Al recibir su constancia de triunfo en las pasadas elecciones federales, el presidente electo Vicente Fox, se comprometió a "construir un México donde la intolerancia no tenga cabida y donde nadie sea perseguido por sus ideas, creencias políticas o religiosas, formas de vida o preferencias sexuales". Sin embargo, días después los medios de comunicación daban cuenta de las declaraciones de un correligionario suyo, el director de Reglamentos del municipio panista de Aguascalientes, Jorge Alvarez Medina, quien cuestionado sobre la autorización del ayuntamiento otorgada al balneario Ojo Caliente para colocar un anuncio donde se prohibía la entrada a mascotas y homosexuales, negó su responsabilidad en el asunto, pero no pudo evitar manifestar su homofobia: estoy en contra de ese "tipo de personas", dijo y a pregunta expresa de los reporteros declaró: "si yo fuera la máxima autoridad del gobierno y me diera cuenta de que en mis filas hubiera un homosexual, lógicamente esa persona se iría para afuera" (El Obeservador, 31 agosto, 2000). Tal declaración la justificó en reiteradas ocasiones aduciendo que era su deber hacer respetar "la moral y las buenas costumbres".
Ante esas declaraciones, grupos de activistas gay, realizaron marchas y un plantón permanente frente a la presidencia municipal para demandar la destitución de Alvarez Medina, por considerar que su actitud viola los derechos fundamentales de los homosexuales.
La homofobia de las autoridades panistas de Aguascalientes es una constante, manifestó Wilfrido Salazar Rule, miembro de la Fundación Aguascalentense de Lucha Contra el Sida (Falcons), en entrevista con Letra S. Amparados en los conceptos "moral y buenas costumbres" incluidos en el Código Municipal, "justifican los abusos de autoridades policiacas y de servidores públicos contra homosexuales por considerar que ofenden la moral pública". Por ello pide se definan o que de plano se eliminen dichos conceptos del mencionado Código.
Gracias a la presión de la opinión pública y a la acción de los grupos gay del lugar, las autoridades municipales han tenido que negociar con los afectados una agenda de peticiones encaminadas a beneficiar a la ciudadanía gay de Aguascalientes. Entre las demandas están: la destitución de Alvarez Medina; crear un centro de desarrollo y capacitación de la comunidad lésbico-gay, bisexual y transgenérica; capacitar a los funcionarios del municipio contra la homofobia; crear un consejo municipal de prevención y control del sida y de otras nfermedades de transmisión sexual; eliminar el concepto "moral y buenas costumbres" del Código municipal; y autorizar la venta de condones en bares y discotecas. Que esta agenda se apruebe y se cumpla dependerá de la capacidad de negociación de los representantes gay y del apoyo y solidaridad que reciban.