Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Jueves 7 de noviembre de 2002
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La dirección, formalmente acéfala por las diferencias entre grupos

Las pugnas del sol azteca en Hidalgo provocaron los registros a destiempo

ALONSO URRUTIA Y CARLOS CAMACHO ENVIADO Y CORRESPONSAL

Pachuca, Hgo., 6 de noviembre. Aquella noche los perredistas llegaron en tropel. Frenéticos ante el inminente cierre de registros y con las disputas por las candidaturas llevadas al límite de los tiempos legales, decenas de ellos fueron a la sede del Instituto Estatal Electoral (IEE) para finiquitar sus trámites, sin cuidar las formas.

En víspera del cierre de campaña, el sol azteca recibió su mayor revés en la campaña: la anulación de 23 candidaturas por inconsistencias en su documentación, que los tiempos electorales hacen imposible subsanar.

El hecho refleja el caos que prevalece en el PRD hidalguense, cuya coordinación estatal había sido retenida en la sede estatal apenas 24 horas antes de aquel 15 de octubre por algunos de los grupos locales en la puja final por la candidatura.

El partido del sol azteca va a los comicios municipales en Hidalgo sin haber superado los ajustes internos de su agitada y frustrada elección de dirigentes locales, con los enconos grupales por el poder interno agudizados y una dirección estatal formalmente acéfala, que ya tuvo una primera consecuencia externa con el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Responsable emergente de la coordinación estatal como delegado del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, Feliciano Castro señala: "Un partido atrapado en lógicas grupales no puede ser una opción para la sociedad". Aunque no oculta la crisis interna que vive aquí el perredismo, Castro rescata la presencia de los simpatizantes y la militancia perredistas, que representan un voto duro que a pesar de todo lo sostienen en la contienda.

Una historia de luchas intestinas

La historia reciente de las luchas intestinas data de aquella noche del 16 de marzo, cuando la disputa por el poder hizo crisis y comenzó a arrastrar al partido.

Luciano Cornejo, diputado local y ex presidente del Partido de la Revolución Democrática hidalguense, irrumpió en la sede partidista para extraer la paquetería electoral del proceso interno para "trasladarla a un lugar con mayores garantías".

Horas después Isidro Pedraza Chávez, dirigente de la UNTA, encabezó una pretendida recuperación de esa paquetería para garantizar la elección de quienes dirigirían al partido de la Revolución Democrática en Hidalgo.

El pleito precipitó la anulación de los comicios perredistas, que aún ahora no terminan en ese partido.

El saldo: no existe comité ejecutivo estatal, lo que obligó a la directiva nacional a enviar delegados para asumir la coordinación de la campaña electoral.

Ajena a los grupos locales, la delegación nacional intentó la casi imposible tarea de traducir en planillas equilibradas la compleja red de grupos en disputa, al que añadió un elemento más: el Frente Democrático Hidalguense, encabezado por un polémico personaje ex priísta, José Guadarrama, que logró no menos de 17 candidaturas para sus seguidores, lo que le permite, sin ser militante formal, introducirse en la escena perredista y desde ahí posiblemente preparar su candidatura al gobierno de la entidad para el 2005.

La afinidad del citado FDH causa recelo entre grupos perredistas, algunos de los cuales lo ubican como responsable de la extraña desaparición de documentos, minutos antes del registro, aquella noche del 15 de octubre. Y es que entre los corrillos perredistas no terminan de asimilar cómo es que algunos expedientes que pretendidamente estaban completos finalmente aparecieron sin algunos papeles, lo que precipitó su anulación.

Castro tiene otra interpretación, la cual exculpa al perredismo de esa presunta sustracción, y ubica el origen en el gobierno del estado.

"El partido vive una situación de crisis, que se reflejó en inconsistencias de orden administrativo en la entrega de documentos, pero el gobierno estatal sin duda ha aprovechado ese contexto para lanzar un embate contra el partido para tratar de revertir su presencia electoral."

A su juicio, presiones gubernamentales hacia el IEE motivaron un excesivo rigor en la aplicación de criterios legales para la revisión de documentos, los cuales no se tuvieron con el PRI.

De igual forma, el IEE no otorgó las garantías para favorecer la realización de un trámite administrativo, violentando "derechos constitucionales" de militantes del partido.

A pesar de todo, el consistente voto duro del PRD, que oscila en los cien mil sufragios, permite al partido entrar en la puja por la disputa de las alcaldías, así como superar los siete ayuntamientos que actualmente gobierna.

Dicen que sus encuestas les permiten aspirar a gobernar municipios importantes como Tula, Actopan, Tulancingo y Tepeji del Río. ue hay una salvedad.

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