La investigación sobre plaguicidas en México
Lilia América Albert
Antecedentes
Una revisión general de las investigaciones sobre plaguicidas que se han realizado en México muestra que son extremadamente escasas y no
guardan ninguna relación con las cantidades de estos productos que se han empleado en el país para diversos fines en los más de cuarenta años que han transcurrido desde su introducción.
Además de escasas, estas investigaciones no han abarcado toda la gama de productos utilizados, todos los parámetros ambientales y de salud que podrían haber afectado. Mucho menos, a las regiones en las que el uso de plaguicidas ha sido extensivo. En consecuencia, lo que desconocemos sobre los plaguicidas en México es más que lo que sabemos.
Información poco accesible
Como fruto de las carencias y restricciones a las que se enfrentan los investigadores que se han interesado en estos temas, y de las deficiencias en la legislación, hay importantes huecos en la información disponible sobre estos productos. Entre la que no se encuentra ampliamente disponible podemos mencionar la relativa a los plaguicidas que se usan en el país: cuáles se usan, cuánto se usa, dónde se usan, para qué se usan, quién los usa, cómo se usan.
Es evidente que si no se cuenta con estos datos, resulta difícil verificar los daños que puedan causar los productos mencionados, establecer un control eficaz de ellos, ni plantear investigaciones adecuadas. Igualmente se carece de datos suficientes sobre la presencia de residuos de plaguicidas en los alimentos mexicanos.
En este contexto, es importante resaltar que nunca se ha realizado en el país un estudio de residuos de plaguicidas en dieta total.
De igual manera, no se sabe cuántos son los individuos expuestos directa o indirectamente y, a pesar de los reiterados esfuerzos oficiales en este sentido, todavía no se conoce el número real de intoxicaciones por esta causa que ocurren anualmente en el país. Los estudios para determinar los efectos adversos de los plaguicidas sobre la fauna silvestre y el ambiente en general, son notables por su escasez. No es mucho mejor la situación en cuanto a los residuos en tejidos humanos.
Algunas causas de esta situación
En primer lugar, las investigaciones sobre plaguicidas son insuficientes porque los estudios son caros, pues requieren una infraestructura considerable y un fuerte gasto de operación y mantenimiento; a su vez, esto exige un fuerte compromiso institucional de largo plazo, el cual es una de las carencias más notorias.
En segundo lugar, porque no es fácil obtener financiamiento. Agréguese el hecho de que, en general, es una investigación poco apreciada por las instancias evaluadoras, por lo que el esfuerzo de los científicos no es suficientemente recompensado. Finalmente, no es una investigación fácil, entre otros motivos, porque tiene el potencial de afectar numerosos intereses económicos.
Qué se puede hacer
Los investigadores interesados en este tema podrían unir sus esfuerzos, recursos e información para estructurar programas de trabajo a largo plazo que tengan una repercusión nacional y que evalúen no sólo los problemas que ya pueden haber causado los plaguicidas, sino los que pueden generar en el futuro. Sería una forma de enfrentar algunas de las causas que impiden que los estudios sobre dichas sustancias sean suficientes y adecuadas a la realidad que se vive en México.