SABADO 9 DE SEPTIEMBRE DE 2000

Ť La desigualdad se ha acentuado porque no todos los países la aplican, dijo


La globalización, "fuerza positiva" para solucionar problemas: Zedillo

Ť Respeto a la soberanía de los países, exigió Ť Se pronunció por reformas en la estructura de la ONU

Rosa Elvira Vargas, enviada, y David Brooks, corresponsal, Nueva York, 8 de septiembre Ť En la Cumbre del Milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el presidente Ernesto Zedillo defendió la globalización como la "fuerza positiva" que ofrece grandes oportunidades para que toda la población mundial solucione los verdaderos problemas de la pobreza, la marginación y la desigualdad.

Dijo que la experiencia mexicana indica que "la globalización no es el problema" y que la desigualdad entre las naciones, o al interior de ellas, se ha acentuado porque mientras unos participan en esa corriente, otros no lo hacen o no pueden hacerlo.

Apenas ocho segundos rebasó el mandatario mexicano el tiempo límite de cinco minutos que tuvo a cada jefe de Estado para hablar en este foro, pero fue tiempo suficiente para que el presidente Zedillo asegurara que hay países que no se han su- mado a la globalización por falta de libertad política y económica y, en otros casos, por la ausencia de democracia.

Pero hay ejemplos también de los que no pueden unirse a este proceso "incluso teniendo democracia, debido a que la falta de educación, salud y nutrición les impide ejercer sus libertades y aprovechar el potencial que tiene la globalización".

De este modo, y en lo que podría ser una de las últimas actuaciones en la escena internacional antes de entregar el poder, Zedillo defendió, como siempre lo ha hecho, las ideas globalizadoras.

Afirmó que México está convencido de que la independencia política de las naciones y la libre determinación de los pueblos debe respetarse plenamente aun en esta nueva era de globalizaciones económica, financiera y de la información.

Coincidió con el secretario general de la ONU, Koffi Annan, en que si bien la globalización ofrece grandes oportunidades, por el momento sus beneficios se distribuyen de manera muy desigual, y de ahí la importancia de que se establezcan compromisos firmes para conseguir las metas que contiene el proyecto de declaración de la Cumbre del Milenio en materia de educación, salud, empleo e igualdad.

Zedillo, quien tras concluir su participación en este foro mundial al que asistieron más de 150 presidentes y jefes de Estado permaneció en esta ciudad para pasar el fin de semana con su familia, aprovechó también el espacio en el foro mundial para pronunciarse por las necesarias reformas que requieren hacerse en la estructura de la Naciones Unidas.

Ante una salón de plenos que lucía semivacío, en un discurso pronunciado después del que pronunció el presidente peruano, Alberto Fujimori, indicó que si no se llevan a cabo urgentemente las reformas a la ONU para hacerla más democrática y representativa, más eficiente y útil a todos, para que tenga mayor legitimidad y autoridad ante los pueblos de todo el planeta, no se podrá avanzar en el principio de que "sembrando libertades cosecharemos paz y justicia, bienestar y armonía".

Concluyó que sólo una organización reformada para la democracia --y por ello fortalecida-- podrá contribuir a otras ta- reas cruciales como lograr "un mundo libre de armas nucleares, de drogas, terrorismo y tráfico ilícito de armas pequeñas, un mundo capaz de prevenir y enfrentar los desastres naturales y en donde nuestro hijos tengan libertad para realizar un desarrollo justo y sustentable".

Todavía antes del 30 de noviembre Zed ONU-19 illo tendrá oportunidad de abogar por la globalización cuando acuda a la reunión anual del Foro de Cooperación Asía-Pacifico y a la Cumbre Iberoamericana, que tendrá como sede a Panamá.

En días pasados y en el marco de la cumbre, el mandatario asistió a las diversas reuniones sociales y de trabajo que se ofrecieron a los dignatarios participantes en el en- cuentro, entre ellas una cena que la noche del jueves ofreció el gobierno de Estados Unidos y su presidente Bill Clinton.

Ciertamente, no fue para todos los presidentes, pues no se incluyó, por ejemplo, al cubano Fidel Castro.

Ernesto Zedillo habló también en una de las mesas de trabajo organizadas paralelamente a esta conferencia y participó en varias reuniones bilaterales con sus homólogos de Canadá y Rusia, entre otros.