MEXICO SA
Carlos Fernández-Vega
América Latina: hasta que el estallido social nos alcance
La rextranjerización, nueva faceta de la banca
A FINALES DE 1989, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) advertía que la región no soportaría más "ajustes" económicos sin correr el riesgo de que la de los 90 se convirtiera en la "segunda década perdida", y subrayaba que "el peso de la crisis de los ochenta va a estar con nosotros mucho tiempo".
AMÉRICA LATINA, SOSTENIA la Cepal por aquellos ayeres, "tardará cuando menos una década para rescatar las tasas históricas de crecimiento económico que se registraron entre 1950 y 1980. En un escenario optimista, la región estará en una situación mucho mejor para insertarse en la economía internacional a principios del próximo milenio; de lo contrario el retroceso será progresivo".
NADIE ESCUCHO LA advertencia, los "ajustes" se profundizaron y las consecuencias fueron resumidas ayer por el Banco Mundial: "América Latina sufrió este año (2002) su peor contracción económica en dos décadas, debido a que las crisis financieras en Argentina y otros países frenaron el crecimiento y atemorizaron a los inversionistas... América Latina es la región con el peor desempeño en el mundo este año y será la única que se contraerá en el planeta".
EN FEBRERO DE 1990, el entonces secretario ejecutivo de la Cepal, Gert Rosenthal, reconocía que "lo más impactante de la década perdida (la de los 80) ha sido la capacidad de aguante de los pueblos de la región: en este periodo, más de 63 millones de latinoamericanos engrosaron la lista de personas que viven en la pobreza y la miseria y al concluir 1989 el número de habitantes del subcontinente que presentan esa característica ascendió a 165 millones, 38 por ciento del total".
LOS "AJUSTES" SIGUIERON y en América Latina la aplicación de las políticas fondomonetaristas se convirtió en religión. "Ese es el único camino a seguir", declaraban los democráticos gobiernos latinoamericanos, "para salir adelante". Así fue: de acuerdo con las más recientes estimaciones, en 2002 el total de pobres en esta zona del planeta se aproximó a los 250 millones de habitantes, es decir, más de 50 por ciento de la población regional.
DIEZ AÑOS ATRAS, la Cepal advertía que América Latina "vive una tensión social fuerte y visible, generada por las rigurosas condiciones económicas en las que se desenvuelve... Nos encontramos ante el peligro de que la recesión y la miseria se vuelvan seculares en América latina". Hoy, "lo más impactante" sigue siendo "la capacidad de aguante de los pueblos de la región".
EN AQUEL ENTONCES, Rosenthal anotaba que "si al inicio de la década de los 80 se hubiera sabido la magnitud del desplome salarial, el impacto de la caída del ingreso por habitante y todas las consecuencias que acarrearía la crisis, sin lugar a dudas habríamos vaticinado una explosión social en América Latina... Ahora nos resistimos a creer que no haya salida para la crisis latinoamericana, pues estamos hablando de ocho años (en los 80) de recesión y crecimiento nulo... No podemos pensar que América Latina va a acceder a la década de los noventa y al siglo XXI en la miseria". Hoy, todos tienen que pensar no en la posibilidad de ese presagio, sino en la impactante y lacerante realidad que vive la región.
EN EL INFORME QUE AYER divulgó el Banco Mundial se destaca que la economía latinoamericana se contrajo 1.1 por ciento en 2002, que contrasta con la proyección de crecimiento originalmente estimada por el propio organismo bancario (1.6 por ciento). La caída también superó el pronóstico (-0.6 por ciento) que sobre el mismo tema y para el mismo año hiciera el Fondo Monetario Internacional.
BAJO LA OPTICA DEL Banco Mundial no todo resultó deprimente: "Aunque la crisis argentina ha afectado profundamente a algunos de sus vecinos, las economías de Chile, Colombia, México, Perú y varios países del Caribe han mostrado una resistencia admirable ante los bajos precios de las materias primas y el incremento en las primas de riesgo... Se prevé que en 2003 América Latina tendrá un leve crecimiento económico de 1.8 por ciento, aunque será uno de los más bajos del mundo, igual al de la zona del euro, y sólo superará al de Japón, de 0.8 por ciento".
NO SOLO ESO: "LA FALTA de confianza de los inversionistas en América Latina, en parte provocada por el alto endeudamiento y el mal manejo fiscal, significa que los flujos de capitales han estado reduciéndose constantemente desde 1997. Ese año, América Latina obtuvo 97 mil millones de dólares en flujos de capital... La cifra bajó a 61 mil
millones de dólares en 2001. Para 2002, algunas proyecciones previas indican que dicho flujo se reduciría 50 por ciento frente al año anterior", indicó el informe.
POR SI FUERA POCO, el Banco Mundial señala que los cada vez más reducidos precios de las materias primas latinoamericanas frenaron el crecimiento de las exportaciones a un modesto 1.2 por ciento. Como ejemplo citó los correspondientes al café -una de las principales exportaciones de la región- que cayeron 8.8 por ciento, los del plátano, 7.4, y los del azúcar, 26.6.
EN 2002, LOS RESULTADOS regionales se vieron fuertemente afectados por las drásticas caídas del PIB en Argentina, Uruguay y Venezuela, que "debilitaron" el crecimiento de América Latina en 2002. Tan sólo la economía argentina caerá alrededor de 10 por ciento en el año, país en el que "la falta de consenso político frente a un marco de políticas macroeconómicas sostenibles retrasó un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, redujo aún más los flujos netos de capital y llevó a una prolongada y profunda contracción económica".
LO BUENO ES QUE para el Banco Mundial "lo peor ya pasó: Argentina se ha estabilizado algo y ahora que ya pasaron las elecciones en Brasil prevemos que la confianza de los inversionistas mejorará, y en forma más general esperamos una menor turbulencia y menor aversión al riesgo en los mercados financieros internacionales". Eso sí, "aún hay riesgos", de tal suerte que los "ajustes" seguirán a la orden del día, hasta que el estallido social nos alcance.
Las rebanadas del pastel:
INCREIBLE, PERO SE DA una nueva faceta en la banca que opera en México: de la estatización pasó a la reprivatización y de ésta a la extranjerización... Se suponía que hasta allí llegaría el camino, pero no: faltaba por registrar la rextranjerización, toda vez que ayer se confirmó que Bank of America comprará por mil 600 millones de dólares el 24.9 por ciento del Grupo Financiero Santander-Serfin, que el corporativo español Santander Central Hispano compró a los empresarios mexicanos ganadores en el proceso de privatización salinista en 1992.
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