DOMINGO 17 DE JUNIO DE 2001


Policías y narcos en video

El juego de los prejuicios

"Eres un contrabandista de mercancía ilegal, un tipo sin moral y con un auto muy veloz. Las personas que se interponen en tu camino no son relevantes. Lo único que importa es llegar a tiempo a la entrega. Si no te atrapa la justicia, o las bandas rivales, no has hecho nada mal". No se trata del guión de Tráfico 2.Es La carrera del contrabandista, un videojuego que ha estado entre los 10 más vendidos del sistema PlayStation 2 de Sony

Tania MOLINA RAMIREZ

"No necesito decirte que esto es extremadamente ilegal, si te apañan no me conoces", te dice tu jefe Gordon Temple, líder de Los Olvidados -una banda de ex militares estadunidenses que se dedican al tráfico de mercancías ilegales a la cual tú perteneces-, mientras te da un paquete. Tú arrancas el coche y sales a toda velocidad. Estás al sur del río Bravo, tu misión es cruzar la frontera y no ser alcanzado por los militares, ni la CIA, ni los helicópteros de la Patrulla Fronteriza, ni las bandas rivales, ni el gobierno mexicano. Si todo sale bien, serás un hombre rico cuando te paguen por el paquete.

 mas-contra.jpgNo se trata de la crónica de viaje de algún narco, ni del guión de Tráfico 2.

 Es La carrera del contrabandista, un videojuego que ha estado entre los 10 más vendidos del sistema PlayStation 2 de Sony.

 Tú eres un traficante de mercancía ilegal (material nuclear, dinero falso, explosivos... en ningún momento se menciona la palabra droga). "Un tipo sin moral y con un auto muy veloz. No importa si está bien o mal lo que haces. Las personas que se interponen en tu camino no son relevantes. Lo único que importa es llegar a tiempo a la entrega. Allá afuera, las reglas son distintas: si no te atrapan, no has hecho nada mal", se lee en la página electrónica de Rockstar Games, la compañía que lanzó el juego hace unos meses.

Dicho a la mexicana: vergüenza no es robar, sino que le caigan a uno.

* * *

La carrera del contrabandista, al lado de muchos otros videojuegos, está contribuyendo a moldear las mentes de niños y jóvenes en todas partes del mundo. El juego está lleno de estereotipos y prejuicios raciales e ideológicos. La mayor parte de las bandas de criminales, por ejemplo, son identificadas por su pertenencia a una minoría étnica o bien a países como México y Colombia. Y uno de los grupos, se llega a decir, posiblemente está vinculado a los zapatistas mexicanos.

Consola en mano, los niños y jóvenes se enteran de que no es fácil salir ileso:

"La competencia entre las bandas es feroz, y muchas veces, sangrienta".

Todos te quieren bajar la mercancía.

"¡Hasta mi esposo me satisface más que tú, yankee!", grita Conchita González, desde su coche de carreras estilo Mad Max con corazones sangrantes pintados en los costados.

González es la jefa del cártel Sierra, una organización "extremadamente peligrosa" que lleva trabajando desde la década de los cincuenta en la frontera. Los miembros del cártel son despiadados, psicóticos y tienen buenas conexiones con los gobiernos locales mexicanos.

Tú esquivas las balas que son disparadas desde el auto de Conchita y logras perderla entre las dunas del desierto fronterizo.

Siempre según las imágenes y las voces del videojuego, tú vas un poco distraído celebrando la pequeña victoria cuando escuchas una voz conocida: "¡Eh, tú! Sí, tú, gordo y lento gringo... y además feo". Aceleras. Sabes que se trata de tu enemigo de la banda A20. Una organización paramilitar latinoamericana estalinista cuyos orígenes son desconocidos. Posiblemente se trate de un grupo que se escindió de los zapatistas o sea colombiano. Sus miembros hacen contrabando para financiar actividades revolucionarias y odian todo lo estadunidense. Una bala perfora el costado derecho de tu coche.

Justo cuando te va a dar alcance el jeep rojo con símbolos parecidos a la "A" de los anarquistas cruzas la frontera.

"Frene su auto, usted está en una área controlada por el ejército estadunidense", se escucha desde un helicóptero que vuela en círculos sobre ti. Los de A20 desaparecen.

Tras una dura persecución en la que el helicóptero termina accidentándose, salen, como de la nada, siete vehículos de la CIA.

Por fin, tras largas horas de juego, estás a punto de entregar la mercancía. Claro, si logras evadir a los agentes de inteligencia...

* * *

cajaJueguitoPor si prefieres el frío, en el videojuego también podrás escoger ser contrabandista en la frontera con Canadá, manejar en una nevada montaña y huir de la banda de los Quebecois, cuyos miembros son "canadienses-franceses luchadores por la libertad" y quienes posiblemente están almacenando armas para futuras actividades terroristas.

O enfrentarte, en un frondoso bosque, con la banda O'Gradys. Sus integrantes son la quinta generación de irlandeses-estadunidenses. Se rumorea que son caníbales, que se casan entre hermanos y que son alcohólicos. Se cree que viven en cuevas en la frontera. ¿Su símbolo? Una hoja de trébol cruzada por un par de tibias, como el símbolo de los piratas.

* * *

Este es tan sólo uno de los juegos con los que se entretienen miles y miles de niños y adolescentes en América, Asia y Europa.

¿Y luego los estadunidenses se sorprenden del racismo en sus escuelas?

Por cierto, Rockstar Games es la misma compañía que lanzó el videojuego Estado de emergencia, basado en la batalla de Seattle de diciembre de 1999.

Ante el éxito que ha tenido La carrera del contrabandista, habrá una segunda parte globalizada que saldrá al mercado el próximo octubre: ahora podrás jugar a ser un contrabandista internacional en Afganistán y Vietnam. La mercancía, por supuesto, será armamento.

¿Habrá también una versión que sea La carrera de los migrantes? *