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Entre un "no" al aborto y un contradictorio
"sí" al respeto de la libertad de cada persona (siempre
y cuando no sea una mujer que quiera tomar decisiones sobre su propio
cuerpo, n. de la r.), entre el "no" a los porcentajes para
que las mujeres accedan al Congreso y el "sí" a la
participación política de las mismas, entre la apertura
y la cerrazón, oscila el péndulo político de Vicente
Fox, candidato del PAN a la presidencia de la República, quien
habla sobre las mujeres en entrevista exclusiva para Triple Jornada.
Fox no se sale del guión:
"Hay que crear el instituto para la mujer para desde ahí,
generar todo un plan de desarrollo para las mujeres que incluye abrir
espacios, terminar con la discriminación laboral, terminar con
el machismo creando una nueva cultura. Asimismo, promoveremos la igualdad
de oportunidades, abriremos guarderías..."
En el documento que contiene las líneas de acción para
hacer política desde, por y para las mujeres, Vicente Fox señala
a temas como la economía, la salud, la inseguridad y la drogadicción
como las principales preocupaciones de las mujeres y posteriormente
plantea el compromiso de incorporarlos a su agenda política.
Pero constriñe la participación directa de las propias
mujeres.
"Yo no creo en las cuotas", responde Fox sobre los porcentajes
reservados para que las mujeres accedan a cargos de elección
popular; "creo, en cambio, profundamente, en la participación
de las mujeres. El procedimiento por cuotas podría dar un resultado
negativo; me parece que se puede lograr la misma meta o mejor avanzando
por la vía de promover la presencia de la mujer en todo el quehacer
del país y para esto estará el instituto nacional de la
mujer con autoridad, presupuesto y facultades para hacer esta tarea".
Fox no quiso especificar el número de mujeres a incluir en su
gabinete; para él, hablar de porcentajes es lo de menos porque
"mujeres hay de sobra y con mucha capacidad", por lo que,
dice, no ve "ningún problema en integrar todas las mujeres
que se requieran en el gabinete y al gobierno". Su gabinete, explica,
será designado mediante un proceso de selección "riguroso"
de modo que "queden los hombres y las mujeres más talentosas".
La entrevista se realiza durante un traslado entre un evento y otro.
Durante el recorrido, Fox fuma su puro, se distrae cuando la gente lo
reconoce y él responde al saludo como si estuviera en un desfile,
y prosigue: "Entonces, te digo, yo no lo pienso sólo por
una razón de estricta justicia y equidad, sino que se trata de
una razón de conveniencia y estrategia; yo ya no puedo concebir
un gobierno eficaz que no integre a muchas mujeres".
Al cuestionarle acerca del desplegado publicado el pasado 3 de marzo
en el que numerosas organizaciones no gubernamentales, grupos de mujeres
y miembros de la comunidad Lésbica-Gay protestaron por "el
lenguaje sexista del señor Fox", por llamarle "mariqueta"
al candidato del PRI, Francisco Labastida, el exgobernador de Guanajuato
negó haber utilizado ese adjetivo en forma despectiva y calificó
la protesta como "una crítica electorera para desacreditar
a Fox".
"Yo lo que usé fue un calificativo que describía
una situación en la que se metió Labastida que es arrojar
la piedra y esconder la mano. Tratar de posicionar a Fox como machista
u opuesto al desarrollo de las mujeres es completamente falso. Yo no
escucho que las mujeres me digan que por qué utilizo el lenguaje
que utilizo, al revés, me lo festejan...".
Fox se defiende: "Además, no entiendo... Esos de esa comunidad...
¿qué comunidad?.. ¡Yo en qué los ofendí!
Yo respeto su libertad y su conciencia de ser lo que ellos gusten, yo
nunca me he metido con ellos, mi expresión no fue en ese sentido,
para nada".
Al final, Fox se negó a responder si eventualmente incorporaría
a la comunidad homosexual a tareas de gobierno y prefirió evadir
el tema.
