Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Martes 11 de junio de 2002
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Cultura
En lugar de gastar en armamento debe invertirse más en educación, propone

La obsesión de EU por la seguridad soslaya la raíz de la violencia: Friedericka von Stade

La ópera, ''arte bobo y caro'' que pervive porque celebra la belleza, dice a La Jornada

La mezzosoprano se presentó en Bellas Artes acompañada por la Sinfónica Nacional

PABLO ESPINOSA

A pesar de tratarse de ''un arte bobo y caro", sopesa la mezzosoprano Friedericka von Stade, la ópera sobrevive simplemente porque festeja una parte muy íntima y delicada de la naturaleza humana: la voz. ''Porque cantar hace buenas personas. Y eso incluye a profesionales y amateurs, a todo el mundo: la gente canta cuando está contenta. Así -remata la artista el silogismo- la ópera pervive porque es una celebración del ser humano. Celebra la belleza."

Friedericka von Stade es una de las grandes estrellas del mundo operístico. Suprema en el repertorio francés, artista emblemática del Metropolitan Opera House, luminaria de culto, Flicka -como es llamada cariñosamente- cantó el fin de semana en Bellas Artes acompañada por la Orquesta Sinfónica Nacional y puso, como acostumbra, los niveles sensoriales más allá de los sublime cuando cantó -sensualidad de ángel- la Scheherezade, de Maurice Ravel. Un acto poético.

Acercarse a la realidad vía la música

Como pocas luminarias en el orbe, Flicka disfruta el privilegio de tener una vida normal. Luego de comer un helado caminando por las calles de México y a la salida del cine, donde convivió con el arte ''bobo y caro, pero disfrutable" con el filme El hombre araña, Friedericka von Stade concedió una entrevista a La Jornada:

-Gracias a la participación de usted en el montaje de la ópera Dead man walking, el nombre del joven autor Jake Heggie se acaba de incorporar a la lista notable de grandes compositores, como John Adams y Michael Daugherty, que toman temas sociales para hacer óperas. ¿Por qué le interesó involucrar su prestigio en tema tan rasposo?

-Cierto, es notorio cómo algunos compositores han tomado temas de la realidad actual como argumentos de sus óperas. Participé en Dead man walking porque la pena de muerte en Estados Unidos degrada a la nación entera, es un sinsentido y algo de lo que nadie quiere reflexionar. La gente no quiere involucrarse en tales temas, les resulta desagradable. A menos de que se enteren por los periódicos o bien, como en el caso de esta ópera, se enfrenten al tema en un escenario durante toda una función y escuchen las historias de los convictos, las razones de quienes cayeron porque el sistema les falló; de quienes tuvieron que crecer en la calle, de quienes son hijos indeseados, y entonces las personas se encuentran con realidades que no imaginaban. Y todo este acercamiento se propicia mediante la música.''

Educar a los niños

''Hay que decir, empero, que Dead man walking (existe versión cinematográfica con el mismo nombre, dirigida por Tim Robbins y estelarizada por Sean Penn y Susan Sarandon) no es una ópera política. Es la historia de un hombre y de lo que les sucede a él, a su madre y sus hermanos y a los padres de los niños que mató. Todo eso narrado a través de la música de manera tal que el público cuando abandona la sala, una vez terminada la función, ha cambiado su manera de pensar sobre el tema porque le ha sido expuesta una historia sin dobles lecturas, sin indicaciones o cargas ideológicas.

''El resultado es claro: en la sociedad estadunidense pocos quieren hoy asumir responsabilidades. Vivimos una era muy rara: desde Estados Unidos se envían ejércitos hacia otras partes del mundo, se busca tener seguridad por doquier; hay una obsesión por el tema de la seguridad, cuando en realidad no se está atacando el problema de raíz: en lugar de gastar todo ese dinero en armamento, en guerras, en supuesta seguridad, debería invertirse en educación, porque es claro que el sentido del éxito está en otro lado, no en el material. Además, es claro que el tema de la seguridad está agotado, nadie puede estar seguro hoy en día, nadie puede sentirse realmente a salvo, es imposible. En cualquier parte del mundo puede aparecer alguien con una bomba. Entonces, para qué construir más prisiones, por qué no poner mejor ese dinero en educación, construir escuelas, educar. Debe detenerse este sentido de altruismo o de un supuesto 'cuidar' a las personas.

