MIERCOLES Ť 21 Ť NOVIEMBRE Ť 2001

Ť Comparece el ex mandatario en la causa por el uso de fondos de la reserva del Estado

Pagan ex colaboradores por una cacería orquestada en mi contra, dice Felipe González

Ť La guerra sucia contra ETA ha persistido con todos los gobiernos: José Antonio Sáenz

ARMANDO G. TEJEDA CORRESPONSAL

Madrid, 20 de noviembre. El ex presidente del gobierno español Felipe González afirmó hoy que los acusados por el uso de fondos reservados durante sus administraciones "han pagado el precio de una cacería política" dirigida contra él y orquestada por el conservador y ahora gobernante Partido Popular, aunque no lo mencionó por su nombre.

La comparecencia de González en la causa por el uso de fondos reservados, que se extendió durante una hora, ocurrió un día después de que el ex director de la Guardia Civil y teniente general en la reserva José Antonio Sáenz de Santa María señaló que los métodos de guerra sucia utilizados por el Estado español contra la organización armada vasca ETA han persistido en todos los gobiernos democráticos, incluidos los de los centroderechistas Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo, el del socialista González y el actual conservador de José María Aznar.

González lamentó que se hubiera "jugado" con temas que afectan la seguridad nacional y sostuvo: "He gobernado muchos años, he viajado mucho, y no conozco ningún Estado serio, sólido, democrático, bananero sí, claro, que juegue con la seguridad del Estado como instrumento político".

Igualmente condenó que cuatro de sus colaboradores procesados en esta causa, los ex ministros José Barrionuevo y José Luis Corcuera, así como Julián Sancristóbal y Ricardo García Damborrenea paguen el precio de una "cacería" dirigida contra él, pues, afirmó, sus colaboradores siempre han ejercido "honestamente sus funciones".

El ex presidente del Gobierno Felipe González reprochó de este modo tácito al PP como denunciante de una causa de la que ahora responden siete miembros de la antigua cúpula de Interior, entre los que se encuentran dos de sus ex ministros.

Criticó que el PP, al que no mencionó directamente, hubiera "rebasado los límites del enfrentamiento político".

En cuanto a la declaración de su ex secretaria Pilar Navarro de que ella pagó gastos de seguridad con fondos reservados, el ex jefe de gobierno respondió que "los gastos de presidencia que se empleaban en seguridad no los cobraba una secretaria. Había una unidad de Seguridad en Presidencia, en la que podría haber unas 500 personas que se ocupaban de la seguridad del presidente, de la de los ex presidentes y de los gastos no previstos. No es que de la seguridad se ocupase una secretaria, eso es absurdo. Lo que hacía era entender las peticiones de los servicios especializados en esa función".

A la pregunta sobre que una partida de 28 millones de pesetas se habría invertido en verjas y puertas de blindaje, González respondió que "es ridículo que el presidente de gobierno vaya a entrar en esos detalles".

A su vez, Sáenz de Santa María reconoció en una entrevista con el diario conservador La Razón que durante el gobierno de Aznar existe al menos un presunto caso de "guerra irregular", el de José Luis Geresta, supuesto etarra que encontrado muerto en marzo de 1999 en Rentería, y que según el informe pericial oficial se suicidó.

El militar, de 80 años, contó su versión el pasado 12 de noviembre sobre la utilización de los llamados "fondos reservados del Estado" para la lucha contra ETA durante el gobierno de González.

Los pormenores

Pero Sáenz de Santa María, un militar que sostiene que si se "respeta el Estado de derecho no se consigue la declaración del detenido", abundó en los pormenores del llamado terrorismo de estado en la entrgonzalez_felipe_cfrevista publicada ayer por La Razón.

"Los comandos no se entregan solos. La lucha antiterrorista se sitúa al borde de la ley, unas veces por dentro y otras por fuera", dijo quien dirigió la Guardia Civil de 1983 a 1986. Agregó que durante el gobierno de Suárez "se quemó toda la documentación (sobre los fondos reservados). Siempre se quema. En la época del Partido Socialista Obrero Español y en la actual también."

