuentro cuyo objetivo es intercambiar experiencias mediante talleres de reflexión, análisis, formación y autoayuda. Grumale cristaliza su esfuerzo con la presentación pública de su agenda de bolsillo, hecha a mano, que nos invita a mirar y leer en sus hojas (color sepia y portada de cartoncillo acanelado) los diferentes momentos vividos por las integrantes del grupo. Además, da a conocer la literatura creada por sus integrantes. La agenda Grumale, dice por su parte Rosa María Ortiz, representa un desafío y un reto en contra de la sociedad patriarcal y falocentrista que privilegia y legitima como única a la heterosexualidad. Las familias lésbicas, añade Rosa María, "somos una propuesta social diferente pues nos reconocemos y nos basamos en relaciones de respeto e igualdad para y entre todos los integrantes de la familia, al tiempo que enfrentamos mediante una red de familias lésbicas la lesbofobia (aun la propia). Para ello, nos apoyamos en talleres de autoayuda en donde damos a conocer nuestros derechos y obligaciones relacionados con los servicios de salud, guarderías, vivienda, derechos sexuales y reproductivos, entre otros, a los que debemos tener acceso como ocurre en el caso de cualquier otra ciudadana. Rosa María Ortiz define a Grumale como un grupo de lesbianas feministas no excluyentes, esto es: "damos cabida a todas aquellas mujeres aunque no sean lesbianas, como madres solteras y bisexuales. Nuestro trabajo de sensibilización y toma de conciencia sobre nuestra preferencia también está dirigido a las compañeras de madres lesbianas que no son madres o que están en el proceso decisivo de serlo". El mérito de la agenda "familias lésbicas" radica -según Guadalupe González, coautora- en ser la primera en su género y en la posibilidad que representa para otras mujeres de que "se reconozcan lesbianas o que están en proceso de hacerlo, de conocer diversos grupos lésbicos que trabajan en distintas áreas de dicha orientación sexual". Para las interesadas, la agenda está a la venta en la librería El Juglar, o en el Grupo Lésbico Feminista, Grumale II (352-1152.) |