MIERCOLES Ť 5 Ť DICIEMBRE Ť 2001

Ť Inauguran muestra en Bellas Artes para conmemorar el centenario de su natalicio

José Villagrán García, pionero de la arquitectura moderna en México

Ť Incluye planos, croquis, fotografías, maquetas y objetos pertenecientes al especialista

Ť La concepción edilicia se nutrió de sus enseñanzas por medio siglo, escribió De Anda Alanís

MERRY MAC MASTERS

Maestro de la mayoría de los arquitectos mexicanos modernos y pionero de la arquitectura moderna en el país, José Villagrán García (1901-1982) es recordado con motivo del centenario de su natalicio. El también Premio Nacional de Artes 1968 fue reconocido hace 14 años con un homenaje nacional.

La exposición José Villagrán García, 1901-2001, tiempo y circunstancia, curada por Louise Noelle de Mereles, con la asesoría de Ricardo Legorreta y Ramón Vargas Salguero, e integrada por fotografías, planos arquitectónicos, maquetas, dibujos, croquis originales, objetos pertenecientes al arquitecto, así como publicaciones de su autoría y escritos sobre él, se inauguró anoche en el Museo Nacional de Arquitectura, ubicado en el tercer nivel del Palacio de Bellas Artes.

Forjador de varias generaciones

México fue el primero de los países latinoamericanos en responder a los reclamos del estilo internacional, escribe el arquitecto Max Cetto en el apartado dedicado a México en la Enciclopedia de Arquitectura Moderna (1964).

Continúa: ''La rebelión contra la imitación sin sentido de formas de construcción heredadas a mediados de los años veinte (...) primero encontró expresión en la enseñanza del arquitecto José Villagrán García y en sus primeras obras y las de sus discípulos Legorreta, O'Gorman, De la Mora y Yáñez.''

''Los hospitales, casas y escuelas diseñados por este grupo tomaron literalmente el funcionalismo de Vers una architecture, de Le Corbusier, y así presentó un contraste de lo más austero respecto al amor popular por la decoración. Durante las siguientes dos décadas la arquitectura moderna prvillagranogresó de manera ininterrumpida en México.''

Teórico, filósofo de la arquitectura, maestro y constructor, Villagrán García fue desde los años veinte y hasta el periodo de los setenta del siglo pasado una suerte de lugar común en torno del cual se ha hecho girar el concepto de la modernidad edilicia mexicana, escribe Enrique X. de Anda Alanís en su libro La arquitectura de la Revolución Mexicana. Corrientes y estilos de la década de los veintes (UNAM, 1990).

Para el investigador ''son tres las circunstancias que contribuyeron a la consolidación de su influencia en el medio arquitectónico local: la aparición de su teoría de la arquitectura tanto como la constante divulgación de ella desde la cátedra en la Escuela Nacional de Arquitectura; la construcción de las obras hospitalarias en los años veinte y la sólida promoción de que fue objeto por parte de varias generaciones de arquitectos que reconocen en él no sólo al maestro por excelencia, sino al auténtico creador de la arquitectura moderna mexicana''.

Hospitales y escuelas

Villagrán García cursó sus estudios profesionales en la Academia de San Carlos, donde obtuvo el título de arquitecto en 1923. Entre sus obras se incluyen el Instituto de Higiene de Popotla (1925), el Hospital para Tuberculosos de Huipulco (1929), el Edificio Ermita (1930), el Instituto Nacional de Cardiología (1937), el Hospital Infantil (1941), la Maternidad Mundet (1943), el Centro Universitario México (1944), la Escuela Nacional de Arquitectura (1951), el cine Las Américas (1952), el cine Reforma (1957), la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional (1958), el hotel María Isabel (1962) y los planteles 4, 6 y 7 de la Escuela Nacional Preparatoria (1963).

De acuerdo con De Anda Alanís, la ''pontificación'' de Villagrán García ocurrió al inaugurarse a finales de 1950, en el Palacio de Bellas Artes, la Exposición de arquitectura mexicana contemporánea, misma que el arquitecto ''abrió'' al dictar una conferencia sobre el panorama de medio siglo del quehacer constructivo:

''Si bien Villagrán había ejercido gran influencia en el campo de la arquitectura tanto por su constante ejercicio docente como por la proliferación de sus obras y la capacidad de decisión dentro de los grandes planes nacionales (los de la construcción de hospitales y escuelas fundamentalmente), el evento de 1950 significó la autentificación de su doctrina como la única responsable del surgimiento de una arquitectura moderna en México.''