319 ° DOMINGO 1 DE FEBRERO DE 2004
Tráfico humano, una de las actividades criminales más lucrativas
Esclavitud
sin fronteras


¿EN QUE SE SUSTENTA la esperanza de reducir el tráfico humano entre Estados Unidos y México? En una reforma migratoria.

Esta es una de las conclusiones de Esclavitud sin fronteras, una investigación realizada por David Shrik y Alexandra Webber para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), publicada en su boletín Hemisphere Focus, el 23 de enero pasado.

Sólo una reforma migratoria podría atacar las redes del crimen organizado que se aprovechan de quienes no tienen una mejor opción que irse a Estados Unidos en busca de trabajo. Se calcula que cada año unas 18 mil personas son traficadas a Estados Unidos y sometidas a trabajos forzados y explotación sexual.

En cuanto a México, el documento refiere que no sólo es el principal proveedor de migrantes ilegales del país vecino, sino uno de los primeros destinos de turistas sexuales y pedófilos (cálculos que sugieren que unos 16 mil niños son sujetos de explotación sexual comercial), que provienen sobre todo de Estados Unidos.

Es decir, que los estadunidenses son los consumidores principales del multimillonario negocio del tráfico humano –la actividad criminal más lucrativa luego del tráfico de drogas y de armamento. Se trata de la “fuente de ganancias que más crece entre las empresas criminales organizadas del mundo”, según el Departamento de Estado estadunidense.

En el estudio se señala que “la paradoja fundamental de la política de inmigración estadunidense –centrar la atención en aprehender a migrantes en la frontera, en vez de fijar la atención en el interior– contribuye directamente a (generar) altos niveles de tráfico humano”.

Cada vez más indocumentados usan los servicios de coyotes, los cuales muchas veces tienen relación con la explotación sexual y laboral. Al ser vulnerables, los mexicanos indocumentados en Estados Unidos son las víctimas más propicias de la explotación.

A pesar de las iniciativas contra el narcotráfico y el cruce fronterizo ilegal, emprendidas por los gobiernos estadunidense y mexicano, ha habido pocos resultados. El documento ofrece algunas razones: “La influencia de la corrupción y del crimen organizado; la falta de acciones que contrarresten la demanda de los ciudadanos estadunidenses; y prioridades y capacidades divergentes”.

De esta forma, para lograra mitigar el tráfico humano, la esperanza reside en una reforma migratoria que le reste poder a las redes criminales que se aprovechan de la vulnerabilidad de quienes necesitan empleo. (Tania Molina Ramírez)