Ť Vaqueros, eliminados


Del brazo de Marino, Miami ganó a Seattle

Bajo la especulación de su posible última presentación como profesional, Dan Marino sacó parte de la vieja magia de su brazo para ayudar a que Miami ųcomo visitanteų se mantuviera con vida en la postemporada, tras vencer 20-17 a Seattle, en el juego de comodines de la Conferencia Americana. Por parte de la Nacional, Minnesota venció sin problemas 27-10 a Dallas.

Marino, mariscal de 38 años y que es candidato al Salón de la Fama, tuvo su regreso 37 en últimos cuartos, para llevar a su equipo a enfrentar el próximo fin de semana a Jacksonville, que tuvo la mejor marca de la liga en la campaña regular.

La hazaña la logró orquestando una jugada de último momento, con un avance de 85 yardas, coronado con un acarreo de dos yardas de J. J. Johnson para el touchdown ganador, cuando quedaban 4:48 minutos en el reloj.

Pero la esencia del triunfo de Miami radicó en su férrea defensa, que mantuvo a la ofensiva de Seattle con sólo 171 yardas de ganancia en el juego. Además de detener al mariscal Jon Kitna en seis ocasiones. Cabe señalar que tanto Miami como Seattle perdieron cinco de sus últimos seis partidos, lo que habla de la inconsistencia de ambas escuadras. Aunque lo importante es que los aficionados podrán seguir viendo a una leyenda viviente: Dan Marino.

En el Domo de Minneapolis, el poderoso brazo del mariscal local, Jeff George, se mostró una vez más en la victoria de Minnesota sobre Dallas. Fue el primer triunfo de George en postemporada, quien con tres pases de anotación apagó las leves esperanzas de Vaqueros, que habían iniciado el partido a tambor batiente, al conseguir diez puntos en el primer cuarto.

Sin embargo, el circo aéreo de los escandinavos se hizo presente. George ųcon 12 de 25 pases y 212 yardas totalesų se conectó con Robert Smith (pase de 26 yardas), Randy Moss (de 58 yardas) y con Cris Carter (de cinco), para darle a su equipo el boleto de visita para el estadio de San Luis, donde enfrentarán a Carneros.

Dallas perdió el balón cuatro veces. Deion Sanders, Robert Thomas y Jason Tucker fueron los culpables, sin contar con una intercepción a Troy Aikman, para que Dallas continuara con su racha de ocho partidos perdidos de forma consecutiva.