MARTES 29 DE AGOSTO DE 2000

El servidor de la patria

 

* Luis Hernández Navarro *

Esperas ansiosamente una respuesta de los head-hunters. Una llamada telefónica, un email, un telegrama, lo que sea. No sabes qué sucede. No fuiste de los designados para participar en esa tumultuosa mesa de estudios para la reforma del Estado. Tampoco has sido convocado a alguna comisión del equipo de transición. Vaya, ni siquiera te han avisado de alguna cita con la oficina de reclutamiento. No entiendes qué sucede. Llenaste el formulario de tu curriculum detenidamente. No escribiste una sola línea más de la cuartilla que te fue solicitada.

Hiciste un enorme esfuerzo de síntesis. Informaste del último grado académico que estudiaste. Describiste tu experiencia profesional. Explicaste qué quieres hacer. Incluso dijiste cuánto quieres ganar. No hay nada de malo en ello. No exageraste el monto. Te cotizaste a precio de mercado. Ya Porfirio Muñoz Ledo declaró que no le es ''deshonroso'' recibir un pago, y que ''el salario devengado honra''. Tú sabes que en la época en la que la administración pública está a punto de ser sustituida por la gestión privada lo único que no se cobra ųy eso a vecesų es la filantropía. Habría sido sospechoso que dejaras en blanco ese rubro.

Has sido cuidadoso en tus comentarios. Al final de la campaña confesaste públicamente que eras un militante convencido del voto útil. Hiciste una apología de la alternancia. Para justificar tu cambio de camiseta señalaste que Vicente Fox se había comprometido públicamente con una plataforma progresista. Cargabas contigo el desplegado con sus promesas y, en cualquier plática, lo sacabas como prueba de que no habría sorpresas desagradables. Hoy que el futuro presidente ha comenzado a incumplir sus compromisos afirmas que es natural. Que una cosa son las campañas políticas y otra los gobiernos, y que sería poco realista confundir una con la otra.

Eres el rey del realismo político. Sí, en contra de lo que ofreció antes de las elecciones, el presidente electo condiciona ahora el retiro del Ejército en Chiapas y la presentación como iniciativa del Ejecutivo de la propuesta de la Cocopa a que los zapatistas reanuden pláticas, piensas que es normal. Ya se sabe qué mañosos son los del EZLN. Bueno, lo sabías cuando te invitaron a participar en la Convención Nacional Democrática y corriste presuroso a la selva a fotografiarte con Marcos. Pero en aquel entonces era distinto. Entonces había un gobierno del PRI y ahora va a haber uno del PAN, y daba lustre estar cerca de los guerrilleros. Además, hace ya tiempo que los criticas cada vez que puedes. Siempre queda bien eso de hablar en contra del caudillismo, tomar distancia de los rebeldes. Y claro, tú sabes que es difícil ocultar que Vicente Fox es un caudillo, pero es distinto. El ya ganó y los otros no.

Y te incomoda toda esta discusión sobre el aborto. Te parece inoportuno y desafortunado. Estás convencido de que si la izquierda y las feministas fueran prudentes habrían dejado el asunto para después. No importa para cuándo, con tal de que no sea ahora. Según tú, el debate sólo distrae de los problemas principales: la lucha contra la pobreza y la composición del futuro gabinete; tanto ruido sólo hace crecer a la derecha. No importa que esa derecha ya existía desde antes y que ganó con el triunfo de Fox. A veces olvidas que, con tanto llamado a la alternancia, él era su candidato antes de que los demás llegaran a sumarse a sus filas. Con ella había gobernado en Guanajuato.

Y si quien aparece echando una pulsada desde ahora es la jerarquía de la Iglesia católica y un prelado que se siente papable, tú respondes que ya el futuro presidente aseguró que la penalización del aborto en Guanajuato era un asunto local y que no sería la posición de su gobierno. šVaya que te disgusta todo ese escándalo alrededor del dibujo de Ahumada destruido en Guadalajara! Te preguntas: ƑNo habría podido ponerlo en otra parte? ƑPor qué en el Bajío sinarquista? Y, no en voz alta, dices que bien pudo haber sido una provocación.

Ves sin inmutarte cómo los herederos del profeta del fin de la izquierda afilan sus plumas para declarar a Vicente Fox la prueba definitiva de la profecía cumplida, al tiempo que se preparan para ensayar el abordaje de la nave cultural mexicana. Indignado, rechazas ser parte de la cargada. Además, en el PRD nunca te hicieron mucho caso, nunca tomaron en serio tus propuestas. Tampoco en el PRI.Y les preguntas a tus antiguos compañeros: Ƒacaso no luchamos por esto? Ƒpor qué no habría de tener el derecho de servir a mi país?

Y nada, sigues sin recibir un solo mensaje. No te invitaron a las giras por Sudamérica y Norteamérica. No te han llamado a conversar con nadie de los que aparecen todos los días en los periódicos. Y te pones nervioso. No te da la vida. Otros ya están colocados y tú no. Temes su canibalismo. Pero sabes esperar. Diciembre está cerca. Cualquier cosa puede pasar hasta entonces. *