Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 10 de mayo de 2002
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Sociedad y Justicia

La pederastia, una "patología sicológica", definió el prelado ante un juez

El cardenal Law dijo no recordar las denuncias

AFP

Nueva York, 9 de mayo. Las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos están decepcionadas con el testimonio ante un tribunal del cardenal y arzobispo de Boston, Bernard Law, que tenía a uno de los acusados bajo su supervisión, pero expertos afirman que su comparecencia constituye un vuelco significativo.

Durante su declaración, un hecho raro en Estados Unidos para un prelado de su rango, Law explicó el miércoles que se remitió a las recomendaciones de los médicos cuando tuvo que decidir la suerte de curas acusados de agresiones sexuales contra niños, y calificó la pederastia de "patología sicológica".

"Una vez más tuvo la posibilidad de aclarar su papel en este asunto, y una vez más no lo hizo", sostuvo David Clohessy, director de la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales cometidos por Sacerdotes (SNAP, en inglés).

"Continúa responsabilizando del problema a todo el mundo, cuando le alcanzaría con mirarse en un espejo. Es difícil imaginar que se archiven sin consecuencias informes que denuncian tan horribles abusos", agregó.

Law, de 70 años y una de las figuras más importantes de la Iglesia católica estadunidense, respondió a preguntas de abogados durante una audiencia a puertas cerradas, ordenada por un juez de Boston en el contexto de demandas judiciales iniciadas por 86 personas que aseguran haber sido víctimas de abusos por parte del ex cura John Geoghan.

Geoghan, de 66 años, cuyo juicio dio origen al escándalo sobre abusos sexuales que desde comienzos de año sacude a la Iglesia católica estadunidense, fue condenado en febrero pasado a 10 años de cárcel por conducta inapropiada hacia un niño de 10 años. Trasladado por su jerarquía de parroquia en parroquia durante 30 años, es acusado de más de 130 agresiones sexuales contra niños.

Durante las cinco horas que duró su interrogatorio, Law aseguró que no recordaba haber sido informado de que Johnchurch_shanley_bc5 Geoghan agredió a niños ni de haber discutido sobre el caso con subalternos.

"Me sentí más bien sorprendido de que no pueda acordarse de incidentes impactantes, como esa mujer que le escribió para indicarle que siete niños de su familia fueron agredidos por el padre Geoghan", dijo el abogado de una de las víctimas, Mitchell Garabedian.

Luego de la declaración del arzobispo, una transcripción de sus dichos fue hecha pública. Expertos legales consideraron que la comparecencia bajo juramento de un prelado del rango de Law constituye en sí misma un avance significativo en este tipo de casos.

"El hecho de que la Iglesia haya rechazado poner orden ella misma, permitió la intervención de las autoridades civiles", dijo Samuel Issacharoff, profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia. "No creo que pueda haber marcha atrás ni que las personas piensen es un caso único, volvamos a la normalidad", añadió.

Law es el segundo cardenal estadunidense que debe testificar en el caso de abuso sexual. El primero, en 1996, fue Roger Mahney, de Los Angeles.

"Mientras que en el pasado las autoridades civiles y criminales consideraban poder remitirse a la Iglesia para tratar este tipo de problemas, ahora entramos en una era de responsabilidad y somos más sensibles a la naturaleza de esos problemas", dijo al diario Boston Globe Douglas Kmiec, director de estudios de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica.

Al ser interrogado sobre los mecanismos que puso en práctica para solucionar los casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes, Law indicó que se remitió al diagnóstico de los médicos para determinar si miembros del clero eran aptos para continuar sirviendo.

"No siendo médico ni siquiatra, mi modus operandi era remitirme a quienes consideraba tenían el conocimiento necesario para juzgar esas patologías", dijo ante el juez. Barbara Blaine, miembro del SNAP, acusó al arzobispo de no tomar en cuenta la seguridad de los niños.

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