Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 3 de febrero de 2002
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Espectáculos
Ť Ganó el premio a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Huelva

Otilia Rauda me enseñó a sentirme orgullosa de mi cuerpo, afirma Gabriela Canudas

Ť La cinta de Dana Rotberg es el trabajo más importante en mi carrera, dice la cubana

Con 12 años de carrera artística, la cubana Gabriela Canudas obtuvo el premio como mejor actriz en el pasado Festival Internacional de Cine de Huelva (España) por su personaje en Otilia Rauda (cinta dirigida por Dana Rotberg), que se estrenará próximamente en nuestro país. Canudas ha hecho teatro universitario, participado en largometrajes como Gertrudis Bocanegra, Ave María y Como agua para chocolate, en algunos cortos, y tuvo incursiones en telenovelas como Demasiado amor y Lo que es el amor.

Varios meses le llevó a Gabriela Canudas meterse en el ajustado vestido de Otilia Rauda, historia que por fin fue llevada al cine tras más de cuatro años de posibles adaptaciones y de siete semanas de filmación bajo el inclemente frío de Perote, Veracruz.

-¿Qué piensas que te puede representar esta película dentro del cine nacional?

OTILIA RAUDA-Tengo muy claro que es una gran oportunidad de mostrar el trabajo de 12 años de carrera, es el más importante que he hecho y deseo que guste la historia. Claro que fui rodeada por un reparto de ángeles, yo me sentía escoltada por Ana Ofelia Murguía, Alvaro Guerrero, Alberto Estrella y Julieta Egurrola, quienes hicimos esta historia con mucho amor. Creo que el cine nacional está teniendo un resurgimiento y ojalá continúe; la historia de Otilia Rauda es muy esperada y se quiere contar en cine desde hace años, así que es una película largamente anhelada.

Gabriela Canudas es jarocha por adopción, nació en La Habana, Cuba, de padre mexicano y madre cubana; del puerto de Veracruz se trasladó a Xalapa para estudiar la preparatoria y después partió a Estados Unidos, donde en un taller de teatro descubrió la actuación.

Regresó a estudiar en la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana, y posteriormente ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, para estudiar literatura dramática y actuación.

"Este es el papel más importante de mi carrera", asume modesta quien fue descubierta como actriz de cine debido al ojo clínico de Rotberg y de Ripstein, éste último prácticamente descubridor de Salma Hayek, otra jarocha que debutó con un estelar en El callejón de los milagros, papel que la llevó a Hollywood.

''Otilia le rompe el esquema a todo el mundo''

-¿Cómo fue el proceso para lograr el personaje?

-Recibí un llamado para leer unas líneas de una película que dirigiría Dana Rotberg, a quien yo no conocía. Estudié tres escenas y cuando me presenté ante Dana me enteré que tenía un año haciendo castings en Xalapa, Guadalajara y en la capital. A las dos semanas me avisaron que era la elegida y que empezaba a filmar en dos semanas.

Así empezaron las largas jornadas de estudio junto con Dana, y las largas pruebas de maquillaje del lunar que llevaría el personaje. ''En la filmación nos llevaba más de dos horas pintarme la mancha''. Gabriela leyó el guión, Dana no quería que leyera el libro, ''pues lo que íbamos a filmar era la adaptación y no quería que tuviera la referencia de la novela; pero hice una travesura, me costó mucho trabajo encontrar la novela, no estaba en librerías; fue mi amiga Gabriela Roel quien la tenía y me la prestó, porque a ella le habían propuesto hace años hacer Otilia Rauda''.

La idea que se capta en el guión es el de una mujer que ''desafía a sus padres, a la ideología y a las creencias del pueblo donde vive, así como a los hombres con los que se relaciona: Otilia le rompe el esquema a todo el mundo que le pasa al lado".

-¿Es un personaje que desafía porque se sabe bella?

-No. Creo que Otilia no se sabe bella, tal vez del cuerpo, pero se avergüenza profundamente del lunar o la fealdad de su cara, y de que todo mundo le hace mofa.

-En la novela ella es muy fea, bizca...

-Es fea de cara porque se dice que se parece al padre; es muy fea, desfigurada, y es el contraste con su cuerpo que desarrolla durante su adolescencia. Pero en toda su infancia es rechazada y es la vergüenza de sus padres. Otilia es hija única, un personaje marginado hasta por sus padres; la madre intenta taparle la cara con el pelo. Así vive su vida con esta vergüenza hasta que un día, en la adolescencia, descubre que todos la desean, pero también que se burlan de ella, algo muy contradictorio.

