Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 8 de julio de 2002
  Primera y Contraportada
  Editorial
  Opinión
  Correo Ilustrado
  Política
  Economía
  Cultura
  Espectáculos
  CineGuía
  Estados
  Capital
  Mundo
  Sociedad y Justicia
  Deportes
  Lunes en la Ciencia
  Suplementos
  Perfiles
  Fotografía
  Cartones
  Fotos del Día
  Librería de La Jornada
  Correo Electrónico
  Búsquedas
  >


 

Espectáculos
La del Barrio se presentó en el marco de las celebraciones por el Día de la Democracia

Con temas de hondo dolor, Paquita cobijó a un Zócalo repleto de mujeres

Acompañado por su grupo Contraste, Willy González cerró el concierto del sábado

PATRICIA PEÑALOZA ESPECIAL

"¡Rata inmunda, adefesio mal hecho, infrahumano, maldita sabandija, espectro del infierno, te odio y te desprecio!", canta con furia Paquita la del Barrio, y lo que podría parecer cómico en ella es absoluta seriedad, dolor profundo, intensa tonada, catarsis colectiva. La noche del sábado cobijó a un Zócalo, en tres cuartos lleno, repleto de mujeres que vitorearon a la reina del arrabal y maridos que se quedararían callados. A este espectáculo popular, auspiciado por la Secretaría de Cultura del Distrito Federal, le siguió el salsero puertorriqueño Willy González.

El concierto se dio en el marco del llamado Día de la Democracia (en honor a las elecciones que dieron la victoria al PRD en el gobierno del DF), y en efecto dio cabida a mayorías provenientes del barrio, así como a clases medias gustosas de esta música.

El espectáculo es contrastante, y el plato más fuerte es la actuación de Paquita, primera en escena. No requiere de grandes aspavientos: su impecable canto y su genuino sentimiento dan veracidad a una lírica plagada de palabras como: "perdición", "amargura", "perro", y las variantes del verbo "arrastrar". La gente la miró concentrada, pues sus palabras implican casi el todo del espectáculo: es como si ofreciera un discurso en el que las anécdotas, las cuales recuerdan lo experimentado por muchas mujeres, hicieran que éstas se mantuvieran reflexivas, o celebrando cuando amerita. La sensación de mitin sigue presente cuando muchas vitorearon: "¡Paquita, Paquita..!" Si pudieran... votarían por Paquita.

Bolero con balada norteña

El grupo Oro Negro, que la acompañó, interpretó con gran calidad esos temas que mezclan el bolero con la balada norteña, el chunta-ta ranchero, y ocasionales toques para mover el bote. Sobre las letras, tan bien cantadas, se vuelca el interés: "Por compasión no me desprecies... como un perro esperaré sin reproches, siempre tirada a tus pies", dice sin la hipocresía de las mujeres que fingen no llorar por amor a un hombre. Tras tres canciones sentidas, sonrió para gritar "¡Que vivan las mujeres!" y entonar un tema muy triste: "Vencida quedaste por no tener cariño, al fango rodaste luego que destrozaron tu virtud... Perdida te llama la gente sin saber que has sufrido con desesperación". La señora lloró, le dieron un pañuelo, y le dieron varios más. Vino el despecho: "Como pordiosera me arrastré a tus caprichos... mas me arrojaste al abismo y la perdición... Pero ya no soy una cualquiera, ya tengo un hombre que es mejor que tú". Y el público vitoreó, como lo hizo tras cada frase llegadora. Viene el primer "¿Me estás oyendo, inútil!?" y luego Cheque en blanco y Libro abierto; uno firmado por ella, en el que "endosa desprecio", otro en el que pide le escriban muy bonito.

Después, eso que muchas quisieran decir pero no se atreven, por la doble moral que las subyuga: "Invítame a pecar... hazme olvidar las penas, quiero sentir bonito". Fue ovacionada. Más euforia: "Me mandaste al demonio, por poquito y me mato, pero fui con Dios y te perdoné... en cambio a ti nadie te enseñó a tener buen corazón, porque tú no tienes madre... ¡Era huérfano el desgraciado!" Más venganza: "Arrástrate a mis rodillas, te quiero ver llorando sangre... ¿¡Me oyes, méndigo gusano?! ¡Arrástrate!" La gente le dedicó una porra: "A la bío, a la bao..." Y tras Tres veces te engañé, ella grita: "¡Bueno para nada! ¡Pa' puras vergüenzas!"

Se va pero la hacen regresar. Vendrán tres temas de carácter burlesco: "Como perro me seguías... a mi puerta te arrastrabas... Me perdone tu perro por haberlo comparado contigo... ¿Me estás oyendo? ¡Le estoy hablando al perro!" Antes de llegar a la Rata de dos patas, canta su hit reciente: "Yo acostumbrada a cenas suculentas, esperaba merienda completa... pero esta cenita contigo, me supo a taco placero... ¡Insípido, sin chile y sin sal!" El público no paró de vitorearla. Ella lució radiante, aunque algo cansada... Por ahí una mujer gritó: "¡Que viva Paquita!"

La salsa pop de Willy González

Después de la intensidad de la del Barrio, escuchar a Willy González fue como oír a Timbiriche. Tras tanto sentimiento proveniente de lo más hondo, su salsa-pop y sus cursis letras, que no parecen venir del corazón, incitaron más a la cadera que al alma -aunque el apretujamiento impidió el bailongo. Cientos de periscopios coloridos y estribillos aprendidos en la radio fueron la respuesta.

Con González, acompañado por el grupo Contraste, el público varió, pues a éste lo aclamó un sector más joven. Aun así, los mayores se quedaron hasta el final a escuchar al llamado Sensual de la salsa (que de sensual tiene poco). Aunque buenos músicos, el sonido bajó en potencia. El pueltoliqueño, no muy agraciado, pero por quien las jovencitas suspiraron ("¡Bizcocho! ¡Te amo! ¡Papacito!"), hizo uso de sus irregulares recursos vocales: en momentos favorecidos aunque en otros su voz fue débil y hasta desafinada. Aun así, el intérprete salsero complació e hizo felices a sus seguidores, sobre todo, con sus conocidos temas Pequeñas cosas y Hazme olvidarla. Poco habló con el público, y en su lugar lo hizo, entre cada canción, un integrante de Contraste. Otras veces, Willy instó a la gente a corear sus temas. Sus ademanes fueron más cercanos a los de un cantante pop que a los de un amante de la salsa. El espectáculo terminó a las 10:30 de la noche, hora exacta en que un torrencial aguacero aguardó para caer.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año