COMO HACER UN PAPALOTE





Es en esta temporada de vientos, que antecede a la de lluvias, en la que los niños y jóvenes se divierten elevando papalotes, los podemos ver en los diferentes barrios y colonias de la ciudad colaborando o compitiendo para llegar más alto; se requiere de ingenio y habilidad para manufacturar y hacer volar uno de estos frágiles aparatos.

Los materiales con que se construyen las estructuras de los papalotes son variados: carrizo, delgados bastones de madera, vara ligera y seca. Los tradicionales y más comunes se hacen con estructura de tiras de carrizo y la vela es de papel de china de vivos colores; se decoran con diseños contrastantes. Para lograr un mejor control del papalote se afianza con tirantes de sedal o ''cáñamo" a la línea principal; y se le agrega una cola o cauda de papel o trapo. Aunque es un placer hacerlos, se pueden adquirir ya terminados.

La posición de los tirantes es básica, pues determina el ángulo de incidencia del viento sobre la vela, cuando es adecuado, hará que el papalote tienda a subir.

Alcanzar la máxima altura

Antes las velas se pegaban con engrudo (pegamento hecho con harina y agua), en la actualidad se usan pegamentos industriales; el objetivo principal es construir una vela que forme un plano resistente al viento.

Hay que tener cuidado para no dejar fisuras que puedan provocar que el papel se rasgue con el viento.

La línea principal debe ser fuerte, se puede usar hilo de nylon del número 2, que en los comercios pequeños le siguen llamando cáñamo; con 100 metros de hilo es suficiente para tener un juguete divertido. El papalote puede medir de 50 a 60 centímetros de largo y unos 35 centímetros de ancho.

Al chocar el viento con el suelo, forma corrientes en varias direcciones y disminuye su velocidad. Por eso es importante tirar de la cuerda mientras se corre, una vez que el papalote alcanza mayor altura encontrara una corriente de viento más uniforme.

Se elevará en dirección del viento.

Juguetes para el conocimiento

Los papalotes son juguetes que al manufacturarlos y manejarlos, además de divertirnos, nos ayudan a entender fenómenos físicos y naturales.

Mariposa

La palabra papalote (papalotl) es de origen náhuatl y significa mariposa. Es posible que los primeros papalotes llegaran a lo que hoy es México en el siglo XVII, con la comunicación mediante el llamado Galeón del Pacífico, que era la flota para el comercio con Asia; allá la estructura se hace con rajas de bambú y la vela es de papel de arroz o de seda, y los decoran con colores aplicados a pincel. Los que se hacen aquí tienen carácter propio y son diferentes a los de otras partes del mundo. En México los hay de muy variadas formas, casi siempre geométricas.

Los papalotes han tenido múltiples usos en el mundo, forman parte de ceremonias, sirven para la investigación científica (aerodinámica, climatología) y han funcionado como emblemas y amuletos; son los precursores de los paracaídas y de las modernas ''alas delta".

Para elevar los papalotes hay que escoger espacios abiertos, pero nunca hacerlo desde azoteas o techos, pues es fácil distraerse con el vuelo del papalote y tener un accidente, también hay que tener precauciones en la ciudad para no perder el papalote, cuando se enreda en alambres y árboles; pide a tus padres que te apoyen para construirlo y hacerlo volar.
 

Gracias a la niña Agripina Morán, por proponer el tema.

 
 

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