DOMINGO Ť 5 Ť AGOSTO Ť 2001

Ť Versiones de que Andrade aconsejó no salir a votar porque "habrá disturbios"

En Tabasco, visos de desesperación en el cuartel priísta

JAIME AVILES ENVIADO

Villahermosa, Tab., 5 de agosto. Pasada la media noche, cuando faltan sólo unas horas para que sean abiertas las urnas, el nerviosismo parece haber hecho presa de las estructuras del Partido Revolucionario Institucional. En el municipio de Cunduacán, un grupo de cincuenta pandilleros, que viajaban a bordo de seis vehículos e iban armados con palos y llaves de cruz para cambiar llantas, se robaron una camioneta del partido del sol azteca, luego de amedrentar a sus ocupantes y golpear al chofer.

En esta ciudad, mientras tanto, amigos de la familia de Raúl Ojeda Zubieta, el abanderado perredista a la gubernatura del estado, informaron que a partir de las 20 horas, el candidato del PRI, Manuel Andrade Díaz, empezó a comunicarse personalmente por la vía telefónica para "aconsejarles" que no salgan a votar porque, les dijo con insistencia, "habrá disturbios".

Todo lo anterior simplemente revela que, llegada la hora de la verdad, los priístas son víctimas de la desesperación ante la muy previsible derrota de Andrade, que pondría fin a la hegemonía que el ex gobernador Roberto Madrazo Pintado ha disfrutado en Tabasco durante los últimos 10 años.

Esta tarde, al cabo de una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes Amalia García, Jesús Zambrano, Lorena Villavicencio y otros directivos del Partido de la Revolución Democrática, el secretario general de ese partido se trasladó al hotel donde se alojan los grandes mapaches del PRI: Felipe Solís Acero y Carlos Jiménez Macías, entre otros expertos en las ciencias ocultas del fraude electoral.

Enseres a cambio de credenciales de elector

Por la mañana, en rueda de prensa, Jiménez Macías había denunciado que los perredistas habían colocado retenes en los caminos vecinales del estado para impedir la libre circulación de vehículos priístas que distribuyen enseres y dinero en efectivo a cambio de credenciales de elector, esenciales para su esquema de acarreo de votantes.

A fin de contrarrestar este supuesto mecanismo antifraude, atribuido al PRD, Jiménez Macías desafió a los responsables de ese partido a efectuar un recorrido conjunto por la entidad para comprobar sus "denuncias". Amalia García, horas más tarde, interrogada al respecto por los reporteros, anunció que aceptaba gustosamente la propuesta.

En consecuencia, Jesús Zambrano caminó hasta el hotel de los priístas y, desde el vestíbulo, se comunicó por celular con Solís Acero y, rodeado de cámaras y micrófonos, le dio a conocer la decisión. "Ahorita bajo", replicó el ex secretario técnico del Instituto Federal Electoral. Y entonces comenzó la espera.

Mientras el mapache de mapaches acudía a su inesperada cita, llegaron al vestíbulo unos voceadores desharrapados a distribuir, en forma gratuita, uno de los muchos pasquines "periodísticos" fomentados por la corrupción del último gran cacique del sureste. La noticia principal de esa publicación gritaba con escándalo: "Violenta el PRD las elecciones".

Maniobra propagandística frustrada y un priísta "gratamente sorprendido"

El que bajó no fue Solís Acero, sino Jiménez Macías. Tomó asiento junto a Zambrano alrededor de una mesa copada por la prensa, y escuchó el mensaje del perredista. "Estoy sorprendido", confesó el del Revolucionario Institucional. "Gratamente sorprendido", agregó. Y luego, para ocultar la frustración que le había causado la determinación de sus contrincantes, propuso que la comisión del "recorrido conjunto" ya no fuera integrada por gente "del más alto nivel", sino por dirigentes estatales de ambas fuerzas. De este modo, la maniobra propagandística quedó en mero intento.