DOMINGO 26 DE AGOSTO DE 2001


Un frágil acuerdo en los Balcanes

Macedonia la manzana de la discordia

Un país del tamaño de Tabasco concentra la atención mundial. El pacto para trazar la frontera entre Serbia y Macedonia firmado el pasado febrero por los gobiernos de ambos países detonó el enojo de los separatistas albaneses. Tras una escalada de la violencia, los principales partidos políticos firmaron una tregua y el Ejército de Liberación Albanés aceptó ser desarmado. En estos días, fuerzas de la OTAN arriban para llevar a cabo el desarme.En medio del "júbilo" de la comunidad internacional los enfrentamientos persisten y el éxodo forzado de macedonios de regiones mayoritariamente pobladas por albaneses continúa. La autora, investigadora de origen macedonio, examina las claves históricas del conflicto

LILJANA Arsovska*

La República de Macedonia es la manzana de la discordia en los Balcanes. Tras cinco meses de enfrentamientos entre el ejército y los separatistas albaneses -provenientes de Kosovo, y probablemente también de Macedonia y Albania-, el pasado 13 de agosto se firmó un acuerdo de paz en Ohrid entre los cuatro principales partidos políticos de Macedonia (dos albaneses y dos macedonios). A la firma asistieron George Robertson, secretario general de la OTAN, y Javier Solana, representante de la Unión Europea.

 En el acuerdo se confirma que el macedonio es el único idioma oficial en la república y se establece que el albanés podrá ser utilizado en el Parlamento con traducción simultánea al macedonio. En poblaciones con más de 20% de albaneses, su lengua tendrá validez oficial. Hasta el año 2004 deberán ser contratados 2 mil 500 policías albaneses para ser empleados principalmente en regiones donde la población es mayoritariamente albanesa.

No hay en el acuerdo ninguna concesión ni nada que no sucediera ya en la práctica.

Este acuerdo, junto con la promesa del cese definitivo de las hostilidades (aunque continúan las emboscadas entre los separatistas y la policía, y los enfrentamientos entre la población civil), fueron las condiciones necesarias para que la OTAN enviara 3 mil 500 soldados a Macedonia para llevar a cabo la Operación Cosecha Definitiva, la cual consiste en recolectar las armas que proliferan en la región.

mas-mapa.jpgLos primeros contingentes de la OTAN ya arribaron. Es grande el júbilo del gobierno macedonio y de los miembros de la OTAN por "los avances y acuerdos logrados". Sin embargo, el pueblo no opina igual. Los enfrentamientos persisten y el éxodo forzado de macedonios de regiones mayoritariamente pobladas con albaneses continúa.

El pueblo macedonio teme una guerra civil y se siente traicionado por el gobierno concesionista, por la omnipotente OTAN que amenaza con resolver la crisis trazando un mapa más de la región (en caso de que no haya acuerdo), y por los albaneses quienes -según un amplio sector de la opinión publica- "les das la mano y te toman el brazo por la fuerza, y todo lo que puedan".

Macedonia está, pues, inmersa en el miedo y tiene un futuro incierto.

*El barril de pólvora
En los pasados meses, el Ejército de Liberación Albanés (ONA, por sus siglas en macedonio) ha asumido el papel de vocero de los separatistas. Dentro de sus condiciones para el diálogo y una eventual firma de la paz resalta la exigencia de modificar el preámbulo de la Constitución de la República de Macedonia, misma que ha sido altamente elogiada por propios y extraños por su carácter democrático.

El preámbulo de la Constitución dice: "Macedonia es Estado de la nación macedonia donde se garantiza la convivencia en plena igualdad entre la nación macedonia y los albaneses, turcos, vlahos, romos y otras minorías que habitan su territorio."

El ONA pretende que la etnia albanesa sea reconocida como nación constitutiva del Estado macedonio, para que así se abra la posibilidad de que en un futuro próximo un referéndum sea suficiente para dividir a Macedonia en dos Estados independientes.

Los macedonios y los albaneses de Macedonia habitan el mismo territorio (25 mil kilómetros cuadrados, la extensión del estado de Tabasco) pero no comparten la misma historia.

Los albaneses-macedonios exigen además la modificación del artículo 7 referente al uso del albanés en el Parlamento y el gobierno central de Macedonia (actualmente el uso de los diferentes idiomas étnicos se limita a la educación básica de 12 años, la radio, la televisión, la prensa y a las instituciones y oficinas gubernamentales a nivel local).

Los albaneses también piden el reconocimiento oficial de su universidad en Tetovo, ilegalmente establecida y patrocinada durante varios años por la Unión Europea. Otra de las exigencias es que la policía local sea albanesa donde prevalezca esta población.

