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El caso de las Muertas
de Ciudad Juárez debería ser el primero que las organizaciones
feministas, del movimiento amplio de mujeres y de derechos humanos presenten
ante las Naciones Unidas en uso del Protocolo Facultativo de la Convención
contra Todas las Formas de Discriminación hacia la Mujer (Cedaw,
por sus siglas en inglés), aprobado en diciembre por el Senado,
ya que éste instrumento permite solicitar a nivel internacional
que se hagan investigaciones en torno a "violaciones graves y sistemáticas"
cometidas contra los derechos de las mujeres en el país.
La coyuntura es favorable sobre todo si se toma en cuenta que, recién
el 14 de diciembre, 98 organizaciones enviaron una misiva a la Relatora
sobre Asuntos de la Mujer de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH), Martha Altolaguirre Larraondo, solicitándole que
realice una visita a México para que pueda constatar la situación
de violencia que viven las mujeres en el país, se pronuncie públicamente
ante la situación de violencia que viven las mujeres en Ciudad
Juárez "y exhorte al estado mexicano a que tome todas las
medidas necesarias para lograr que se investiguen adecuadamente los asesinatos,
se sancione a los responsables y se logre una reparación integral
de los daños. Y que se tomen todas las medidas legislativas y de
políticas públicas para proteger los derechos humanos de
todas las mujeres en Ciudad Juárez".
Más aún porque a pesar de innumerables movilizaciones y
denuncias realizadas en diversas partes del país, todavía
el mes pasado el presidente Vicente Fox no había decidido dejar
la retórica para aterrizar en el terreno de los hechos el combate
a los crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez, como lo
demuestra el que, según trascendió, ordenó categórico
a la Procuraduría General de la República (PGR), investigar
"a fondo" esos asesinatos "y dejar atrás aquello
de que eso es fuero común" (La Jornada, 13/XII/2001), pero
aún no se apagaba el coro de voces aplaudiendo esa presunta orden
presidencial cuando, al día siguiente, el procurador Rafael Macedo
de la Concha matizaba: "La PGR ha venido trabajando y colaborando
con la Procuraduría del estado y lo seguiremos haciendo".
Nada pues de atraer las investigaciones de los casos, a pesar de que incluso
la propia Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) intervino
en el asunto argumentando la atracción de la queja en que "los
hechos trascienden el interés de dicha Entidad Federativa",
en este caso de Chihuahua. La institución emitió su recomendación
44/98 detallando omisiones y responsabilidades de autoridades de la Procuraduría
de Justicia de Chihuahua y del ayuntamiento de Juárez, con recomendaciones
para esclarecer los hechos y prevenir los crímenes. "Sin embargo,
hasta el momento ninguna de las ocho recomendaciones ha sido implementada
a cabalidad por las autoridades del estado", se afirma en la carta
a Altolaguirre.
La situación seguía en la indignante indiferencia e ineficacia
de siempre en lo que respecta a las investigaciones policiacas, cuando
ya casi para cerrar el año, se registraron otros dos asesinatos
de mujeres en Ciudad Juárez: el día 26, la policía
localizó el cuerpo sin vida de una joven asesinada por estrangulamiento
48 horas antes. El cadáver fue tirado en un canal de aguas negras.
Aparentemente era una sexoservidora y sólo se le conocía
como "La Guatemalteca". La otra joven, Sonia Torres Valdivieso,
murió cuando un grupo de jóvenes atacó con rifles
cuerno de chivo un bar de esa ciudad.
El recuento para la CIDH
La misiva enviada a la Relatora sobre Asuntos de la Mujer de la CIDH,
fue firmada por organizaciones sociales y no gubernamentales de Chihuahua,
Distrito Federal, Baja California, Aguascalientes, Morelos, Chiapas, Nuevo
León, Oaxaca, Guanajuato, Puebla, San Luis Potosí, Querétaro,
Michoacán, Jalisco, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Guerrero, Veracruz
e Hidalgo.
En ella se detalla que desde 1993, más de 200 mujeres han sido
asesinadas en Ciudad Juárez con violencia brutal sin que se hayan
podido esclarecer los hechos. La mayoría de las mujeres asesinadas
oscilaban entre los 15 y 25 años, casi todas ellas eran migrantes
y trabajadoras de la industria maquiladora.
