Desde la memoria de los pueblos la resistencia fue el camino a transitar para revertir la dominación, la lucha por los derechos humanos en todo el continente. Y en esto es muy importante la mirada sobre Argentina, donde particularmente se aplico un plan siniestro que determinaba la vida o muerte de los prisioneros, en la dictadura (1976 1983), con un alto costo de vidas humanas y la destrucción de la capacidad productiva de todo el país, de nuestro pueblo.
El 20 de diciembre de 2001, el pueblo dijo ¡¡Basta!! A la incapacidad y la entrega del país a la voracidad de los capitales financieros; fue un estallido espontáneo, como los ríos subterráneos que irrumpen y avanzan con fuerza y decisión. Es el momento en que el pueblo deja de ser espectador y se asume como protagonista. Es importante registrar esta historia día por día y ese caminar lleno de esperanza, creatividad, fuego y solidaridad es lo que Stella Callón fue dejando en sus crónicas, en sus notas, en sus análisis.
El periódico La Jornada abrió sus paginas para esas historias cotidianas, que vistas en su conjunto, son la vida y la lucha de un pueblo, nada menos y nada más. Frente a los mecanismos de dominación que han dejado una larga secuela de un genocidio social que representa al país 19 millones de personas que viven en la pobreza, 10 millones debajo de la línea de pobreza, es decir en la miseria y en un país productor de alimentos por excelencia que en un momento histórico fue llamado el "granero del mundo", se nos mueren 100 niños por día de hambre y enfermedades evitables.
En Argentina se esta mostrando ahora que han llegado a su agotamiento las formas tradicionales de hacer política, en que el pueblo delega en sus gobernantes el mandato, para que después hagan lo que quieran y no lo que deben. En esa fuerza social existen nuevas formas en la construcción de participación y el ejercicio del poder.