JUEVES Ť 4 Ť ENERO Ť 2001

Ť Dio a la charanga un nuevo espectro creativo

Guillermo Rubalcaba, un pilar en el desarrollo del danzón

ERNESTO MARQUEZ

Fue Juan de Marcos, el artífice del proyecto Buena Vista Social Club, quien dijo que los tres grandes pianistas de la música popular eran Luis Lili Martínez Griñán, Pedro Justiz Peruchín y don Rubén González. Una selección desde luego muy particular que excluye nombres tan importantes como Bebo Valdés, Frank Emilio Flinn y un largo etcétera, ya que si algo ha dado Cuba al mundo ha sido grandes pianistas, como don Guillermo Rubalcaba, padre y maestro de Gonzalito Rubalcaba, ese otro prodigio de las teclas.

Originario de Pinar del Río, Guillermo Rubalcaba es hoy uno de los referentes importantes de la música popular bailable. Con una breve producción discográfica pero con una larga trayectoria en la docencia ha sido un gran pilar también para el desarrollo del danzón, género musical que cultiva desde la Charanga Nacional de Concierto, de la cual es director.
rubalcava
Su historia comienza, como la de muchos músicos cubanos, en la casa. Don Guillermo aprendió música de la mano de su padre Jacobo, de su hermana Zoila, que era profesora de música, y de su hermano José Antonio, quien a muy temprana edad lo incorporó a su jazz band. Ahora es él quien enseña a sus hijos y nietos

En la música se da que los herederos aprenden de sus antecesores y estos, a su vez, influyen sobre sus sucesores. ¿Qué importancia juega en este sentido el apellido Rubalcaba?

''Me obliga, porque mi padre Jacobo González Rubalcaba, era un músico muy competente, que difundió en el Occidente del país el danzón. El es el autor de El cadete constitucional, entre otras obras, y nos transmitió el amor por nuestra música. Lo llamaban Rubalcaba y cuando comencé a dirigir la Charanga Típica todos me decían así.

Coincidiendo con el triunfo de la Revolución, don Guillermo llega a La Habana, donde se emplea como afinador, trabajo que alternaba con el de músico acompañante de cantantes estelares como Elena Burke, Omara Portuondo, Gina León, Alfonsín Quintana, Blanca Rosa Gil, etc.

''Estaba guerreando y se enteraron que era pianista y compositor. Richard Egües (también afinador) le habló a Enrique Jorrín y entré en su orquesta. Posteriormente, a petición de Odilio Urfé, pasé a la Orquesta Típica de Concierto''.

Rubalcaba se dio a la labor de ensanchar el espectro creativo de las charangas, que ya habían cedido terreno a lo banal, hacia otras zonas. Así, la charanga significó nuevamente un cambio en los sólidos basamentos de la música tradicional cubana. Las puertas de la libertad formal y estructural quedaron abiertas de par en par y las nuevas generaciones de músicos entraron por ellas para descubrir e inspirarse en otras formas de hacer música.

Aunque su obra es breve y desconocida, Guillermo Rubalcaba ha grabado álbumes calificados como obras maestras, tales como Vivencias Rubalcaba que le editara el sello estatal Egrem, en 1987, y en el que cantan Tito Gómez y Barbarito Diez, dos de las grandes voces del danzón y cha cha chá presentes en muchos de sus proyectos.

Ahora ha firmado con Eurotropical, sello español con el que grabó La Charanga Rubalcaba un paquete de 10 piezas instrumentales de antología. ''Música cubana bailable del nuevo milenio'', como dice el pianista

Al parecer todo le está resultando a don Guillermo, pero hay algo que dice por lo bajito, un viejo sueño: ''Grabar un disco a cuatro manos con mi hijo Gonzalito e incluir al resto de la familia''.

Y al parecer, eso ya se está cocinando  .