''Lo que se necesita no es cuidar a la gente, sino ocuparse de ella, educar a las sociedades para que sean mejores. Es necesario volver al principio, repensar, para poder tomar responsabilidades y fijar el sentido del éxito de manera correcta, para que la gente deje de decir: los problemas sociales no son mi problema, yo necesito un coche nuevo. Volver al principio. Y en el principio hay niños. Hay que educarlos. Ahí está el origen, en la educación.''

-¿Cómo pudo colarse un tema tan incómodo para la clase más pudiente, teniendo en cuenta que el mundo de la ópera está ligado a la gente del dinero?

-Hubo una dama, que acaba de fallecer, y fue definitiva en este proyecto. Fue una gran dama, Felice Wallace. Dio mucho al mundo del arte, financió el mundo sinfónico y el operístico. Había leído el libro Dead man walking y estaba convencida; luego habló con mi amigo, el compositor Jake Heggie, de la importancia de tomar el tema para una ópera. No fue una empresa fácil. Todavía la noche del estreno estaban temerosos de que los ricos no asistieran, pues ¿quién quiere una ópera con tema tal? Empieza con un asesinato y termina con una ejecución. No es al menos la idea de diversión que tengan los ricos que van a la ópera. Pero Jake Heggie supo decirlo bien con música. Es un gran hombre, tiene 38 años y un gran corazón.

-¿Sirve entonces de algo el arte de la ópera?

-Sí, hace bien a la humanidad. Y antes que nada, es una celebración de los prodigios de la voz humana, solamente eso puede explicar que siga existiendo algo que es tan caro, tan tonto de pronto como una soprano gorda cantando el papel de una quinceañera como Madame Butterfly. La ópera es muchas veces algo muy bobo, pero existe porque celebra la belleza de la voz humana y eso es algo de lo que no podemos prescindir, de la voz humana. Y es así como transmitimos a los niños tal valor, el valor de lo bello, de lo trascendente. Eso les da seguridad, verdadera seguridad. Les enseña a tener respeto por sí mismos. Les otorga el placer de producir belleza.

Cantar hace buenas personas

''Nunca olvidaré, por ejemplo, cuando mi hija pequeña extrajo el primer sonido hermoso de un violín: su rostro entero estaba iluminado, como ella entera. Y no se trata tampoco de entender la música como un bien material, o apreciar la música o entenderla solamente si se es músico profesional. Nada de eso. Puede comprobarse de muchas maneras, entre ellas una contundente: la gente canta cuando está contenta. Y eso es maravilloso, como también es fascinante ver en México o en Buenos Aires gente joven que asiste a los conciertos y a las funciones de ópera, cosa que no sucede mucho en Estados Unidos, porque la ópera es muy cara y pocos se preocupan por los jóvenes. Sólo van los ricos y viejos.''

-Usted es una de las grandes superstars del mundo operístico y sin embargo no se comporta como una diva. ¿Pueden tener las leyendas vivientes de la ópera una vida normal hoy día?

--Ese es un beneficio de la época. Hoy podemos tener una vida normal. Ya no es lo mismo, por fortuna, que en la época de Maria Callas o Enrico Caruso. Ciertamente un cantante de ópera debe seguir regímenes de vida muy disciplinados, porque el instrumento es muy frágil, pero lo que otorga el arte del canto no tiene precio. Hasta la fecha no he conocido ningún cantante que sea mala persona.

''Cantar hace buenas personas, porque el canto es una de las partes más íntimas y delicadas de la naturaleza humana. Además, la conciencia de esa fragilidad te ayuda a conservar el mínimo de humildad para seguir siendo un buen cantante, es tan frágil el instrumento de un cantante que un día puede ser el mejor del mundo y al otro día ser nadie. Tener esa conciencia ayuda.

''Por lo pronto, yo no me considero una superstar, me gusta considerarme simplemente una cantante. Y me gusta lo que hago y lo que soy. Tengo hijos maravillosos y un esposo que a diario esculpo en oro con diamantes. Soy muy afortunada. Mis hijos, mi esposo y ser una simple cantante me hacen una persona bendecida. Feliz.''

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