LETRA S
Febrero 3 de 2000 
In Memoriam
Henry Ardila, los significados prácticos de la solidaridad
 

ls-henry

La lucha contra el sida no sólo ha dejado secuelas de dolor y sentimientos irreparables de pérdida. También ha sido una magnífica escuela de aprendizaje de los mejores valores humanos. Suelen ser las grandes catástrofes, como la pandemia de sida, las que ponen a prueba a hombres y mujeres, pues los enfrenta a retos inéditos que los obliga a asumir responsabilidades y compromisos éticos. Henry Ardila fue una de esas personas que no dudó en enfrentar el reto. Cuando fue testigo de la discriminación sufrida por los pacientes con sida en su natal Colombia, renunció a una carrera de médico muy prometedora dentro del sistema para dedicarse de lleno al trabajo comunitario. En 1984 estableció, con un grupo de profesionales, el primer albergue para enfermos terminales de VIH/sida. Pero no conforme con sólo paliar en algo el problema, en 1988 fundó la Liga Colombiana de Lucha Contra el Sida para desarrollar una respuesta integral y efectiva al problema. Resultaría abrumador narrar aquí ya no los trabajos sino incluso los principales logros de este ejemplar médico y activista especializado en epidemiología. Sólo diremos que Henry fue sin duda alguna uno de los pilares del combate contra el sida en Latinoamérica. Su capacidad profesional lo
ubicó muy pronto como una de las figuras imprescindibles en las innumerables reuniones y conferencias de trabajo regionales e internacionales donde se discuten las estrategias globales y comunitarias para encarar el problema. Por ello, su muerte prematura causó gran consternación. El presidente Andrés Pastrana envió condolencias a la familia y el ministro de Salud decidió nombrar una de las salas del ministerio en su honor. Tan sólo unos días antes de su fallecimiento, el 18 de enero, Henry fue nombrado coordinador general del Programa Nacional de Sida de Colombia, lo que coronaba su brillante esfuerzo de más de quince años contra la pandemia y significaba el inicio de una nueva etapa. Sus compañeros y compañeras de la Liga Colombiana nos hicieron llegar su semblanza con el siguiente texto: "Su muerte es una terrible pérdida para todos nosotros. Fue un gran luchador por los derechos humanos y civiles de las minorías. Con él aprendimos que la palabra solidaridad tiene significados prácticos y concretos, y que la esperanza es mucho más que una mera declaración pomposa."