* La PGR los acusa de la matanza de Las Limas


Denuncian represalias políticas contra indígenas de Unión Progreso

* Les sembraron evidencias, afirman pobladores de la comunidad

Hermann Bellinghausen, enviado, Unión Progreso, Chis. 14 de julio * Desde el lunes, dos miembros de esta comunidad se encuentran detenidos, bajo acusaciones graves, aunque las autoridades ejidales y comunitarias proclaman su inocencia, y afirman que se trata de una represalia política. Al parecer, la Procuraduría de Justicia de Chiapas tiene sus propias ''líneas de investigación'' en el caso de la matanza de policías en Las Limas el mes pasado. A pesar de que la PGR detuvo a un acusado, priísta de El Bosque, como participante de la emboscada, y éste y su grupo a su vez acusan a su acusador, el presidente municipal, también priísta, el procurador Eduardo Montoya Liévano ha insinuado desde el primer día y sin evidencia alguna que los culpables ''podrían'' ser zapatistas.

Ahora, recurriendo a la policía destacada en Los Plátanos, que sabe de eso, las autoridades sembraron magras evidencias de delito en dos indígenas de Unión Progreso, para al fin tenerlos en prisión. Después de torturar a Salvador López González, e interrogarlo sin traductor, contra lo que manda la ley, las autoridades judiciales de Tuxtla Gutiérrez ya le dictaron formal prisión pues "firmó" una declaración inculpatoria ad hoc.

Fuentes de la PGR revelaron en días pasados a este reportero tener la convicción de que el priísta Roberto Patishtán Gómez y su grupo eran los responsables de la matanza. Y apuntaban una circusntancia: El jueves anterior a las elecciones federales, los correligionarios de Patishtán Gómez protestaron en la capital del estado. Después de hablar con las autoridades, suspendieron su inconformidad. Como se sabe, decían estas mismas fuentes, cuando un grupo indígena considera que tiene la razón, no suspende en un día sus protestas, así nada más.

El destacamento policiaco que detuvo este lunes a los zapatistas de Unión Progreso ha tenido a la vista, durante largo tiempo, los cultivos de mariguana que hay en Los Plátanos. La violencia interna en esa población priísta, controlada por un conocido grupo paramilitar, ha servido siempre de pretexto para acusar y atacar a los vecinos zapatistas. Como dice esta tarde el representante de Unión Progreso, ''nos acusan de lo que ellos hacen''. El propio Ejército federal ha ingresado a Los Plátanos para destruir estos plantíos, los únicos detectados en la región. Al menos en dos ocasiones, aunque sin detenidos.

Acusados, todos

''Salieron los compañeros el día lunes, 10 de julio, a comprar mercancía de nuestra tienda, refrescos y otros. En el carro de la comunidad fueron cuatro personas, una era niño'', recuerda el campesino que habla ennombre de las autoridades de la comunidad; lo rodean varios hombres mayores, que en ocasiones intervienen en tzotzil en la relación que su representante hace para La Jornada.

''A eso de las 12 o la una de la tarde, en Bochil fueron agarrados por la Seguridad Pública los compañeros. No les dijeron por qué delitos los detenían. Los de Seguridad Pública los golpearon, descalzaron y desnudaron, y también dejaron inconciente y privado de su libertad al compañero Salvador López González, y con él a Manuel López González. El niño estaba llorando mucho, y lo sueltan con el otro muchacho, que nos vino a avisar que los otros compañeros los habían llevado, no supimos dónde''.

El declarante, del municipio autónomo San Juan de la Libertad, reconstruye los eventos con parsimonia cronológica: ''El martes fueron a Bochil los de derechos humanos del Fray Bartolomé, y primero les negaron la información. El presidente municipal mandó llamar a los comandantes de la policía del estado que está en Bochil, y un comandante dijo que vio la detención, pero que no fueron ellos, fueron los agentes que están en Los Plátanos y El Bosque''.

