Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Martes 24 de septiembre de 2002
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Mundo
La posición de Schroeder sobre Irak influyó en la preferencia del voto: analistas

La triunfadora alianza PSD-Verdes tendrá estrecho margen para gobernar en Alemania

Los socialdemócratas bajaron dos puntos en la votación, respecto de 1998

GEORGINA SALDIERNA ENVIADA Y AGENCIAS

Berlin, 23 de septiembre. La alianza gobernante alemana (socialdemócratas y verdes), encabezada por el canciller federal Gerhard Schroeder, logró mantenerse en el poder, según confirmaron este lunes los datos oficiales, pero tendrá un estrecho margen para gobernar, al ver disminuida drásticamente su mayoría parlamentaria.

De acuerdo con los resultados finales, las elecciones celebradas el domingo para elegir la composición del Parlamento federal dieron a la coalición gobernante 47.1 por ciento (38.5 de los socialdemócratas y 8.6 de los Verdes), mientras la Unión Cristiano Demócrata y sus aliados de la Unión Cristiana Social de Baviera (UCD- UCS) obtuvieron 38.5 por ciento, mientras sus eventuales aliados del Partido Liberal FDP llegaron a 7.4 por ciento, lo que sumaría para la oposición derechista 45.9 por ciento.

Respecto de las elecciones de 1998, los socialdemócratas registraron una disminución de dos puntos en las preferencias electorales; la UCD-UCS aumentó tres puntos; los Verdes dos puntos, y los liberales un punto. En cambio, los ex comunistas del Partido del Socialismo Democrático (PDS) decrecieron un punto, quedando en 4 por ciento, lo que les impedirá tener presencia en el Parlamento, ya que no cumplen con el requisito legal del 5 por ciento. Según analistas citados por agencias de prensa, el PDS fracasó porque 12 años después de la reunificación ha dejado de ser portavoz de los alemanes orientales, además de que dos carismáticos líderes como Gregor Gysi y Lothar Bisky han abandonado la política activa.

De acuerdo con las proyecciones en torno al número de curules que cada partido tendrá, la socialdemocracia alcanzó 251, es decir, 47 menos de las que obtuvo en 1998; la oposición conservadora 248, tres más que hace cuatro años; los Verdes 55, es decir, 8 más que en el anterior Parlamento, y los liberales 47, esto es, cuatro curules más.

Así, una jornada electoral que se caracterizó por una participación de 79.1 por ciento de los electores -3 puntos por debajo de la registrada hace cuatro años-, la sociademocracia logró mantenerse gracias a la actuación de los Verdes, lo que permitiría a la coalición alcanzar 306 curules contra 295 escaños de la oposición liderada por Edmund Stoiber.

Analistas de las principales firmas encuestadoras atribuyeron la disminución de los simpatizantes socialdemócratas a que durante su primer periodo de gobierno Schroeder no pudo resolver el problema del desempleo, e identificaron que esa baja tuvo lugar principalmente entre los trabajadores sindicalizados del este de Alemania, donde la falta de empleo es más grave.

Sin embargo, recordaron que la reducción de las preferencias electorales del PSD era mayor al inicio de año, pero esta baja más acentuada se logró revertir con la actuación que tuvo el canciller federal frente a las inundaciones de agosto, que arrasaron con importantes localidades alemanas con la crecida del río Elba, y en el debate sobre la eventual participación en la incursión militar contra Irak.

Renate Koecher, de la encuestadora Allensback, recordó que la oposición llevaba ventaja en las preferencias electorales hasta julio, pero en la fase final de la contienda todo cambió. Durante las inundaciones, Schroeder se mostró como un candidato que podía enfrentar los problemas. Aunado a ello le beneficiaron los debates televisivos y la posición que tuvo en torno al tema de Irak: el canciller federal logró despertar la emotividad de la gente, subrayó la analista.

A la pregunta de por qué un tema internacional como el de Irak logró influir en las preferencias electorales, Dieter Roth, del Grupo de Investigaciones Electorales, explicó que la mayoría de los alemanes encuestados considera que Schroeder defiende mejor sus intereses frente a Estados Unidos.

Incluso agregó que a pesar de los diferendos que surgieron con el gobierno de Bush sobre el tema, 80 por ciento de los alemanes opina que las relaciones con ese país siguen siendo buenas, esto significa apenas ocho puntos menos de los registrados en sondeos anteriores.

Pero el ganador de las elecciones del domingo, según expertos citados por Dpa, es Joschka Fischer, el político más popular del país, cuyo partido ecologista se convirtió en la tabla de salvación de Schroeder.

"Hemos conseguido nuestros tres objetivos: más de 8 por ciento de los votos, seguir siendo tercera fuerza y continuar la coalición", declaró Fischer, mientras el presidente de los verdes, Fritz Kuhn, aseguró que "no discutimos sobre el número de ministerios, sino sobre contenidos", de acuerdo con la agencia.

Horas antes, el secretario general de los socialdemócratas, Franz Muentefering, había insinuado la disposición a otorgar al socio menor de la coalición un cuarto ministerio, además de las carteras de Relaciones Exteriores, Protección al Consumidor y Medio Ambiente.

Fischer precisó que su partido, que ha pasado de ser un partido de protesta a una fuerza ya establecida, negociará con los socialdemócratas con base en ocho puntos, en los que primarán los objetivos de la "ecología y la justicia social".

Fischer fue tan aplaudido tras la victoria, según citó Afp, que Schroeder bromeó: "fue un error dejarle tantas libertades en nuestra casa".

Pero muchos adelantan que las discusiones entre socios no serán fáciles. Mientras los verdes proponen profesionalizar las fuerzas armadas, los socialdemócratas prefieren el servicio militar obligatorio; el partido Verde pugna por un segundo aumento de la ecotasa sobre los combustibles, pero el PSD considera suficiente la que entrará en vigor en 2001, destacan agencias de prensa.

Además de estas negociaciones entre socios, Schroeder enfrenta ahora a la tarea de reformar la mayor economía de Europa y la tercera del mundo, aquejada de excesivos impuestos , muchas regulaciones y percibida en peligro de estancamiento. Además, la tasa de desempleados permanece en más de 4 millones, casi en el mismo nivel que el socialdemócrata heredó hace cuatro años.

También tiene que actuar con rapidez para reparar las relaciones con Esdtados Unidos, deterioradas por la negativa alemana a aventurarse militarmente en Irak. Y todo esto con una oposición que ha logrado afianzarse y tener una votación similar a la de los socialdemócratas.

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