Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Domingo 16 de febrero de 2003
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Espectáculos

Se presentaron Los Dandy's, Los Panchos y Los Tres Ases

Noche romántica y nostálgica a ritmo de bolero en el Metropólitan

ARTURO CRUZ BARCENAS

''Sale y vale'', contestó Héctor González cuando una persona del público pidió Enramada, un clásico de la época de oro del bolero en México, durante el espectáculo Para ti... amorcito corazón, el día de los novios, del amor y la amistad, en el teatro Metropólitan. Hubo dos shows, dos tandas, lo que parecía algo mal planeado, pues el mismo viernes se presentaron Shakira y Cristian Castro en otros foros. Filas para oír las románticas de ayer se alargaban sobre la calle Independencia. La respuesta a la convocatoria dejó en claro que hay público para todo.

Cabecitas blancas, de las que una canción de época llama ''hilos de plata'', predominaban en el paisaje del foro de arquitectura y escultura neoclásica. Algunas llegaron en sillas de ruedas, lo cual despertaba comentarios sobre la importancia de los boleristas que en breve comenzarían a revivir recuerdos del México romántico, de serenatas.

Comienzan Los Dandy's con las castigadoras y nostálgicas. Son los temas que todo mundo ha aprendido en el barrio a puro círculo de Do. Los aplanacalles se aprenden El reloj, de Roberto Cantoral, sin adornos ni florituras guitarrísticas, a puro rasgueo rítmico, según el Guitarra fácil.

Se escuchan Tres regalos, Cerca del mar... los coros de los veteranos de mil batallas responden y cantan. El Metropólitan es un corifeo de sentimiento y búsqueda de poesía. Varias de las parejas que hicieron una buena entrada se enamoraron con una de esas rolotas, animadas por el requinto magistral.

Llega Como un duende, sobre alguien que sigue los pasos de una mujer cual gnomo. Las notas de Negrura calan en lo hondo, en lo más profundo, en la sima del alma enamorada, oscura por el abandono, por el amor incomprendido, por haberlo dado todo. Se van con Por fin... ''ahora soy feliz, por fin he realizado el amor soñado en mi corazón'', con ánimo de esperanza, de que el tiempo todo lo cura, hasta las traiciones.

Suben al escenario los maestros de Los Tres Ases, los cuales se sueltan con Sabor a mí, hiperinmortal de Alvaro Carrillo, que los dirigidos por Héctor González, uno de los últimos representantes vivos de la vieja guardia del bolero, entonan de manera singular, con su típica armonía, cargada de melodía, con el viejo recuerdo de Juan Nery y Marco Antonio Muñiz, en un trío con González que hizo competencia a Los Panchos y a Los Tres Diamantes.

Se escucha Delirio, un sinónimo de la condición de estar enamorado, enloquecido, apasionado y no ver más allá de la nariz. Contigo a la distancia, del jefe de jefes del filin César Portillo de la Luz; luego, Tú me acostumbraste. Una pausa para que Héctor González reciba un reconocimiento por su aportación al bolero, a la música con fines de arte popular. Lleva 60 años de trayectoria musical, nada más.

Llegan Los Panchos, o la versión clónica de ellos en 2003. Son recibidos con un aplauso atronador. Fue tanta la magia del grupo comandado por el Güero Gil que los veteranos de mil batallas (el público, pues) responden al unísono y levantan su voz al oír Sin ti, Me voy pa'l pueblo, Dilema... y otras para los enamorados en su día.

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