Ť Desde agosto de 99 se advirtió sobre deficiencias de seguridad en Puente Grande
Fueron arraigados 7 custodios más; ya son 78
Ť Familiares de los empleados del penal denuncian falta de atención médica en la UEDO
GUSTAVO CASTILLO GARCIA
Ya son 78 las personas sujetas a arraigo en la ciudad de México por las investigaciones sobre la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán. Familiares de custodios afirman que uno de ellos intentó suicidarse el martes y que cuatro están "muy enfermos" debido a la falta de atención médica.
La Jornada obtuvo copia de un documento en el que
se señala que desde agosto de 1999 se informó al director
general del Centro Federal de
Readaptación
Social (Cefereso) de Puente Grande, Jalisco, Leonardo Beltrán Santana,
acerca de problemas en sistemas de seguridad, y de la necesidad de mantenimiento
en los equipos de cómputo, protección perimetral del centro
penitenciario, radiocomunicación y sistema telefónico.
A su vez, la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada (UEDO) informó que "no investiga al gobernador de Quintana Roo", Joaquín Hendricks Díaz, por su presunto involucramiento en la fuga de El Chapo Guzmán, y que "ningún funcionario de la UEDO realiza investigaciones al respecto en esa entidad federativa ni en otro estado de la República''.
Deficiente atención médica a los arraigados
La tarde de ayer otros siete custodios de Puente Grande fueron alojados en el hotel Fontán de la ciudad de México, por lo que ya son 78 los empleados de ese penal arraigados. La PGR dio a conocer que también permanecerán bajo arraigo por 90 días, y que esta medida judicial fue tomada por el juzgado primero de distrito con sede en esta ciudad.
Francisco Jardón, hijo de uno de los custodios arraigados, afirmó que más de cuatro personas se encuentran "muy enfermas" y con escasa atención médica.
Luego de entrevistarse con su padre el martes, "y cuando estaba con una médica de nombre Margarita exigiendo que se le suministraran los medicamentos que requiere para controlar sus afecciones cardiacas, llegó hasta ella un agente de la UEDO, y le informó que además había otros tres enfermos y un custodio había intentado suicidarse".
La historia clínica de Francisco Jardón Cortés, custodio desde hace seis años en Puente Grande, indica que desde hace tres años está considerado cardiópata, hipertenso y candidato a la instalación de un marcapasos, pues presenta "alto riesgo de bloqueo ventricular", de acuerdo con el diagnóstico firmado por el doctor de la Unidad Médico Familiar de San Martín de las Flores, del ISSSTE en Jalisco, Justo López Sandoval, con cédula profesional 2179944.
Jardón Cortés fue trasladado a la ciudad de México y se encuentra en calidad de arraigado, pese que de acuerdo con un oficio del Cefereso fechado el 1o. de enero de este año, gozó de vacaciones del 4 al 16 de enero, reintegrándose a sus labores el 19, día en que supuestamente escapó El Chapo Guzmán, aunque oficialmente se reconoció su evasión hasta el 20 de enero.
Según el hijo de Jardón Cortés, los custodios que fueron detenidos en las instalaciones de Puente Grande luego de la evasión del ex jefe del cártel de Sinaloa, trabajaron durante los siguientes tres días cumpliendo sus guardias. "Durante ese lapso tuvieron que dormir en el suelo, sobre mesas o en sillas".
Además, denunció que el tiempo que pasaron detenidos en Puente Grande se les amedrentó, pero en ningún momento se les tomó una declaración ministerial; ''eso ocurrió hasta que llegaron a la ciudad de México".
Indicios de fallas en seguridad
Mediante el memorando DCC 015/1999, con fecha 10 de agosto de 1999, se solicitó mantenimiento a los equipos de cómputo, chapas de intercomunicación, sistemas de protección perimetral, radiocomunicación, telefonía y respaldo eléctrico del penal de máxima seguridad de Puente Grande.
El 26 de noviembre de ese año, la dirección del penal, la subdirección de seguridad y custodia y la subdirección administrativa fueron advertidas mediante una tarjeta informativa de "fallas en el sistema de respaldo eléctrico Best Power Technology".
El 25 de enero de 2000, Beltrán Santana fue notificado de "fallas en el sistema touch screen y su restablecimiento provisional hasta ser revisado por personal especializado".
En febrero de 2000, se entregó a la Dirección General de Readaptación Social federal y al director del Cefereso un informe confidencial que contenía "diagnóstico, problemática y requerimientos de los equipos y sistemas electrónicos de seguridad".
El mismo mes acontecieron "fallas en el sistema de respaldo eléctrico ferrus de Best Power Technology, y fallas ocasionadas al sistema de apertura de puertas"; se informó de las deficiencias.
El 16 de marzo de ese año ocurrieron "fallas en el sistema de respaldo eléctrico y sus consecuencias: daños en los sistemas de telefonía, circuito cerrado de televisión y equipos de cómputo 2, 3, 4, 5, 6 y 8, que controlan el sistema de apertura de puertas".
El 4 de enero de 2001, por medio del memorando SI.DCC002/01 se solicitó "tomar medidas", pues se detectaron puertas abiertas. El 5 de enero se giró la circular SSC002/01, dirigida a comandantes de compañía y segundos comandantes, en la cual se les notificó "qué puertas deben permanecer cerradas".
El 21 de enero pasado se ordenó mediante el oficio SIDCC004/01 que se entregaran videos del penal a la UEDO. Esto fue dos días después de que se conoció oficialmente la fuga de El Chapo Guzmán.