Son demasiadas peticiones y exigencias para un Estado recién formado y hundido en una gran pobreza.

Se cerraron las fábricas y las empresas controladas por el Estado, y no hay quien las compre. Los macedonios no tienen el dinero y los extranjeros no se atreven a invertir en un barril de pólvora.

Los 42 partidos políticos registrados necesitan tiempo para aprender a operar en la recién instaurada democracia. Los gobiernos y las coaliciones que han desfilado en los 10 años de existencia del soberano Estado macedonio han fracasado en varios frentes. En lo político, no han logrado el anhelo de ser reconocidos y llamados macedonios, sin "epítetos" como Former Yugoslav Republic of Macedonia. En lo económico, no han podido ofrecer un plan de desarrollo sustentable, ni crear bienestar social. En lo social, la intolerancia y los conflictos étnicos han crecido hasta llegar a la guerra actual.

*Las Macedonias

La República de Macedonia se formó tras la disolución de la federación yugoslava en 1991.

El 8 de abril de 1993, Macedonia fue aceptada como miembro de la ONU, la cual sujetó su reconocimiento oficial al nombre de Previa República Yugoslava de Macedonia. El nombre ha sido discutido en múltiples foros regionales e internacionales.

Sería muy fácil llamarla simplemente Macedonia, pero Grecia no está de acuerdo, pues una buena porción de su fértil territorio norte -conocido como Macedonia del Mar Egeo-, incluyendo el puerto de Tesalónica, también es Macedonia. Por otro lado, una parte de Bulgaria, alrededor de la frontera entre Macedonia y Bulgaria, también se llama Macedonia (de los Pirineos).

¿De dónde salieron tantas Macedonias?

Tras la caída del Imperio Otomano en 1912 y el retiro de los turcos, Grecia, Bulgaria y el reino de Yugoslavia proclamaron derechos sobre Macedonia. Las dos guerras balcánicas tuvieron el propósito de resolver lo que no se podía en la mesa: dividir a Macedonia.

Al finalizar las guerras balcánicas, en la conferencia de Bucarest en 1913, Macedonia fue dividida.

Grecia se quedó con 51% del territorio, Bulgaria con 11% y el reino de Serbia con 38%.

En 1919, cuando los vencedores de la primera Guerra Mundial se sentaron en París a trazar el mapa político de Europa, reconocieron la división establecida en la conferencia de Bucarest en 1913.

El único defecto de ese "perfecto arreglo" era que en el paquete de las tierras regaladas iban también sus pobladores macedonios.

Los griegos cambiaron los nombres de sus ciudades y los obligaron a aprender griego. "Afortunadamente", a los que no aceptaron ser asimilados, "generosamente" se les permitió abandonar Grecia. Los búlgaros y los serbios también intentaron "asimilar" a los macedonios.

En 1945, con la formación de la República Socialista Federal de Yugoslavia, el territorio de Macedonia (la parte que pertenecía al anterior reino yugoslavo, conocida como Macedonia del Río Vardar), adquirió estatus de república dentro de la federación yugoslava.

Por primera vez en la historia moderna, aunque fuera dentro de una federación, los macedonios podían hablar, leer, escribir y estudiar en su idioma, y ser reconocidos como una nacionalidad aparte, es decir, ser reconocidos como eslavos, cristianos y también macedonios.

*Las cuotas albanesas

De acuerdo con el censo regular de 1991 y el extraordinario de 1994, conviven en el territorio en cuestión un millón 350 mil macedonios -en su mayoría cristianos ortodoxos- 440 mil albaneses -la mayoría musulmanes y algunos católicos, turcos y romos-, grupos minoritarios de serbios, vlasos y otros. Es de suponerse que como resultado del éxodo albanés, producto de la guerra del año pasado en Kosovo, la población albanesa en Macedonia aumentó considerablemente.

Durante casi 50 años, macedonios, albaneses, turcos y romos convivieron en paz y relativa armonía en la República de Macedonia, dentro de la federación yugoslava.

En el seno de la hermandad y unidad propuesta por el mariscal Tito y abrazada por muchos que por convicción se consideraban yugoslavos, en la región autónoma de Kosovo -perteneciente a la República de Serbia y mayoritariamente poblada por albaneses- y en la República de Macedonia había educación primaria y secundaria en albanés, y programas educativos y noticiarios diarios, en horarios establecidos, en este idioma.

Los albaneses podían entrar en las universidades como cualquier macedonio, e incluso había y hay cuotas de ingreso garantizadas para ellos. Muchas plazas en el servicio exterior eran reservadas para ellos. Las mezquitas musulmanas y las iglesias cristianas coexistían. Había muchos periódicos y revistas en albanés.

