Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 5 de junio de 2002
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Bush, preocupado porque la investigación "podría alejar a los expertos de su trabajo"

Audiencias privadas en el Congreso de EU para analizar las fallas en los servicios de inteligencia

El día 24 comparecerán los directores de la CIA y la FBI por los atentados de septiembre

AFP, REUTERS Y DPA

Washington, 4 de junio. El presidente George W. Bush defendió a las agencias de espionaje estadunidenses e insistió en que la atención debe centrarse en prevenir futuros ataques, en momentos en que el Congreso inició hoy una serie de audiencias a puertas cerradas para aclarar las fallas de los servicios de inteligencia anteriores a los atentados terroristas del 11 de septiembre.

Las comisiones de inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes comenzaron su trabajo en una sala protegida del Capitolio, en medio de advertencias del presidente sobre su preocupación en torno a que la gestión de los legisladores pueda obstaculizar su guerra contra el terrorismo en el mundo.

Argumentó que la investigación podría alejar a los expertos del gobierno de su trabajo en la prevención de otro ataque, "atando recursos y tiempo valioso, y posiblemente poniendo en peligro a fuentes de inteligencia". Es decir, sostuvo, "me preocupan las distracciones desde esta perspectiva".

Insistió en no oponerse a que el Congreso investigue a las agencias de inteligencia, pero reiteró su deseo de que lo haga una sola comisión y "no múltiples comisiones porque no quiero atar nuestro equipo cuando estamos tratando de librar esta guerra contra el terrorismo".

Bush, que este martes visitó la sede de la ultrasecreta Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) en Fort Meade, Maryland, en los suburbios del norte de Washington, reconoció que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) no se habían estado comunicando adecuadamente para cooperar, pero aseguró que ese problema ha sido superado.

Por medio de su vocero Ari Fleischer, consultado durante la visita a la NSA -la encargada del espionaje electrónico en todo el mundo-, hizo saber que el presidente intentaba levantar la moral de los servicios de inteligencia y que "mantiene la fe y confianza en el personal" de NSA, CIA y FBI, pues estima que "hacen correctamente su trabajo".

A su vez, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, elogió este martes a los países de la OTAN por su apoyo a la lucha antiterrorista.

Todo esto, ante la avalancha de críticas y las revelaciones de la prensa sobre las fallas en que incurrieron CIA y FBI, a la par que ambas agencias se culpan mutuamente de cara a los sucesos de septiembre pasado, y ante el inicio de las audiencias del Congreso para determinar si se pudieron haber previsto aquellos hechos.

"Necesitamos ser enérgicos y rigurosos en estas investigaciones, haciendo las preguntas correctas, como quiénes sabían qué, y si no lo sabían, por qué, y qué hicieron con la información que tenían", señaló la senadora demócrata Barbara Mikulski, mientras se dirigía a la audiencia en unlxf03-132739a-pih salón fuertemente custodiado en el Capitolio.

Se espera que los procedimientos sean abiertos al público en la semana del 24 de junio, cuando comparezcan el director de la CIA, George Tenet, y de la FBI, Robert Muller. Además el líder de la mayoría en el Senado, el demócrata Tom Daschle, se mantiene firme en su posición de que un panel independiente de expertos analice el caso, a lo que se opone la Casa Blanca.

Este día el diario USA Today publicó que las agencias de inteligencia estadunidenses interceptaron comunicaciones de Al Qaeda antes del 11 de septiembre, además de que habían infiltrado a la organización armada islámica. Según esto, si bien sabían de un ataque los informes no especificaban cuándo y dónde ocurrirían los atentados, que serían a "gran escala", y que sobre esto quieren indagar los legisladores.

Nueva unidad paramilitar

En medio de las disputas de las agencias de inteligencia, se reportó que la CIA creó una unidad paramilitar secreta encargada de perseguir a las redes terroristas y a sus líderes en el extranjero. Sin embargo, no se revelaron su número de efectivos, armamento y ubicación de su base, ya que son asuntos clasificados.

La FBI, que nombró a un ex presidente de IBM para supervisar la reorganización de la policía federal identificado como Wilson Lowery, anunció que se ha comenzado a rastrear el mundo submarino ante la eventualidad de ataques perpetrados por buceadores, por lo que ha lanzado advertencias a operadores y escuelas del ramo.

Por su parte, el Departamento de Estado admitió que se recibió un informe de Egipto antes del 11 de septiembre sobre operaciones preparadas por Al Qaeda contra sus intereses y de otros países, en referencia a declaraciones del presidente egipcio Hosni Mubarak, pero agregó que no se trataba de reportes "específicos".

Mientras que el secretario de Defensa Donald Rumsfeld elogiaba a los países de la OTAN por su apoyo a la lucha antiterrorista, poco antes de partir a una gira a la zona del Golfo Pérsico, India y Pakistán, el líder demócrata Dick Gephardt apoyó el uso de la fuerza para derrocar a Saddam Hussein y criticó a Bush por "lento".

Y en tanto que Hussein exhortó a la cúpula militar y de la industria del ramo a mantener la "movilización" para enfrentar cualquier agresión extranjera, representantes europeos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaron en Copenhague sobre la preparación e intervención de esa entidad en caso de ataques químicos terroristas.

En otro orden, grupos estadunidenses de defensa de derechos civiles demandaron a cuatro compañías aéreas de Estados Unidos por discriminar a pasajeros con apariencia árabe, mientras Holanda se sumó a un proyecto estadunidense para el desarrollo del avión supersónico de combate F-35 Strike Fighter, que no podrá ser captado por radares, el cual tendrá un costo total de 200 mil millones de dólares.

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