En Oaxaca, piden la destitución de jefes policiacos que encabezaron desalojo
Acusan al procurador estatal Sergio Santibáñez
de ser el autor intelectual de la represión
VICTOR RUIZ ARRAZOLA Y DE LA REDACCION CORRESPONSAL
Oaxaca, Oax. Por diversas calles de Oaxaca, integrantes de sindicatos de trabajadores federales y estatales realizaron ayer una marcha de protesta contra el desalojo del pasado jueves, en la que pidieron la liberación de Oliverio Neri López, preso en la penintenciaría estatal. Frente al palacio de gobierno realizaron un mitin para exigir la destitución de los jefes policiacos que encabezaron el desalojo, así como del procurador general de Justicia del estado, Sergio Santibáñez Franco, a quien acusan de ser el autor intelectual de "estos actos de represión, en los que resultaron golpeados e intoxicados con gas lacrimógeno más de 50 empleados del gobierno del estado y miembros de organizaciones sociales".
En
un comunicado, el Consejo Indígena Popular de Oaxaca Ricardo Flores
Magón (CIPO-RFM) calificó de "violento" el desalojo llevado
a cabo por policías metropolitanos, bancarios y judiciales contra
los plantones de los burócratas, de las organizaciones indígenas
por los derechos humanos en Oaxaca, del Comité de Defensa Ciudadana
y del Comité de Defensa del Pueblo. En su documento, el CIPO-RFM
aseveró que el gobierno de Oaxaca, encabezado por José Murat,
"usa la ley para imponer la violencia y la represión, que en nuestro
estado tocan mayormente a los indígenas".
El gobernador del estado, José Murat, al referirse al desalojo, que calificó de "pacífico", dijo que su gobierno "no es represor" y que lo único que hace es "respetar la ley ante las actitudes provocadoras de un reducido grupo de manifestantes, algunos de ellos extraños a Oaxaca, quienes mantuvieron bloqueadas diversas oficinas públicas y calles de la capital".
Por su parte, el Consejo Ciudadano Unihidalguense (CCU) y la Coordinadora Democrática de Pueblos-Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo, anunciaron que el 15 de junio partirá una marcha de Juchitán hacia la ciudad de Oaxaca para exigir un proyecto de desarrollo económico integral para la región del Istmo y la libertad de los luchadores sociales presos -como Carlos Manzo, Luis Alberto Marín y Francisco de la Rosa, del CCU-, entre otras demandas.
El gobierno nunca buscó dialogar, acusan
El CIPO-RFM indicó que desde el 9 de junio, cuando se iniciaron las movilizaciones por la libertad de Neri López, "en lugar de diálogo, los funcionarios del gobierno de José Murat comenzaron la represión", acusándolos de "violentos y mercenarios", hasta el día 12 de junio como a las seis de la tarde, cuando frente al palacio de gobierno más de mil efectivos de diferentes cuerpos policiacos "sin mediar palabra alguna, con gases lacrimógenos, aturdidoras, toletes eléctricos, bates de beisbol, bastones, perros y unidades especializadas se ensañaron golpeando a mujeres, niños y ancianos de diversas comunidades y organizaciones que estábamos apoyando al sindicato de trabajadores al servicio de los tres poderes del Estado. La agresión lastimó a turistas, (representantes de) medios de comunicación, mujeres y niños. A muchos indígenas nos corretearon y golpearon más allá de cien metros del lugar donde se suponía el desalojo, lo que demuestra que la intención era reprimir".
Detalló que los detenidos son Teresa Morán, Norberta Torres Pereda, Flavio Reyes y Ciro Mendoza López. "El brutal operativo" fue dirigido por José Manuel Vera Salinas, Aristeo López Martínez y Juan Carlos Ramírez Pacheco, "comandados por el visitador general de la Policía Judicial del Estado, Erick Heras Velázquez".
Por su parte, el gobernador José Murat expuso que su gobierno "no caerá en la provocación a la violencia", y que "continuará privilegiando la tolerancia y el diálogo para dirimir cualquier diferencia".
