lunes 29 de julio de 2002
La Jornada de Oriente publicación para Puebla y Tlaxcala México

 
Del hecho al dicho

El caballero del Hábito de San Eugenio

n Manuel de Santiago

Don Alberto Montaner Frutos llegó a Puebla precedido de una gran fama por sus amplias prendas académicas, cosa que uno puede constatar a través de su copiosa producción bibliografica de variados temas de los que se ocupa: de los libros manuscritos antiguos o codicología, de los estudios árabes, de la filología semítica, de la emblemática, de los estudios heráldicos, de la alquimia; en fin, de buena parte de la cultura documental y otros saberes de la Edad Media y del Renacimiento centroeuropeos. Miembro de reales instituciones y otras más, sólo que republicanas, de gran importancia académica. Ha recibido una buena cantidad de honores y distinciones, incluyendo la de Caballero de Mérito de la Soberana orden Militar Constantiniana de San Jorge.
Con ese currículum uno puede pensar que se trata de un hombre de provecta edad, un venerable anciano de rancia prosapia y de rancios humores, pero la sorpresa fue de que el doctor Alberto Montaner es un hombre joven, de maneras muy sencillas y de gran sensibilidad. El Güero Montaner tiene apenas 38 años de edad, natural de Zaragoza, España, y ocupado desde muy pequeño en el estudio de las materias que reseñé al principio, con verdadera pasión y una erudición que nos ha dejado boquiabiertos.
Alberto mantiene una sólida amistad con Arturo Pérez Reverte, prolífico escritor español contemporáneo que es muy leído en todo el mundo y que en sus novelas trata temas que transcurren hace varios siglos o que incluyen misterios con viejos libros, cuadros y mapas que constituyen parte importante de la trama. Precisamente en Limpieza de Sangre, novela en la que Pérez Reverte da cuenta de las hazañas del capitán Alatriste, Montaner aparece como el gestor de la licencia de impresión ante el rey, a la manera en que se estila en los preliminares de un libro antiguo, como caballero del Hábito de San Eugenio.
No quise dejar pasar la oportunidad de referirme al Güero Montaner, ya que ha dejado en nuestra ciudad una buena impresión, y hartos cuates.