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Cuando George sale a tomar aire La literatura, en especial la poesía, y la poesía lírica principalmente, es un tipo de broma familiar, con poco o nulo valor fuera de su propia lengua. Con la excepción de Shakespeare, los mejores poetas ingleses son apenas conocidos en Europa. Los únicos poetas más leídos son Byron (admirado por las razones equivocadas) y Oscar Wilde (compadecido por ser víctima de la hipocresía inglesa). Esto se relaciona, aunque no tan claramente, con la falta de razonamiento filosófico, la ausencia en casi todos los ingleses de la necesidad de un sistema de pensamiento ordenado o al menos del uso de la lógica. George
Orwell,
Pero él ha ganado diecisiete libras en las carreras de caballos. Ni su esposa ni sus hijos lo saben. Quizás las despilfarre en whiskies dobles y puros o en mujeres o a ver en qué, aún no lo decide. Lo que es un hecho es que habrá de recoger su nueva dentadura postiza. Así que hoy se siente muy bien. En esta novela, que es muy divertida, Orwell logra describir con precisión rasgos característicos de esta pacífica (aunque no por mucho tiempo) Inglaterra, como él dice: Si lo piensas bien, no hay en este momento en toda Inglaterra una sola ventana de algún cuarto desde la cual alguien esté disparando un arma. ¿Pero qué será dentro de cinco años?, ¿o dentro de uno?George es un vendedor y como tal es un poco insistente y molesto. Pero esa es un parte suya que casi no veremos en la narración. Se nos muestra amable, franco y abierto con el lector. George se dirige a mí y me cuenta su vida como si fuera un colega suyo y nos hubiéramos conocido en un bar, bebiendo una cerveza. Me pregunta si conozco el tipo de calle sin ninguna gracia en la que vive, si sé algo de la calidad idílica de la vida antes de la primera guerra mundial, si conozco la bendición del primer amor. A lo largo del libro George Bowling me está hablando a mí. Como lector, me siento privilegiado por tanta confianza. Alguien podría decirle: "George, tienes una vibra que deprime, cuate", pero no. Es sólo que George tiene un sentido del humor fino, irónico, oscuro. Su alma es esencialmente feliz (a la manera inglesa). Las lúgubres observaciones que hace de su medio evocan imágenes de 1984. Cuando tienes tiempo de mirar a tu alrededor y estás con el humor adecuado, internarse en estas calles tan afuera de los suburbios y pensar en la vida que hay en estas casas es cosa de risa. Porque después de todo, ¿qué es una calle como Ellesmore Road? No es más que una prisión con las celdas en fila. Una línea de cámaras de tortura un poco separadas donde los pobres viven con sueldos que van de cinco a diez libras a la semana tiritando de frío, agitados, cada uno con un jefe y una esposa detrás como una pesadilla y unos hijos chupándole la sangre como sanguijuelas.Hay algo de 1984 en Saliendo a tomar aire. Al igual que Winston Smith, George Bowling, el protagonista, vive en un miedo constante; teme perder su trabajo; su jefe y su esposa están detrás de él y la guerra está a la vuelta de la esquina. George se da cuenta de que la "prole" puede hacer lo que quiera porque a nadie le importa lo que haga. La clase alta es la que tiene el poder y la que reparte las cartas, mientras es la burguesía la que recibe la presión por todos lados (esposas, jefes e hipotecas). La clase media está acorralada por las normas sociales. En 1984 los grupos que viven bajo una opresión interminable son los miembros del Partido Externo y al mismo tiempo vemos cómo eso se refleja en la clase media a la que George pertenece. Como ejemplo está su conformista esposa. Ella es su propia carcelera. Un día casi se desmaya cuando están a la orilla del mar y George le dice que le gustaría ir de pesca. Ella le recuerda lo caro que es, lo difícil que resultaría, etcétera. Le dice que es un niño, un bebé. Al grado tal que los niños se meten en la discusión y comienzan a cantar: "¡Papá es un bebé!, ¡papá es un bebé!" La familia es la extensión del matrimonio, pero ¿qué es el matrimonio para George o para el lector? El caso es