Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 7 de marzo de 2003
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Acrecentaría el sentimiento antiestadunidense, advierten

Un ataque sin aval de la ONU violaría el derecho internacional: expertos

REUTERS

Nueva York, 6 de marzo. Una guerra contra Irak encabezada por Estados Unidos y lanzada sin la autorización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es considerada una violación al derecho internacional por muchos países y expertos legales.

Esta es una de las razones por las que Estados Unidos está esforzándose tanto para asegurar una nueva resolución que autorice la guerra en el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, el presidente George W. Bush ha dejado claro que se siente en libertad de lanzar una guerra de cualquier manera, aun si resulta imposible ganar el voto.

"En ausencia de una nueva resolución, muchos estados en todo el mundo percibirán esta guerra como un acto no sólo ilegítimo desde el punto de vista del derecho, sino también carente de legitimidad política", dijo Steven Ratner, catedrático de derecho internacional en la Universidad de Texas. "Provocará que muchos afirmen que esta es una guerra ilegal e injusta, lo cual causará un considerable daño político a la administración Bush", añadió.

Dicha administración ha argumentado que tiene toda la autoridad que necesita para lanzar una guerra, debido a que existen resoluciones previas de la ONU, aprobadas desde 1991, en las que se exige a Irak renunciar a todo su armamento no convencional. Fundamentalmente, Estados Unidos da así precedencia jurídica a las leyes y a la Constitución estadunidenses, instancias bajo las cuales el Congreso declara la guerra y el presidente actúa como comandante en jefe.

"El presidente no es un subsidiario de Naciones Unidas, de la misma forma en que el embajador de Camerún no decide lo que puede o no puede hacer", señala Danielle Pletka, del conservador Instituto del Empresariado estadunidense.

En un reciente debate en el Comité de Relaciones Exteriores, Anne-Marie Slaughter, decana de la Escuela Woodrow Wilson de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Princeton, señaló que ocho de diez abogados de derecho internacional considerarían que un ataque estadunidense sin una nueva resolución es una violación a las leyes internacionales.

Pletka señaló que esa es la única razón por la que Washington ha trabajado tan duro para garantizar la votación en favor de su propuesta en el Consejo de Seguridad.

Una resolución podría desinflar temporalmente las velas del movimiento antibélico internacional que tan rápidamente está ganando fuerza. Por el contrario, el ir a la guerra sin resolución encenderá los sentimientos antibélicos y antiestadunidenses y los llevará a nuevas dimensiones.

Incluso en Estados Unidos, las encuestas demuestran que la mayoría de los electores preferirían que se fuera a la guerra con la autoridad de una nueva resolución.

"Si Estados Unidos abandona a la ONU y decide navegar por su cuenta, estaría dejando a un lado la estructura internacional que ha gobernado la forma en que las guerras se han luchado durante el último medio siglo", sostuvo Jeffrey Laurenti, de la Asociación Estadunidense para la ONU.

Dado que muy pocos expertos considerarían defensa propia un ataque preventivo como el que Bush está considerando, el mejor argumento con que cuenta la administración de que sus planes están dentro de la legalidad internacional provienen de la idea de que la autorización de la guerra proviene de una larga serie de resoluciones previas de la ONU sobre Irak.

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