Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 7 de febrero de 2003
  Primera y Contraportada
  Editorial
  Opinión
  Correo Ilustrado
  Política
  Economía
  Cultura
  Espectáculos
  CineGuía
  Estados
  Capital
  Mundo
  Sociedad y Justicia
  Deportes
  Lunes en la Ciencia
  Suplementos
  Perfiles
  Fotografía
  Cartones
  Fotos del Día
  Librería   
  La Jornada de Oriente
  La Jornada Morelos
  Correo Electrónico
  Búsquedas 
  >

Deportes

ƑLA FIESTA EN PAZ?

Leonardo Páez

Metamorfosis juliana

DE TODA PRECOCIDAD, en principio, se debe desconfiar, ya que se trata más de la aparición temprana de ciertas capacidades que de un desarrollo avanzado y sostenido de la conciencia, ya no digamos de la congruencia por parte del precoz entre su disposición y las expectativas que genera.

DENTRO DEL EFICIENTISMO, la precocidad se caracteriza por ciertas realizaciones desusadas de acuerdo con la edad del individuo y la persistencia de los resultados, por el mantenimiento de un nivel de desempeño excepcional.

DE AHI QUE con frecuencia el paso del tiempo sea la tumba de no pocas inteligencias precoces, precisamente porque la evolución de la personalidad suele tomar rumbos insospechados, amén del medio y las presiones que rodean a quien ha sido considerado precoz.

EN CUALQUIER CASO, un rasgo suele caracterizar a la inmensa mayoría de los sujetos precoces, y este es su tremenda dependencia de uno o ambos progenitores, quienes, en el mejor de los casos, procurarán estimular y encauzar los dones de su pequeño genio, ya para el aprovechamiento cabal de esas cualidades, ya por el afán de lucro, con frecuencia impúdico, de las mismas. En ambas circunstancias el precoz se dejará conducir, cuando no mangonear, por sus interesados padres, acusando por lo menos falta de lucidez con respecto al uso autónomo de su prematuro talento.

LO ANTERIOR CON relación a la interesante metamorfosis sufrida recientemente en plazas mexicanas por el ex precoz torero Julián López, El Juli (Madrid, 3 de octubre de 1982), quien luego de cuatro años cinco meses de haber tomado la alternativa (Nimes, 18 de septiembre de 1998) acusa ya varios rasgos debilitadores de esa precocidad.

RECONOCIDO POR SU intuición, disciplina, vocación -empezó a torear festivales a los ocho años de edad-, variado repertorio, sereno valor y un claro sentido para imprimirle espectacularidad a cuanto hace, no exento de ventajas, sobre todo al banderillear casi siempre a cabeza pasada, El Juli resiente el mareo de la gloria, el exceso de un trabajo tan rentable en millones de dólares como desgastante física y anímicamente, y los criterios extrataurinos impuestos por su ambicioso padre.

LUEGO DE ENCABEZAR los pasados tres años el escalafón español con más de cien corridas por temporada y de hacer los llenos en la Plaza México y en cuanto coso lo anuncia en los estados, Julián se ha visto desangelado y, lo que es peor, más cínico y ventajista que nunca, siendo abucheado y saliendo entre cojines y mentadas, no sólo por su falta de entusiasmo, sino por las expectativas que deja de cumplir.

GUADALAJARA, PUEBLA, AGUASCALIENTES y Motul han sido testigos de estos rasgos, donde al escogido ganado que exige El Juli añade ahora su pretensión de no querer sortear. Felizmente, Javier Sierra, juez de la plaza Nuevo Progreso, de Guadalajara, logró imponer el pasado domingo su autoridad, si bien el taquillero diestro demandó que los lotes fueran modificados, quedándose fuera el toro más serio del encierro.

CLARO QUE TAMBIEN es posible que sólo esté guardando las energías para la dura temporada española que le espera.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año