Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 9 de diciembre de 2002
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Economía
MEXICO SA

Carlos Fernández-Vega

Los Paul O'Neill mexicanos

Funcionarios ponen sus barbas a remojar ante el debilitamiento del control inflacionario

LA EXPERIENCIA QUE acumuló durante su estancia en la trasnacional Alcoa Aluminium Inc. -de la que fue ejecutivo en jefe antes de que su amigo George lo invitara a formar parte de su gabinete empresarial- resultó notoriamente insuficiente para que pudiera con el paquete: tras dos años de continuos y ostentosos fracasos, Paul O'Neill fue renunciado de su cargo como secretario estadunidense del Tesoro.

EL EFECTO INMEDIATO DE la renuncia de Paul O'Neill, un ejecutivo metido a político acostumbrado a imponer y no a convencer, puede resumirse en las palabras del estratega en jefe de la poderosa firma Bearn Stearns, John Ryding, citado por la agencia Reuters: "No hay nadie en Wall Street que haya lamentado su salida... Nadie... El relevo en el gabinete económico es bien recibido por analistas e inversionistas, pues O'Neill nunca fue del agrado de los mercados ni de la clase política del país en el Congreso, republicanos o demócratas".

EL HECHO ES QUE EL ex ejecutivo en jefe de la trasnacional Alcoa Aluminium Inc. -en la que, dicho se de paso, trabaja el plurichambista Ernesto Zedillo como asesor del comité directivo- no dio una durante su paso por el Departamento del Tesoro y, lejos de lograr la reactivación económica de Estados Unidos, el motor del mundo, lo mantuvo en la congeladora, y como su amigo George sustenta la tesis de que el dueño del balón nunca se equivoca, la factura por el fracaso fue trasladada a su amigo Paul. Una hora después de la presentada por O'Neill, se conoció la renuncia del jefe de asesores de la Casa Blanca, Lawrence Lindsey.

FUNCIONARIOS DE LA casa presidencial citados por Reuters indicaron que O'Neill y Lindsey serán remplazados por "expertos económicos con estrechos vínculos con Wall Street, que puedan comunicar mejor a los mercados los detalles de la política económica del gobierno". La llamada restructuración -iniciada justo al conocerse que en noviembre pasado la tasa de desempleo en Estados Unidos alcanzó el nivel más alto de los últimos nueve años- parece enfocarse a "vacunar a la Casa Blanca contra lo que podría ser una vulnerabilidad clave durante el periodo de aproximación a las elecciones presidenciales de 2004: la opinión pública de que la tambaleante economía no está manejada por manos expertas".

DE INMEDIATO, MUCHOS agradecieron la renuncia de Paul O'Neill, entre ellos la Unión Europea: el día de la dimisión el tipo de cambio del euro superó al del dólar en los mercados europeos. El viernes, la cotización del euro frente al billete verde cerró en 1.01 dólares. Wall Street, que ese día comenzó la sesión a la baja, concluyó la semana bursátil con avance.

MOMENTANEAMENTE, PUES, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha quedado acéfalo. Personajes similares en otras partes del planeta, que atribuyen todos sus incumplimientos en materia económica a los errores y deficiencias del motor del mundo y sus operadores, están sintiendo calambres por todo el cuerpo.

MIENTRAS FRANCISCO Gil, Guillermo Ortiz, Luis Ernesto Derbez, Eduardo Sojo y demás próceres del gabinete económico de Vicente Fox ponen sus barbas a remojar -el inquilino de Los Pinos no es mencionado porque, a final de cuentas, él es el dueño del famélico balón del cambio, amén de que comparte tesis con su amigo George-, en México una de las "más sólidas" variables económicas que tanto gusta presumir el chiquillo mayor como sinónimo de que la mexicana es una economía extraordinariamente fuerte está debilitándose: la inflación controlada y a la baja.

EL MISMO DIA DE LA renuncia de O'Neill, el Banco de México anunció un nuevo aumento al llamado corto. En esta ocasión el incremento fue cercano a 19 por ciento, al pasar de 400 a 475 millones de pesos diarios, con la finalidad de contener la dinámica inflacionaria, para que en 2003 se pueda alcanzar la meta fijada en este renglón.

EL BANCO DE MÉXICO informó que hasta la primera quincena de noviembre, la inflación anual acumuló un crecimiento anualizado de 5.22 por ciento, proporción muy apartada de la meta para 2002, es decir, 4.5 por ciento. Una vez más responsabilizó al gobierno federal de ser el mayor impulsor de dicho incremento, puesto que los precios administrados y concertados, que son fijados por el Ejecutivo y corresponden principalmente a los energéticos, han superado las expectativas.

EL INCREMENTO EN LA inflación anual, medida por el Indice Nacional de Precios al Consumidor, "respondió fundamentalmente a la evolución de la inflación anual del subíndice de precios administrados y concertados, que alcanzó 11.03 por ciento entre la primera quincena de noviembre de 2001 y el mismo periodo de este año, añadió. Si el incremento de dichos precios hubiese estado en línea con el objetivo sobre inflación para este año, la inflación medida por el INPC se hubiese ubicado por debajo de 4.5 por ciento en la primera quincena de noviembre" (La Jornada, Roberto González).

LA INSTITUCION A CARGO de Guillermo Ortiz indicó que las expectativas de inflación para 2003 descendieron en los primeros meses del año. Sin embargo, "la rigidez a la baja de las expectativas de inflación de mediano plazo no sólo persistió después de junio, sino que incluso han registrado un ligero repunte. Como consecuencia, las expectativas de inflación para 2003 se sitúan al presente en aproximadamente 4.10 por ciento; es decir, son mayores que el límite superior del intervalo de variabilidad fijado por el Banco de México respecto al objetivo para 2003 (3 por ciento). La desviación entre la expectativa y la meta de inflación para 2003 es mayor ahora que la observada el año pasado".

EL BANCO DE MÉXICO considera que con el aumento del corto a 475 millones de pesos diarios la dinámica inflacionaria podrá ser atenuada. Sin embargo, análisis especializados de Banamex, Santander, Bursamétrica y el CAPEM revelan que dicha cantidad podría seguir en aumento, toda vez que noviembre y diciembre son meses en los que tradicionalmente se registra mayor aumento de la inflación.

EN FIN, TODO INDICA QUE, como Paul O'Neill al frente del Departamento del Tesoro, el gabinete económico del cambio de plano no da una, como tampoco los respectivos dueños del balón.

Las rebanadas del pastel:

¿QUÉ COMIO MIGUEL DE la Madrid, quien asegura arrepentirse del neoliberalismo y de la apertura económica de su gobierno?

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