"El móvil -se agrega- ha pasado por varios escenarios, desde
tráfico de órganos hasta el narcotráfico o la prostitución.
Sin embargo, hasta el momento y pese a haber creado una Fiscalía
Especial para los Crímenes de Mujeres (la cual cabe destacar que
de 1996 al 2001 ha tenido seis fiscales), el clima de violencia y hostigamiento
hacia las mujeres continúa y aún no se tienen respuestas
claras y sólo existe una persona sentenciada por uno de los asesinatos".
Eso representa, apunta más adelante, "una de las muestras
más crudas de la ineficacia del sistema de procuración e
impartición de justicia en nuestro país, y de la grave discriminación
y violencia hacia las mujeres que todavía persiste en nuestro país".
"Las explicaciones brindadas por las autoridades han sido muestras
del sexismo que permea todos los ámbitos gubernamentales, prueba
de ello es que tanto las autoridades del Partido Acción Nacional
como del Revolucionario Institucional justifican los crímenes por
el tamaño de la falda de las víctimas, porque salen solas
de noche, porque acuden a bailar o porque caminan por lugares obscuros;
es decir porque según han afirmado: "su actitud no corresponde
a los estándares morales y eso justifica los crímenes".
Campaña "Ni una más en Ciudad Juárez"
Las crecientes movilizaciones sociales para obligar al estado mexicano
a cumplir con su deber de poner fin al holocausto de género que
ocurre en Ciudad Juárez, se acentuaron luego de que en noviembre
se localizaran los cuerpos de otras 10 mujeres asesinadas. Así,
se inició la campaña "Ni una más en Ciudad Juárez":
se han realizado vigilias encendiendo miles de veladoras en los lugares
donde se han encontrado los cadáveres; se han colocado cruces,
organizado rezos, manifestaciones, mítines, conferencias, se han
organizado foros, se ha exigido la destitución de funcionarios
ineptos...
Al parecer, lo único que se estaba concretando, era la creación
de la Comisión Interdisciplinaria Emergente, integrada por el INM,
la Procuraduría de Justicia de Chihuahua, el ayuntamiento de Juárez,
las comisiones legislativas del congreso local y de la Unión e
integrantes de organismos civiles y maquiladoras, la cual se encargará
de proponer acciones inmediatas para prevenir los asesinatos, aunque "hay
que estar pendientes de que tenga el suficiente presupuesto para funcionar,
que cuente con mecanismos claros de rendición de cuentas y tenga
la fuerza suficiente para incidir en las diferentes áreas de gobierno",
señaló Lidia Alpízar, de la Red de Jóvenes
por los Derechos Sexuales y Reproductivos.
Durante un foro realizado por mujeres sindicalistas, se propusieron estrategias
para detener y prevenir la violencia en esa entidad, informó María
Elisa Villaescusa, de Mujeres Trabajadoras Unidas, entre ellas crear programas
de capacitación sobre derechos humanos de las mujeres dirigidos
al personal de seguridad pública, a los responsables de impartir
justicia, así como a los choferes de transporte colectivo y privado
de la localidad.
Establecer centros de apoyo integrales con personal capacitado para atender
a mujeres violentadas y a los familiares de las víctimas. Que sea
requisito para la contratación de choferes la carta de no antecedentes
penales, la aplicación regular de la prueba antidoping y que las
usuarias tengan acceso a los currículos con fotografías
de los choferes de las rutas donde ellas transitan.
Suficiente alumbrado, teléfonos públicos y la creación
de una línea telefónica que funcione las 24 horas. De igual
forma, exigieron la formación de un grupo especial multidisciplinario
con carácter federal para que coadyuve en las investigaciones.
De no haber ningún cambio en el panorama de Ciudad Juárez,
más de 300 organizaciones sociales y no gubernamentales nacionales
e internacionales, llamarán a una concentración masiva el
próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, donde
participarán mujeres de toda la República y del extranjero;
en tanto, continuarán realizando diversas acciones para presionar
como parte de la campaña "Ni una más en Ciudad Juárez".
(Con información de Aleyda Aguirre)
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