LETRA S
Octubre 5 de 2000
SECRETARIA DE SALUD INFORMA
Tender puentes con todos los grupos de la sociedad civil
 

ls-caminataEl sida es el problema más complejo de salud pública que existe, y de acuerdo con organismos internacionales como Onusida y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se ha convertido en un problema de desarrollo que amenaza la seguridad y la paz de las naciones por lo que la respuesta al VIH/sida requiere de la voluntad y el compromiso político del más alto nivel, de una visión estratégica y de la participación activa de diversos actores gubernamentales y de la sociedad civil.

En la mayor parte de los países, la participación civil ha ido creciendo en diversos proyectos sociales, en la salud pública y en la conformación de las políticas públicas, gracias a los procesos de transición democrática que han llevado a la necesidad de abrir espacios de consulta y de construcción de consensos con todos los actores involucrados. En particular, el proceso de participación de la sociedad civil en el combate a la epidemia del sida ha sido muy importante, con una gran movilización social que ha contribuido desde el inicio de la epidemia a dar una respuesta más eficaz a la misma, a mejorar las opciones de tratamiento y el acceso a los servicios de atención; así como a plasmar ideas sobre la importancia de los derechos humanos en la lucha contra el sida.

La sociedad civil en México inició sus primeras acciones sobre sida en 1983: desde entonces han pasado muchas cosas: las organizaciones se han diversificado, las formas de comunicación y trabajo conjunto han madurado y en la actualidad existen alrededor de 300 organizaciones civiles en todo el país que han influido de manera decisiva en las políticas públicas en VIH/sida y se dedican a realizar diversas actividades relacionadas a la educación, atención y asistencia, derechos humanos, banco de medicamentos, difusión de la información, recaudación de fondos o acceso a medicamentos.

 No existe actualmente un solo bloque o grupos de personas u organizaciones que representen a toda la sociedad civil en su conjunto, existen numerosas agrupaciones de lucha contra el sida que sin esperar la conformación de una sola red nacional, trabajan conjuntamente en asuntos de interés común, llevando a cabo encuentros nacionales, talleres y acciones de fortalecimiento institucional. Asimismo han ensayado redes temáticas, otros han intentando organizarse por condiciones geográficas en el nivel estatal, regional o nacional o trabajan de manera independiente elaborando propuestas de acción. Estas organizaciones han establecido mecanismos de coordinación e interlocución con la Secretaría de Salud (Ssa).

 La postura de la Ssa frente a tal diversidad siempre ha sido la de abrir espacios y puentes con todos los grupos de la sociedad civil y de personas que viven con el VIH/sida, y así lo seguirá haciendo, reforzando en el marco de la descentralización la importancia de que los grupos de cada entidad federativa interactúen con las autoridades estatales correspondientes.

Para lograr estos objetivos, sigue siendo fundamental la participación y el trabajo conjunto con todas las personas que viven con el VIH/sida y con la sociedad civil, por lo que se requiere contar con una visión de trabajo explícita o acordada en común, que busque alentar el desarrollo de responsabilidades compartidas, y ponga particular cuidado en que los esfuerzos sean consensuados, concertados y solidarios.

La Ssa aceptará de manera permanente la diversidad que existe entre la sociedad civil y las personas que viven con el VIH/sida. Será una decisión individual o colectiva de la propia sociedad civil, las formas de organización interna que seleccionen. Estamos seguros que estas personas y miembros de todas las organizaciones definirán la representatividad que tiene cada uno de estos procesos.

Los procesos en la respuesta a la epidemia son muy dinámicos y requieren conocer las lecciones aprendidas, intercambiar experiencias entre instituciones y países, así como conocer el contexto y los sistemas vigentes en México, con una gran visión a futuro y flexibilidad para adaptarse a los cambios permanentes que se requieren. Sabemos que todavía es mucho lo que falta por hacer para lograr la prevención y control del VIH/sida en nuestro país, y seguiremos trabajando para elaborar y apoyar propuestas novedosas, documentadas que sean viables, sustentables y costo-benéficas.

Sin embargo, es fundamental insistir en la necesidad de promover procesos transparentes, democráticos e incluyentes en aras de multiplicar los esfuerzos que nos permitan detener esta epidemia.