Repugnante y atrayente

Gabriela Canudas es una mujer hermosamente jarocha, alegre, con una voz poderosa y sensual, que deja en claro su pasión por el personaje: ''Otilia es casada con el policía del pueblo (carnicero en la novela), a cambio de una posición; otorgada por el padre de ella, el cacique del pueblo, es entregada en un trueque y toda la ilusión del amor le es decapitada. Pasado el tiempo, empieza a buscar el amor, porque ella estaba segura de que sí existía''.

-¿Que representó para ti esta interpretación?

-Es un personaje muy complejo, porque la sexualidad de Otilia comienza a estar a flor de piel en un momento determinado de su vida. No es puta, como ella le aclara a su marido (a quien odiaba) en un diálogo donde él la llama así, ella le responde que las putas cobran y ella lo hace por el placer de buscar la posibilidad del amor.

-¿Cuál fue la dificultad para entender al personaje?

?La complejidad de crear a un personaje que no cayera en la lectura fácil de que ante la adversidad se vuelve una puta: Otilia no lo es. Paradójicamente, ella camina por el lado poético, romántico, busca el amor. Fue la complejidad de buscar esta parte humana, sensible, a pesar de lo desquiciada y endurecida que ella estaba, a partir de las relaciones con sus padres avergonzados, con su nana y con su único amigo, que es Melquiades (Alberto Estrella), hombre contrahecho.

La actriz retoma su pasión por Otilia: "Ella representa esta prohibición a la sexualidad, a su cuerpo, que en un primer momento atribuye a la mancha en su rostro, a la fealdad que ella siente, pero no entiende el por qué. Repugna pero también atrae y está negada a ser tocada: el padre y las creencias de la época, así lo han dispuesto".

-¿Un tema muy actual?

-Por supuesto, desgraciadamente sí y ojalá no fuera así, pero es una realidad. En la historia, Otilia decide ante tal humillación hacer uso de su cuerpo y disponer de él.

El desnudo

Tanto en el libro como en la película, Otilia decide enfrentar al mundo apareciendo desnuda en una reunión en una vieja casona del pueblo. Narrativamente es una escena crucial, y así es llevada al celuloide.

Gabriela narra el primer desnudo que hace en su carrera.

?En la historia es un parteaguas. Es muy fuerte. Otilia decide aparecer cuan bella es. Para mí fue muy fuerte, pues es el primer desnudo que hago, nunca había hecho uno ni en teatro ni en cine. Cuando llegamos a filmar esa escena ya se había filmado casi toda la película, eso me ayudo mucho y le agradezco a Dana profundamente, pues ella quería que yo estuviera empapada del personaje para cuando llegara a esta escena.

''Cuando la hice me di cuenta que todo lo que habíamos filmado había sido tan fuerte, que cuando llegó el desnudo, para mí era una escena más, donde tenía muy claro que tenía que estar muy ubicada en el tiempo del personaje. Siempre hacer un desnudo impone, pero estaba hermanada con Otilia y no me costó trabajo bajar desnuda la escalera, al contrario, lo hice con tanto orgullo, que puedo decir, sin duda, que fue Otilia quien me enseñó a sentirme orgullosa de mi cuerpo, porque si yo no había hecho un desnudo era también por un cierto temor a mostrarme, cosa que agradezco a Dana y a Otilia Rauda.''

Concluye una apasionada Canudas al tiempo que hojea el lujoso libro de arte, editado por la Universidad Veracruzana, que contiene el guión cinematográfico y la historia de la filmación: ''Es la manera en que queda constatada la historia de la filmación, en nada más y nada menos que un libro, que es el tatarabuelito de todo lo que se hace en los medios. Que la película quede plasmada testimonialmente en un libro es bellísimo, es algo que se debe fomentar, no hay nada como hojear un libro, nada lo sustituye".

-Por último, pensando en que Salma Hayek tuvo una oportunidad similar con El callejón de los milagros y que fue fundamental para ser llamada a Hollywood: ¿Te imaginas ese camino?

-No me gusta especular. Antes me gustaba pensar mucho en el futuro, pero he aprendido que no se debe uno adelantar a los acontecimientos, que las cosas van sucediendo en el momento que tienen que suceder, y si tengo una llamada de Hollywood, qué maravilla, y si no, qué maravilla también. Mi carrera va a continuar en el teatro, en la televisión y en el cine, como hasta ahora. Claro que me gustaría seguir haciendo cine, no sólo en México, sino en otros países.

AGENCIA TODOCULTURA

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