SABADO Ť 20 Ť OCTUBRE Ť 2001

Ť El otoño de la quimera culmina su trilogía de novelas policiacas

En Argelia se soslaya la vida cultural, por eso resido en Francia: Yasmina Khadra

GABRIELA SALMON ESPECIAL

El escritor argelino con seudónimo de mujer Yasmina Khadra fue uno de los autores más interesantes de la 53 Feria Internacional del Libro de Francfort, donde presentó el último libro de su trilogía de novelas policiacas El otoño de la quimera.

Yasmina Khadra es el seudónimo del ex militar Mohammed Moulessehoul, nacido en 1956 en Argelia, quien escribe con el nombre de su mujer por motivos de seguridad y para evitar la censura.

A los siete años, Mohammed Moulessehoul ingresó al ejército y fue soldado durante 36 años, de los cuales ocho luchó contra el fundamentalismo en su país. Sin embargo, ''ahora sólo quiero ser escritor", expresa.

Durante la presentación de El otoño de la quimera en esa feria, Khadra aceptó leer un pasaje a pesar de que odia leer en voz alta porque le recuerda cuando de niño el maestro lo golpeaba cada vez que se equivocaba.

Ha escrito 14 libros de los que cinco son novelas policiacas. Sus seis primeras obras las firmó con su verdadero nombre, cuando era oficial del ejército, y tenían que pasar por una estricta censura.

Además los críticos literarios de Argelia lo desalentaron, pues cuenta: ''Me comparaban con poetas árabes y, claro, la diferencia era muy grande. Pero mi mujer me animó a seguir escribiendo bajo su nombre y en Francia encontré más reconocimiento".

Espacios metanarrativos

yasminaYasmina Khadra se fue a vivir a Francia porque ahí tiene más libertad para moverse dentro del medio literario y no por temor a quedarse en su país, como muchos suponen, explica.

Afirma que ''en Argelia no se da importancia a la vida cultural'' y que si viviera ahí ''nunca hubieran autorizado un visado para asistir a la Feria de Francfort.

''La misión de un escritor consiste en continuar su escritura y no tiene sentido volverse paranoico; no hay que temerle a la muerte, porque de lo contrario te mueres de miedo."

La verdadera identidad de Yasmina Khadra, conocida como ''la cronista sin rostro", fue un misterio hasta diciembre de 2000, pues los críticos se preguntaban cómo una mujer podía tener rasgos tan masculinos en su estilo literario.

El comisario Llob, héroe de la trilogía Morituri, Doble blanco y El otoño de la quimera es un hombre incorruptible, fiel a sus ideales, irónico y un poquito macho; ''el problema de Llob es que no encuentra personas que lo comprendan", señala Khadra.

En Morituri, Llob intenta esclarecer el asesinato de un intelectual; en Doble blanco investiga varios homicidios de personas influyentes y se confronta con la impunidad y la injusticia de su país, mientras que en El otoño... Khadra abre espacios metanarrativos típicos de la novela negra.

En esta última historia, el comisario Llob salió mal librado, y tras ser suspendido de su cargo por haber escrito dos libros, Morituri y Doble blanco, aparece muerto en las calles de Argel.

Sin embargo no será ésta su última aventura, pues Khadra, mediante el empleo de métodos quijotescos, continuará en un cuarto libro la historia de Llob basada en unos manuscritos que le fueron robados.

Humildad del género negro

En su trilogía, traducida a casi todos los idiomas excepto el árabe, Khadra muestra la tragedia argelina, el terror, la miseria, la violencia y la impunidad que imperan en su país.

''Elegí el estilo policiaco para esta trilogía porque el tradicional me parece muy tenso, frío y narcisista para relatar una tragedia. En cambio, el género negro es más humilde y permite presentar mejor la problemática en un primer plano."

La pluma ligera de Khadra no piensa detenerse. Su nuevo libro es una autobiografía titulada El escribano y ahora prepara otros volúmenes que se alejarán del género policiaco.