-ƑPor qué?

-Hay una frase cuyo autor no cito: había un problema y lo hemos resuelto. Esto lo dijo Aznarín cuando se echó a los inmigrantes, después de drogarlos. ƑQué resume esa frase? Que había un problema y lo hemos resuelto. No me pregunten si lo he solucionado o no por medios legales dice el entrevistado.

En cuanto a la guerra sucia, Sáenz de Santa María afirmó: "Yo la llamo irregular, porque no conozco ninguna guerra limpia. Por eso prefiero hablar de guerra regular o irregular. La lucha antiterrorista no puede hacerse con esquemas de una regular".

-ƑQué le parece que el gobierno aplauda la guerra sucia de Estados Unidos contra Bin Laden y, sin embargo, utilizara electoralmente la española?

-Debe de remorderles un poco la campaña que hicieron contra la guerra irregular del PSOE. A lo largo de mi lucha contra ETA y mi actuación en distintas situaciones, con gobiernos de UCD y del PSOE, vi que, en todo momento, la guerra sucia existía. Las organizaciones anteriores al GAL (Grupo Antiterrrorista de Liberación) provocaron 48 muertos, frente a los 27 del GAL. Ahora ETA piensa que la reacción internacional puede llevar a indultos personales de los que están en prisión por esta guerra.

El ex director de la Guardia Civil explicó por qué en 1995 fue suspendida la comisión parlamentaria encargada de investigar las acciones de los GAL, que fue justo cuando él advirtió que declararía lo que había pasado "antes y después de la época del PSOE", y para ello citó los casos de Montejurra y Cubillo, el asesinado líder del Movimiento de Autodeterminación Canario, durante la época en que Manuel Fraga, fundador del Partido Popular y padrino político de Aznar, era ministro de Gobernación.

Al preguntársele si en el actual gobierno persisten los métodos de guerra sucia, Sáenz de Santa María respondió: "La hay también. Supongo que sí. Los comandos no se entregan solos. Incluso ha aparecido algún muerto con un diente extraído a martillazos (el citado José Luis Geresta). Después de morir no se pegan martillazos en la boca. No lo digo como crítica. No hay más remedio que emplear la guerra irregular contra unos tíos que vienen a matar por la espalda. Está bien el estado de derecho, pero no se puede llevar hasta sus últimas consecuencias, porque quedaríamos en manos de los terroristas".

Recordó que cuando él dirigía la Guardia Civil y se secuestró al capitán Martín Barrios "se enviaron a unos Geos (Grupos Especiales Operativos) a secuestrar a un etarra para hacer el canje. Pero lo hicieron fatal. Luego, por su cuenta, en Bilbao, bajo el mando de (Julián) Sancristóbal y la inspiración de (Ricardo García) Damborrenea, secretario de los socialistas vascos, intentaron secuestrar a otro etarra, en descoordinación con Madrid". En alusión al secuestro y las torturas que sufrió durante 12 días el ciudadano francés Segundo Marey, sostuvo: "Fue un error. No sabían que hacer con él. Lo tuvieron detenido y luego implicaron al ministro Barrionuevo. Esa teoría, que es la cierta, en el juicio de Marey no interesaba. La influencia política sobre la justicia ha sido tremenda y nefasta, y sigue siéndolo".

Al preguntarle si Suárez, Calvo Sotelo y González conocían las acciones de terrorismo de Estado, aseguró: "La conocían porque la padecían. Si esta guerra se hubiese hecho con una dirección por parte del gobierno hubiese salido mejor", afirmó, tras reconocer que cada uno de los cuerpos policiacos "operaba por libre", y a veces había que "frenar" los excesos de algunos agentes.

A la pregunta de si mediante la guerra sucia se puede acabar con ETA, respondió que esta táctica "no se puede fomentar, pero es necesaria. Con la sola aplicación del derecho no se consigue la declaración del detenido".