Y si bien Fox parece distanciarse a ratos de las posiciones de su partido,
parece coincidir en la actitud general de los gobiernos panistas, que
en ocasiones han hecho uso de la fuerza para reprimir reuniones u otros
actos de homosexuales. Fox mismo, como gobernador de Guanajuato, respaldó
al alcalde de León cuando prohibió un baile travesti en
1996: "Es la decisión del municipio y me parece que hicieron
lo correcto. Los actos degenerados no son buenos para la sociedad, y
el Estado no tiene porqué promoverlos. Como ciudadanos ellos
(los homosexuales) merecen todo mi respeto. Nadie los va a lastimar
o molestar. Pero mi opinión es que es un acto degenerado que
va contra la naturaleza", esto consta en un documento del Servicio
de Inmigración y Naturalización, divulgado por Proceso
en octubre de 1997: "México, trato a homosexuales",
es una guía para funcionarios encargados de decidir sobre peticiones
de asilo político en la que se les advierte sobre las posturas
homofóbicas de los gobiernos panistas
En el material de campaña de Fox, un documento titulado "Por
un contrato social que permita la integración plena de la mujer
en la sociedad" ofrece reconocer "la pluralidad humana en
la toma de decisiones", aunque ciertamente no aclara a qué
pluralidad humana se refiere.
A pregunta concreta sobre salud reproductiva, Fox rechaza el aborto:
"Creo en la vida desde el momento de la concepción, por
lo que no me parece que (el aborto) solucione ningún problema.
Que quede claro, mi posición es de no al aborto; acepto excepciones
y la libertad de cada persona, pero yo no voy a ser quien va a legislar
para abrir la puerta a algo que me parece un crimen, un atentado contra
la vida".
Así, Fox apoyó abiertamente la actitud del gobierno panista
de Baja California en el caso "Paulina", que no sólo
se negó a practicar dicho procedimiento, aún cuando contaba
con autorización legal, a una adolescente de 14 años,
que quedó embarazada después de una violación,
quebrantando sus propias leyes, sino que además envió
disfrazadas de trabajadoras del DIF a dos representantes de Provida
para persuadir a Paulina de su intento y amenazarla con la excomunión.
En su plataforma política, en la que las mujeres aparecen entre
otros "sectores" junto con los indígenas y los discapacitados,
Fox plantea incorporar el trabajo doméstico al Producto Interno
Bruto (PIB). Al preguntarle qué mecanismo se utilizaría
para que esto beneficiara en forma directa a las mujeres, el candidato
de las botas señaló: "Me parece que el simple reconocimiento
lo que nos plantea no es un premio directo a la mujer que trabaja en
el hogar, sino el que podamos atender a estas mujeres que se han quedado
solas y que llevan esa carga, nos plantea poder sustentar la idea de
que el instituto para la mujer tenga un fondeo fuerte, a nivel presupuestal,
en apoyo y promoción directa a la mujer, para que ocupe los espacios
que ciertamente vamos a abrir".
Vicente Fox, quien se ha caracterizado por mantener una posición
relativamente distante de su partido, enfrenta el enorme reto de borrar
la imagen tradicional que se tiene del PAN, que ha estado siempre ligada
con políticas de censura o represión como fueron los casos
de la prohibición de minifaladas en Guadalajara, la censura del
anuncio del ya célebre Wonderbra, la represión y persecución
a los homosexuales en Tijuana, la censura a una exposición fotográfica
en Mérida por contener desnudos y más recientemente la
prohibición en Monterrey del tabledance y de todo aquello que
se mueva de forma "erótica" (lo que sea que esto signifique),
en el que prevaleció el argumento de que representaba un atentado
contra la "moral y las buenas costumbres", pero en el que
jamás se tocó el verdadero motivo por el cual el cuerpo
de las mujeres continúa siendo una mercancía.
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