que Hilda y yo ya estábamos casados y desde el principio nuestro matrimonio era algo que se desmoronaba. ¿Por qué te casaste con ella? Preguntas. Bueno, ¿por qué te casaste tú con tu mujer? Te pregunto yo. Estas cosas sólo nos pasan a nosotros. No sé si vas a creerme, pero durante los primeros dos o tres años pensé seriamente en matar a Hilda. Desde luego que uno no lleva estas cosas a la práctica, tan sólo son fantasías que uno disfruta imaginar. Además a los tipos que matan a sus esposas siempre los agarran. No importa qué tan hábilmente hayas preparado tu coartada, ellos saben perfectamente bien que tú lo hiciste. De algún modo te van a cargar el muerto. Cuando se echan al plato a una mujer, el marido es siempre el primer sospechoso, lo que te da una pequeña muestra de lo que en realidad piensa la gente acerca del matrimonio. Esto
nos hace pensar que de haber podido habría matado a Hilda. Sin duda
consideró el divorcio, pero la gente en estas condiciones sociales
no hace esas cosas como él dijo, además no hubiera podido
pagarlo. El divorcio en la Inglaterra de 1930 era definitivamente lo que
no se debía hacer. Esta Inglaterra refleja también otras
naciones partícipes del mismo mal. De una manera extraña
y debido a que acompañó a su esposa, George presencia una
conferencia sobre la Alemania Nazi, impartida por una persona reconocida
por ser antifascista y organizada por el Partido de Izquierda. Durante
la conversación de atrocidades, golpizas y campos de concentración
George piensa que la conferencia es una reunión en la cual todos
están acordando un buen odio y que la reunión es bastante
ridícula. Después de haber fomentado el odio o el intento
de odiar, y debido a que la mayoría de la gente, tal como la esposa
de George, no tenían idea de lo que trataba la conferencia, él
se da cuenta de que está viendo lo que podría ser el mundo
en el futuro, después de la guerra que se acercaba.
El mundo al cual nos dirigimos, el tipo de odio y lema mundiales. Las camisas coloradas, los alambres de púas y las macanas de plástico. Las celdas secretas donde los focos permanecen encendidos día y noche y los detectives que te miran mientras duermes. Los desfiles y los carteles con grandes rostros y las masas de millones de personas apoyando al Líder hasta que se convencen de que en realidad lo idolatran y al mismo tiempo y por debajo del agua lo odian por lo que te provoca asco. Todo va a suceder. ¿O no?Estos son los orígenes de 1984. Los motivos incipientes del Big Brother, de la histeria de la Semana del odio y de las pantallas vigilando. George pasó gran parte de su tiempo pensando en lo mucho que estaba cambiando el mundo, pero en la reunión se encuentra con que los jóvenes que vitoreaban una lucha contra los nazis son iguales que él en 1914, demasiado entusiasmados por enlistarse. George fue uno de los primeros en ser voluntario, "él y otros millones de idiotas", dijo. Su patriotismo pronto se desvaneció confrontado por la realidad de la guerra, pero ahora sucedía una vez más. Después de la conferencia, George, sintiendo la necesidad de conversar con alguien, va a visitar a Porteous, un antiguo profesor de una escuela particular (esta relación intriga, ¿por qué razón un maestro jubilado y un vendedor de viajes tendrían que reunirse?). Al hablar acerca de Hitler y el peligro que representa, Porteous rehuye la advertencia y dice: "No es importante." En un ensayo posterior, "Wells. Hitler y el Estado mundial" (1941), Orwell condenaría a personas como ésta por estar peligrosamente alejadas de la realidad. Como los intelectuales que por diez años terribles han mantenido la idea de que (Hitler) es sólo un personaje de ópera cómica, indigno de ser tomado en cuenta. Todo lo que esta idea refleja en realidad son las condiciones de refugio de la vida inglesa.Mucho de Saliendo a tomar aire está relacionado con la convención, con lo que se debe y no se debe hacer, y cómo la gente queda atrapada por la decencia. Tal vez habría que preguntarse por qué nos permitimos no ser libres. Traducción de
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