Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Lunes 9 de diciembre de 2002
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Cultura
Es objeto de homenaje por sus 50 años de artista plástico

Gandía se centra ahora en la pintura

Exhibe en el Museo del Carmen parte de su trabajo gráfico de tres décadas

MERRY MAC MASTERS

Con medio siglo de trayectoria plástica, en estos días Vicente Gandía (Valencia, España, 1935) es reconocido por su trabajo como grabador. La exposición Vicente Gandía. Obra gráfica 1970-2000 se exhibe hasta el 12 de enero en el Museo del Carmen (Revolución 4 y 6, San Angel. Llegado aquí en 1951, y nacionalizado mexicano, en la actualidad Gandía sólo hace tres o cuatro grabados al año.

Explica: "La obra gráfica la dejé por la paz, porque estuve 30 años sacando mis copias, embarrado de tinta, con la prensa. Ahora, voy a un taller donde ya tienen preparados las placas. Hoy día mi interés mayor es pintar".

Gandía ha trabajado todas las técnicas del grabado: aguatinta, xilografía, aguafuerte, punta seca, mezzotinta, así como las que "inventó". Sobre su relación con la pintura, dice: "Por lo general la obra gráfica ha sido para experimentar ideas que no acabé de desarrollar, sino que fueron como cabitos de un hilo. También sirvió mucho para poder pintar porque la obra gráfica, por un lado, podía llegar a mucha gente, y por el otro, era mucho más fácil de vender al ser de precio menor".

-¿Por qué está concentrado en la pintura?

-Mire, fui muy inquieto y muy curioso. Pasé por la cerámica, los tapices, por la joyería muchos años, los vitrales, por muchas cosas, y por fin, bueno, mis limitaciones. Tengo energía para tantas horas de trabajo. ¿Adónde la voy a meter? Pues todo a la pintura.

En consecuencia Gandía vive apartado: "La pintura se hace en serio; no veo otra manera de pintar un cuadro si no es encerrarse en un cuarto y pasar allí cuatro o cinco horas. También hay como un desencanto y un hastío de inauguraciones, fiestas, cenas, porque también ya no tengo las mismas energías que tenía a los 20 años. Defiendo mis horas de trabajo como una fiera. Tengo que despertarme lúcido, fresco y lleno de energía. He dejado una gran parte de cosas que hice por mucho tiempo porque creo que todo tiene una época en la vida. Ya no necesito conocer a gente. Apenas puedo cuidar de los amigos que tengo, aunque de repente se cuela alguien nuevo".

¿Proyectos? "Ya no los tengo -asegura Gandía-. Lo que tengo que hacer es enfrentarme cada día con la tela. Vivo al día, a ver cómo la libro hoy y ya. De repente resulta que hay una cantidad suficiente como para una exposición. Entonces, mi dealer se encarga de buscarme dónde. Tengo el proyecto de pintar bien y de trabajar lo mejor que puedo. Ese es el único proyecto".

Agrega: "No sé qué va a pasar con mi pintura. Va a haber un cambio. No sé por dónde, pero lo presiento. Uno no está desarrollado nunca. Lo único que intento más que ser pintor es ser persona, que es una cosa temenda y dificilísima".

La colección Círculo del Arte, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, acaba de publicar un tomo sobre Vicente Gandía, cuyo texto es de Miguel Angel Muñoz. 

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