319 ° DOMINGO 1 DE FEBRERO DE 2004

Renovación generacional en el poder
La nueva clase política
de España

Juan Agulló

En 1975 murió el dictador Francisco Franco luego de 30 años en el poder; tres décadas después, España es otro país: más rico, más dinámico, más contradictorio.
La generación que hizo posible la “transición” pasará a retiro, luego de que, tras las elecciones de marzo próximo, el poder sea asumido por una nueva clase política

FELIPE GONZALEZ no se presentará a las elecciones españolas. No ya como candidato a presidente, sino como de simple diputado de base. Su retirada sella la de toda una generación. A los jóvenes españoles les suenan lejanos nombres como los de Adolfo Suárez, Jordi Pujol, Manuel Fraga o Santiago Carrillo. Si es que les suenan. Se trata, sin embargo, de la generación que hizo posible la “transición” entre el franquismo y la democracia actual. Su retirada fue paulatina e incluso coincidió con una generación intermedia. La de José María Aznar, Joaquín Almunia o Julio Anguita.

Ahora, el cambio será mucho más rápido. El actual candidato socialdemócrata a la presidencia, José Luis Rodríguez Zapatero, fue el primero en protagonizar –en 2000– una brusca ruptura generacional. En los últimos meses la mayoría de los cargos de relevancia fueron asumidos por personas jóvenes. Las elecciones de marzo sellarán dicho proceso. Representan a otra España.

A continuación presentamos a los principales actores de la política española y los partidos políticos que la sustentan.

Los partidos

Izquierda Unida (IU). Es una coalición de pequeños partidos de izquierda y extrema izquierda (desde disidentes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) hasta trotskistas) formada en 1985 alrededor del viejo Partido Comunista. El referéndum que terminó integrando a España a la OTAN fue la excusa con la cual se creó. Actualmente, antes que a los sectores populares, representa a las clases medias urbanas progresistas. En los últimos años ha evolucionado hacia lo que define como “ecosocialismo”.

Nacionalistas. Es una fuerza relativamente limitada en votos, aunque determinante en términos de gobernabilidad. Está compuesta por un rosario de partidos –desde regionalistas hasta independentistas– que representan a la pequeña burguesía urbana. Entre los más importantes cabe destacar a los izquierdistas BNG (Galicia), EA (País Vasco), CHA (Aragón) y ERC (Cataluña), y a los más derechistas: PNV (País Vasco), CIU (Cataluña), CC (Canarias) y PA (Andalucía).

Partido Popular (PP). Es el gran partido de la derecha española. “Refundado” en 1990 por el ex ministro franquista Manuel Fraga, llegó al poder en 1996 de la mano de José María Aznar. Asumió la herencia de la conservadora Alianza Popular, aunque también pretendió erguirse como sucesor de la democristiana Unión de Centro Democrático (en el poder entre 1977 y 1982). Actualmente es el mejor exponente del neoliberalismo en España.

Partido Socialista Obrero Español. Es el gran partido de la izquierda española. Fundado en 1879 por Pablo Iglesias, ha pasado por diversas etapas. Luego de la dictadura de Franco y bajo el liderazgo de Felipe González, evolucionó hacia la socialdemocracia. Actualmente dicho apelativo pudiera sonar algo exagerado. Social-liberalismo es la etiqueta que mejor lo define. Lo que le diferencia de la derecha es que sigue defendiendo la existencia de un Estado del bienestar clásico.

Los líderes políticos

José María Aznar. Ha sido presidente desde 1996 aunque podría no se presentarse a la relección este año. Es un personaje contradictorio: modernizó a la derecha postfranquista, pero se va dejando enemigos políticos por doquier. La mayoría no le perdona su implicación en la guerra contra Irak. En lo inmediato dirigirá la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), laboratorio ideológico de la derecha española. Se rumora que pudría obtener un puesto en la ONU.

José Bono. Presidente socialdemócrata de Castilla-La Mancha desde 1983 y candidato derrotado por José Luis Rodríguez Zapatero en las elecciones internas de su partido (2000). Ahora trata de posicionarse por si su jefe de formación falla. De momento forma parte de un “comité de notables” que asesorará a Rodríguez Zapatero en la elaboración de su programa electoral.

Josep Lluis Carod Rovira. Conseller en cap (primer ministro) de Cataluña. Pertenece a la minoritaria, pero fundamental para gobernar, Esquerra Republicana de Catalunya (Izquierda Republicana de Cataluña). La estabilidad del gobierno de Pasqual Maragall (nuevo modelo de referencia para el PSOE) depende de los apoyos de este pequeño partido nacionalista de izquierdas.

Felipe González. Quien fuera presidente entre 1982 y 1996 se retira definitivamente. Desde que perdió las elecciones frente a Aznar ha ido liberándose poco a poco. Primero dejó, en 1996, la secretaría general del PSOE; ahora dejará de ser diputado. Se dedicará por entero a su actividad de conferenciante y patrono de diversas fundaciones. Dice estar “a la orden” de su partido.

Josu Jon Imaz. Es el nuevo presidente del Partido Nacionalista Vasco, eje fundamental de la vida política en aquella región. Hace unos meses sustituyó en el cargo al histórico líder Xavier Arzalluz. Pertenece a otra generación. Es más moderado y seguramente más hábil que su antecesor. Los canales de su partido con el PP están rotos, por lo que Imaz flirtea con el PSOE de Rodríguez Zapatero.

Gaspar Llamazares. Desde 2000 es el nuevo coordinador general de la “ecosocialista” Izquierda Unida. Desde su elección ha tratado de modernizar el mensaje de una coalición cuyo concurso para gobernar –para el PSOE– puede ser clave si el PP pierde su mayoría absoluta. Es una situación que ya se ha dado en dos regiones delicadas para los intereses del PP: el País Vasco y Cataluña.

Pasqual Maragall. El PSOE pretende vender su modelo de gestión. Desde hace unos meses funge como presidente de Cataluña. Anteriormente, durante los Juegos Olímpicos de 1992, fue alcalde de Barcelona. Sus victorias sobre la derecha nacionalista catalana siempre se han construido sobre el mismo eje: la reivindicación de una Cataluña plural en una España multicultural. La derecha le teme.

Mariano Rajoy. Es el tapado de Aznar. En origen, pocos creían en sus posibilidades, entre otras cosas porque no controla su partido. Sus mayores virtudes son su carácter camaleónico y su dialéctica eufemística. Carece de carisma, aunque no de inteligencia. A diferencia de Aznar, debe reconocérsele su carácter dialogante. Con él, la continuidad neoliberal se encuentra asegurada.

José Luis Rodríguez Zapatero. Se estrena como candidato. Es el líder del PSOE desde que, en 2000, se impuso contra pronóstico en las elecciones internas por el liderazgo de su partido. Más social-liberal que socialdemócrata, parece apostar por el diálogo. No posee carisma. Su lema se remonta al que, en 1981, llevó a François Mitterrand a la presidencia de Francia: “La fuerza tranquila”.

Alberto Ruiz Gallardón. Es el as en la manga de la derecha. Pertenece al ala más centrista del PP, por lo entre sus enemigos con destacados se encuentran dirigentes de su propio partido. La izquierda le teme. Es hábil e inteligente. Por lo general obtiene más votos que el propio PP. Si Rajoy falla, lo intentará. En estos momentos funge como alcalde de Madrid.