viernes 24 de mayo de 2002
La Jornada de Oriente publicación para Puebla y Tlaxcala México

 
n Vivir en el sureste implica una "penalización" para los pobres: Nora Lustig
El ISSSTE vive la peor crisis de su historia, dijo en Puebla Benjamín González Roaro

Jorge Machuca Luna n

El director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Benjamín González Roaro, reconoció que la institución a su cargo enfrenta la crisis más grave de su historia, al tener un déficit de 13 mil millones de pesos; consideró que ésta "ha dejado de ser viable", ya que se prevé que en los próximos años el número de pensionados supere al de las personas que aportan cuotas a la institución.
Entrevistado luego de su participación en el Congreso Nacional de Economistas, el funcionario reconoció que luego de una inspección entre los 2 millones 300 mil cotizantes de la institución, se comprobó que 8 mil personas recibían una pensión de manera anómala.
Además, durante su conferencia, vaticinó que la crisis que atraviesa la institución se agudizará con el paso del tiempo, cuando comiencen a envejecer más derechohabientes, ya que éstos, además de generar gastos médicos más elevados, demandarán el pago de sus jubilaciones.
Para resolver parcialmente la crisis que vive el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, comentó González, es necesario que se le conceda a la institución autonomía financiera y presupuestal, y hacer que opere utilizando un modelo corporativo "por medio de líneas de servicio".
En la mesa de discusión titulada Política Social, Desarrollo Regional y Distribución del Ingreso participó también la rectora de la Universidad de las Américas Puebla (UDLA), Nora Lustig Tenembaum, quien apuntó que entre 1984 y 1992 -periodo de un estudio hecho por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)- se agudizaron las diferencias entre ricos y pobres en el país, y consideró que una de las maneras de reducir esa brecha es proporcionando a un mayor número de personas marginadas acceso al sistema de educación superior.
"Vivir en el sur o sureste del país implica una 'penalizaciónÕ económica para hogares con características similares a las de otras regiones", subrayó la ex funcionaria del BID; tal "penalización" se agudizó en los últimos 20 años.
Gran parte del ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres en el país se debe a que en el sur, durante el lapso estudiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, el precio del café y del cacao cayó hasta un 70 por ciento, hecho que contribuyó a que los productores de esos cultivos cayeran en el grupo de los más pobres; "México se volvió más desigual", insistió Lustig.
Al abundar en la necesidad de que un mayor número de menores tenga garantizado el acceso a la educación, desde la básica hasta la superior, dijo que no todos los recursos para tal fin deben provenir del erario público, sino que "tiene que haber un esfuerzo de la filantropía privada".
Por su parte, Daniel Hernández Francisco, coordinador del padrón de beneficiarios de la Secretaría de Desarrollo Social Social (Sedeso) -quien asistió en representación de la titular de la dependencia, Josefina Vázquez Mota-, reconoció que hay imprecisiones al momento de cuantificar a los pobres del país, debido a que en 1990 y 2000 se cuantificó a los marginados utilizando métodos diferentes e incompatibles entre sí, que al final tuvieron que sumarse para enumerar a los beneficiarios de programas gubernamentales de combate a la pobreza.
El funcionario recalcó que uno de cada seis hogares que vive en la extrema pobreza se localiza en los grandes centros urbanos del país; asismismo, apuntó que en el país el 18 por ciento de los niños menores de cinco años padece desnutrición moderada asevera. Ocho de cada 10 familias en las que viven esos menores están en el grupo de menos ingresos de México.
Héctor Astudillo Flores, senador priista por el estado de Guerrero, criticó el Programa de Microrregiones impulsado por la Sedeso, ya que no acabará con la pobreza en las zonas con un mayor grado de marginación, ubicadas en los estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
Insistió en que la región sursureste del país es la que requiere la atención más urgente, por ser la zona más pobre de México. En ella vive el 30 de la población de origen indígena; de ésta, sostuvo, el 10 por ciento no sabe leer ni escribir.
"Rescatar el sur (de México) debe ser parte esencial del federalismo"; asimismo, Astudillo reveló que dentro de la iniciativa de ley de desarrollo social que su partido propondrá, se incluye la prohibición de recortes presupuestales para las instituciones de seguridad social, como el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Además, recalcó que el incremento anual al presupuesto federal destinado para programas de desarrollo social y combate a la pobreza debe ser similar al crecimiento del producto interno bruto.
"El escudo nacional de estos programas debe presentarse completo", dijo con sorna el legislador, para luego insistir en que en materia de desarrollo social "se debe prestar atención diferenciada" a cada región del país conforme a los rezagos que se tiene en éstas.
Eduardo González Pier, coordinador de Planeación Estratégica de la Secretaría Salud federal, apuntó que el 18 por ciento de los decesos registrados cada año en el país se podría evitar "con inversiones modestas" para combatir enfermedades relacionadas con la falta de agua potable y desnutrición.