Terapias antisida
Racionalizar la elección del tratamiento inicial
El recurso a esquemas más racionales de tratamiento antirretroviral contra el VIH/sida permite beneficiar a un mayor número de pacientes seropositivos que no tienen acceso a las terapias. A continuación se señalan algunas normas básicas en vías de adoptarse en México para garantizar la cobertura universal de los tratamientos.
Con la finalidad de brindar en el menor tiempo posible una adecuada terapia antirretroviral a todo nuevo paciente que lo requiera, la Secretaria de Salud (Ssa) ha adoptado las recomendaciones emitidas por el Grupo Consultivo de Latinoamérica y El Caribe, al que convocó la Organización Panamericana de la Salud (OPS) con el propósito de definir esquemas de primera línea en los adultos que no hayan recibido tratamiento previo.
Estas recomendaciones ponen énfasis en utilizar combinaciones de tratamientos altamente eficaces, definir un formulario limitado pero efectivo para los países con recursos limitados, promover manejos simplificados para los pacientes y en diferentes sistemas de salud, así como preservar opciones para los individuos que presentan falla al tratamiento.
Se trata de racionalizar la elección del tratamiento inicial, de acuerdo a las siguientes consideraciones:
1. Que el tratamiento ideal lo constituye una combinación de por lo menos tres antirretrovirales.
2. Que la presencia o ausencia de síntomas y la cuenta de linfocitos CD4 son los elementos básicos para decidir esquemas de tratamiento.
3. Que la carga viral ayuda a decidir el momento en que se inicia el tratamiento y es esencial para vigilar su efectividad.
4. Que el apego al tratamiento constituye un eje fundamental en la decisión terapéutica por lo que se deben privilegiar esquemas sencillos que se adapten a las necesidades de cada paciente.
En el caso de combinaciones con una potencia antirretroviral similar se ha buscado el equilibrio entre:
* Efectividad.
* Seguridad.
* Simplificación (número de tomas).
* Accesibilidad (recursos limitados).
* Disponibilidad.
* Interacciones con otros medicamentos.
De acuerdo a estos criterios, la Ssa ha definido esquemas de primera línea para los pacientes adultos que no hayan recibido tratamiento previo, que incluyen la combinación de dos inhibidores de la transcriptasa reversa análogos de los nucleósidos, más un no nucleósido o un inhibidor de proteasa.
Con este criterio, existen dos combinaciones posibles para adecuar a cada paciente de acuerdo a su condición clínica, cuenta de CD4 y carga viral.
Para los pacientes que por circunstancias especiales no puedan recibir ninguna de las opciones anteriores, se considera la posibilidad de otras combinaciones antirretrovirales.
Adoptando estas recomendaciones para inicio de tratamiento, durante el 2002 la Ssa está duplicando el número de tratamientos para pacientes que se encontraban en lista de espera desde el año pasado, lo cual constituye una de las metas centrales del Programa de Acción para la Prevención y Control del VIH/Sida 2001-2006, así como los compromisos de la Asamblea Especial de Naciones Unidas para VIH/sida, del año pasado, en los que se establece el acceso universal al tratamiento antirretroviral.
Con este manejo más racional, al que deberán sumarse todas las instituciones del Sector, se logrará como beneficio adicional limitar la emergencia de cepas virales resistentes. Con ello, también se amplía la posibilidad de contar con mayores opciones de tratamientos futuros con el consiguiente impacto tanto en la calidad como en el tiempo de sobrevida de las personas que viven con VIH/sida.
Cabe mencionar que con este esfuerzo, México se une a la iniciativa mundial para acelerar el acceso a la atención integral y apoyo para las personas con VIH/sida, de la cual forma parte desde enero del 2001, y que contempla diferentes estrategias para hacer llegar el tratamiento antirretroviral, particularmente en los países con recursos limitados.
No obstante estas medidas, el Centro Nacional para la Prevención y control del VIH/Sida continua promoviendo la actualización permanente del personal de salud en los diferentes niveles de atención médica para asegurar una atención de calidad, que incluye detección oportuna y consejería, disponibilidad de recursos de laboratorio y otros medicamentos indispensables para el tratamiento de infecciones oportunistas y otras de transmisión sexual.
Es innegable que la detección oportuna y el tratamiento adecuado de la infección por VIH/sida son aspectos fundamentales de la atención integral. Sin embargo, al igual que en otros padecimientos, debe destacarse el derecho de cada paciente a la información sobre su padecimiento y tipo de tratamiento, lo cual hará posible que tenga un mayor involucramiento en el cuidado de su salud.
La disponibilidad de un mayor número de antirretrovirales ha modificado el pronóstico de la infección por VIH/sida convirtiéndola en otra enfermedad crónica que puede ser controlada. No obstante, debe enfatizarse que ninguno de los esquemas antirretrovirales ha demostrado hasta el momento ser curativo por lo que las medidas de prevención siguen siendo la única forma de evitar la diseminación de esta epidemia.