279 ° DOMINGO 27 DE ABRIL DE 2003
Inocencia perdida

FOTORREPORTAJE: J. GUADALUPE PEREZ


Llegan por miles en busca del "sueño americano"

Son muchos, unos 150 mil niños que cada año llegan a la frontera norte del país para cruzar a Estados Unidos.

Menos de la mitad lo logra; 60 mil, dicen las cifras oficiales, se quedan en el camino. El año pasado la Patrulla Fronteriza deportó a 19 mil de ellos, pero del resto poco se sabe. La mayoría regresa a sus comunidades de origen en Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Veracruz. Otros se quedan y aparecen en las esquinas de las ciudades fronterizas, a veces en los puentes, al borde de la línea o como proveedores clandestinos de drogas en las zonas rojas: el fondo del antro como parapeto de las redes de prostitución infantil.


Al borde de la línea, con la inocencia perdida

En Ciudad Juárez los polleros suelen dopar a los niños para que aguanten la caminata por el desierto. Una semana después, tras el rescate de su extravío, entre calor, matorrales y arena, los menores permanecen ajenos a sus pies destrozados: sólo piden agua, una poca para aguantar el regreso a la línea. Y así un día y otro. En Juaritos o Piedras Negras; en Yuma o Caléxico. De Matamoros a Tijuana.

Frontera norte, pues


Primeras víctimas de las mafías


Más de la mitad se queda en el camino