MIERCOLES Ť 13 Ť JUNIOS Ť 2001

Ť No interferir en las investigaciones, el objetivo, argumenta

Renuncia el fiscal que llevaba el caso Carrola

Ť Vamos a actuar con mucha apertura en este asunto, ofrece Bátiz

Ť Se desconoce aún el paradero de los cinco servidores desaparecidos

RAUL LLANOS

VATIZEl fiscal de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, Alberto Valle Gay, quien encabezaba la investigación del homicidio de los hermanos Carrola Gutiérrez, renunció a su cargo luego de que fueran sustraídas pruebas y peritajes del expediente del caso, y será parte de las investigaciones que se realicen para deslindar responsabilidades. A cargo del despacho quedó Luis Genaro Vázquez.

En tanto, los cinco funcionarios del tercer turno de la agencia 30 del Ministerio Público, presuntamente implicados en el robo del peritaje de balística, cartuchos, balas y una esquirla, siguen sin aparecer, por lo que "eventualmente" podrían ser presentados, pero en calidad de inculpados.

Así lo confirmó ayer el titular de la PGJDF, Bernardo Bátiz, quien añadió que la Visitaduría Interna de esta corporación "investiga a fondo para determinar qué pasó, qué sucedió con las pruebas, quiénes fueron las últimas personas que tuvieron acceso al expediente, quiénes entraron a la oficina en donde se localizaban los documentos, quiénes estuvieron por ahí".

De hecho, el subprocurador Alvaro Arceo Corcuera, entrevistado en la delegación Azcapotzalco, reconoció que el expediente debió haber estado bajo llave, pero no fue así, lo que facilitó que los autores del acto ilícito pudieran fácilmente sustraer las pruebas mencionadas.

Bátiz indicó que el fiscal en Miguel Hidalgo, y quien encabezaba las indagaciones del caso Carrola, presentó su renuncia la tarde del lunes, "con el objetivo de que la investigación que se haga no se interfiera; él mismo prefirió mantenerse al margen, presentando su renuncia", la cual fue aceptada ayer.

Interrogado con respecto al tiempo que tenían laborando en la corporación Rosa María Díaz Beltrán, José Luis Islas Facundo, Rodrigo Olivares Luna, Carlos Herrera Sánchez y Salvador Aguirre Venegas, señalados como los presuntos autores del hecho ilícito, el funcionario comentó que en el caso de la agente titular del Ministerio Público del tercer turno, prestaba sus servicios en la PGJDF desde 1992, mientras que en el caso de los oficiales secretarios, hay uno que tiene su registro de ingreso desde 1979, y los otros de 1988 y hasta 1993.

--¿Qué tipos de medidas se adoptarán para evitar que otros expedientes se vean alterados o modificados?

--Hay reglas estrictas, deben hacer entrega al turno que sigue con un inventario de lo que se entrega; se tiene que cuidar, es una responsabilidad de quienes manejan los expedientes y los objetos puestos a custodia; es una responsabilidad que existe. Tienen lugares en donde guardarlos, y generalmente no suceden este tipo de extravíos.

"Realmente es una cosa que es excepcional y muy grave por tratarse de un asunto que vamos a investigar a fondo y se aplicarán sanciones, por supuesto, a quien haya llevado a cabo ese acto indebido. Necesitamos forzosamente la declaración de las personas que no entregaron el turno".

Mencionó que en el caso de los Carrola "se ve la mano del crimen organizado, de bandas, de mafias; es un caso delicado que nos indica que tienen poder, que sus redes pueden llegar dentro de la procuraduría, entonces vamos a tomar todas las precauciones necesarias para que se preserven muy bien los expedientes y documentos".

--¿Parece que las personas implicadas en el robo tenían quejas, denuncias administrativas?

--Pues probablemente sí tenían algunas cuestiones de carácter administrativo; si hubieran tenido algún delito pues ya no estarían ahí. Pueden haber tenido alguna sanción administrativa, como algunos funcionarios.

"En cuanto tengamos mayor información al respecto vamos a proporcionarla, no queremos que nada esté escondido, vamos a actuar con mucha apertura en este aspecto. Tal como lo dijo el subprocurador Arceo, el hecho de que haya desaparecido precisamente el peritaje en balística nos indica que el camino de la investigación iba correcto, pero también nos puede indicar que tenemos que ser muy cautos en eso, que lo único que querían era distraernos, llamar la atención hacia otro lado".

Finalmente, Bátiz mencionó que la ropa, el vehículo en donde encontraron los cuerpos sin vida de los hermanos Carrola y las demás pruebas ya fueron trasladadas a la Fiscalía de Homicidios; sin embargo, hasta la tarde de ayer la camioneta Windstar sigue en las instalaciones de la agencia 30 del MP.