''Les alquilaron la cárcel de Bochil sólo un rato y se los llevaron a otro lado. Ya sabemos orita que están en Cerro Hueco, pero primero los abogados no los encontraban, hasta que los fueron a hallar en la Procuraduría de Justicia del estado, acusados de muchas formas: de transportar droga, de traficantes de balas, de que participaron en la emboscada de Las Limas, allá cerca de Simojovel. Lo que pasa es que la Procuraduría los quiere inventar culpables'', apunta el relator.

''Ellos mismos, los de la Seguridad Pública, les pusieron un puñito de mariguana y un puñito de bala. Nosotros sabemos que no tienen ningún delito. Exigimos que el gobierno diga cómo hace o quién es el acusador, y que nos devuelvan la camioneta de la sociedad cooperativa que se quedaron con 28 cajas de refrescos''.

Exactamente un mes atrás, el 10 de junio, la Seguridad Pública de Los Plátanos detuvo la camioneta de la comunidad e interrogó largamente a sus ocupantes. El chofer era el mismo Salvador López, pues ese es su trabajo. En esa fecha la comunidad conmemoraba el segundo aniversario de la matanza de Unión Progreso, cuando el gobierno de Albores Guillén ''desmanteló'' el municipio autónomo, con un saldo de varios muertos en esta comunidad y Chavajeval. Y hace un mes les endosaron una nueva amenaza: ''La policía interrogó a esas personas sobre una lista de nombres que traía. Ya desde entonces querían culpar a los compañeros'', indica el declarante. ''No sabemos cuántos de la comunidad están en la lista. A lo mejor estamos acusados todos''.

Después cuenta los pasos recientes de las dos únicas familias priístas de la comunidad. Este mismo lunes salieron antes que la camioneta, y regresaron antes que llegara la noticia de los detenidos. Para cuando esto sucedió, los priístas estaban reunidos. ''Como que sabían algo. En la tarde salieron huyendo, como si los estuviéramos acusando. Nosotros no los estamos molestando. Con su miedo nos hacen pensar que ellos entregaron a nuestros compañeros''.

''Esa noche se escondieron en Sabinotic, al otro día regresaron, y ahora están de vuelta. El dirigente de ellos, Guadalupe Gómez Méndez, se quedó un poco más en Sabinotic. Ahora no sabemos qué se traen. Nos amenazan. Ayer nos decían que están intentando meter los soldados aquí en la comunidad, que ya lo fueron a pedir. Les preguntamos que qué justificación traen, pero no contestaron''.

''Ellos hacen sus mentiras. El gobierno sigue comprando gente, ese es el problema. Para que tenga más votos en esa elección que viene. Les dan un poco de despensa, y para pagar la ayuda, ellos dicen que llevamos armas, nos amenazan, se burlan y no respetan. Nos acusan de lo que ellos hacen''.

La relación de estas bases de apoyo del EZLN, agredidas y amenazadas permanentemente, como si se tratara de una venganza gubernamental, o un castigo ejemplar, termina con una exigencia al gobierno: ''que dé una justicia digna y castigue a los verdaderos culpables'', y con una explicación elocuente: ''Sólo porque somos gentes humanos, de respeto, hemos resistido sus amenazas sin contestar''.

Por último, el vocero cuenta que los periodistas les han venido a preguntar si votarán el próximo 20 de agosto, para elegir gobernador. ''Ni siquiera vamos a decir si votaríamos o no, nosotros no tenemos derecho de votar. Nos lo robaron hace dos años los policías con el operativo, se llevaron todos los papeles, no tenemos registros de nada''.

Mientras tanto, en las comunidades oficialistas de El Bosque, como la cabecera municipal y San Cayetano, el reparto de despensas y cajas de dádivas y víveres con el logo de Progresa seguía a todo vapor. ƑSerá porque en Chiapas las elecciones no han terminado? Apenas comienzan.