En la independiente República de Macedonia, los albaneses conservaron todos los beneficios de los cuales gozaban dentro de la federación extinta.

De los 42 partidos registrados en Macedonia, siete son albaneses. En el Parlamento, 25 de un total de 120 representantes son albaneses. En el actual gobierno hay varios ministros y viceministros albaneses.

En el campo de la diplomacia, los titulares de las embajadas macedonias en Roma, Ginebra y Copenhague son albaneses.

*Un engañoso "oasis de paz"

mas-sold.jpgCon la muerte del mariscal Tito en 1981, tras una ola de violencia sobrevino la disolución de la federación. Las repúblicas de Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina y Macedonia proclamaron su independencia. Mientras que Eslovenia y Croacia pagaron poco por su independencia, a Bosnia y Herzegovina le costó muy caro el fracasado intento de ser un Estado independiente. Y en todo ese escenario, Macedonia era el "oasis de la paz en los Balcanes". Muchos lo creyeron. Las Fuerzas de Paz de la ONU estaban seguras de que con su sola presencia la paz de la región era salvaguardada. Sin embargo, los macedonios sabían que no era posible tanta belleza.

Serbia, después de haber declarado la guerra al mundo entero para proteger el último centímetro de su territorio en Kosovo, ¿por qué renunció con tanta facilidad a su regalo de Bucarest de 1913, confirmado en París en 1919?

Durante los años de la "coexistencia pacífica" dentro de la federación yugoslava, los albaneses de Kosovo, del nor-oeste y del oeste de Macedonia, sistemáticamente compraban tierras, expulsando poco a poco a los eslavos cristianos de esas regiones. A esa paulatina "limpieza étnica" se sumó la explosión demográfica de los albaneses.

En 1953 la proporción era de un albanés por seis macedonios. Para 1994 era de uno a tres. En Kosovo y en el noroeste de Macedonia los albaneses eran mayoría.

A pesar de que el año pasado, durante la guerra en Kosovo, los albaneses separatistas aún no proclamaban su derecho sobre partes de Macedonia, el discurso del Ejército de Liberación de Kosovo era claro: había que formar el Estado libre y soberano de Kosovo que incluyera a todas las regiones de los Balcanes donde la población es mayoritariamente albanesa.

Serbia renunció al regalo de París sólo porque quería separar a los albaneses al trazar la frontera entre Serbia y Macedonia. El acuerdo para delimitar esta frontera fue firmado en febrero de este año por el presidente serbio Voislav Koshtunica y el presidente macedonio Boris Trajkovski en el marco de la cuarta Conferencia de Líderes de Estados y Gobiernos de Europa del Sureste.

Sin embargo, la sola idea de una frontera que separara a los albaneses de Serbia de los de Macedonia y dificultara la pronta realización de un gran Estado albanés enojó a los separatistas. Los albaneses ofendidos atacaron varios poblados de Macedonia.

Justo cuando la OTAN, la Unión Europea y los poderosos del mundo pensaron que "gracias a ellos" en la región se instauró la paz, ¡oh, sorpresa!, los extremistas de Kosovo amenazan la estabilidad de la región.

¿Qué no se suponía que las Fuerzas de Paz de la ONU ya habían desarmado a los que hoy son extremistas y apenas ayer eran víctimas del ex presidente serbio Slobodan Milosevic?

Los recientes ataques de fuerzas rebeldes albanesas a varios poblados de Macedonia corroboran la existencia de muchas armas y esto puede agravar la situación en la región.

En el panorama internacional, George Robertson, Javier Solana y el presidente George Bush hacen cola para hablarle al presidente macedonio Boris Trajkovski con la intención de expresarle su apoyo y respaldo y reiterarle una petición: "No usar medios desproporcionados contra los rebeldes e insistir en la vía del diálogo".

***

Lo cierto es que en Macedonia, así como en toda la región de los Balcanes, sobran las armas y las cabezas encendidas que sólo promueven conflictos. Y por otro lado, cada vez faltan más oportunidades de empleo y de desarrollo para tantos jóvenes sin futuro. Los más afortunados emigran al occidente, mientras otros toman las armas.

Faltan gobiernos con visión, comprometidos con los pueblos, comprometidos con el único proyecto viable y válido: la coexistencia pacífica sobre las bases del respeto, la tolerancia e incluso el aprecio entre las diferentes naciones, etnias, religiones, lenguas y culturas que han cohabitado, cohabitan y cohabitarán aquellas tierras.*