.
Primera y Contraportada
Editorial
Opinión
El Correo Ilustrado
Política
Economía
Mundo
Estados
Capital
Sociedad y Justicia
Cultura
Espectáculos
Deportes
Fotografía
Cartones
CineGuía
Suplementos
Perfiles
La Jornada en tu PALM
La Jornada sin Fronteras
La Jornada de Oriente
La Jornada Morelos
La Jornada Michoacán
Librería
Correo electrónico
Búsquedas
Suscripciones
Obituario
P O L I T I C A
..

Martes 4 de enero de 2005

Legisladores republicanos maniobran para endurecer normas en la materia

Preparan ofensiva antinmigrante en EU

DAVID BROOKS CORRESPONSAL

Nueva York, 3 de enero. Durante los primeros días de este año, decenas de miles de trabajadores migrantes mexicanos y latinoamericanos enfrentaron el frío invernal y abordaron el Metro para laborar un día más a fin de enriquecer la economía de esta ciudad y enviar a sus tierras su parte de los miles de millones de dólares en remesas y para leer las noticias de que nuevamente están bajo amenaza.

Las fuerzas antinmigrantes de este país están por lanzar su contraofensiva no sólo para detener cualquier intento de reforma a las leyes migratorias, sino para criminalizar, marginar y expulsar a los "ilegales". Ya hay un acuerdo entre legisladores republicanos y su liderazgo de que la primera iniciativa legislativa aprobada en el año en la Cámara de Representantes incorporará una serie de iniciativas antinmigrantes.

El titular del Comité Judicial de la cámara baja, James Sensenbrenner, logró que el presidente de la Cámara, Dennis Hastert, y la Casa Blanca aceptaran someter al pleno, junto con el primer proyecto de ley -sea el que sea- que se promulgue este año, varias iniciativas que incluyen completar la barda fronteriza cerca de San Diego, hacer más difícil obtener asilo, más fácil deportar a indocumentados, y prohibir la emisión de licencias de manejo a migrantes sin residencia legal. Ese fue el precio de la negociación para destrabar la aprobación de la ley sobre reforma del aparato de inteligencia a fines del año pasado.

Así, en tanto 2004 concluyó con declaraciones del presidente George W. Bush en favor de una reforma mínima de las leyes de migración -prometiendo más que nada un nuevo programa de trabajadores huéspedes al cual podrían ingresar algunos trabajadores indocumentados que ya están en el país-, 2005 empezará con un tono expresamente antinmigrante.

Y es sólo el inicio de una contraofensiva de un grupo clave de legisladores republicanos para minar cualquier intento de Bush y su equipo para promover su plan de trabajadores huéspedes.

A fines de 2004 Bush reafirmó su compromiso de dar este año alta prioridad a una reforma migratoria cuyo elemento central sería un programa de trabajadores huéspedes al cual se podrían incorporar algunos (se calcula que hasta 40 por ciento) de los 10 millones o más de indocumentados que hay en el país.

Sería, dijo, una manera de tratar con "compasión" a inmigrantes que sólo buscan trabajo que los estadunidenses no están dispuestos a hacer, algo que repite desde 2001 pero que en los hechos nunca ha concretado. Sin embargo, en su última conferencia de prensa de 2004, Bush indicó que está dispuesto a utilizar parte del "capital político" de su relección para promover alguna iniciativa con base en esta propuesta general.

Pero enfrenta a un poderoso y vocinglero coro de legisladores dentro de su propio partido, firmemente opuesto a cualquier iniciativa que ofrezca algún tipo de regularización a los indocumentados, insistiendo en que esto sólo recompensa a quienes han "violado la ley" y vulnera la seguridad nacional. No sólo eso, sino que este grupo es una expresión política de movimientos antinmigrantes que han logrado la aprobación de iniciativas estatales y locales como la Propuesta 200 en Arizona y otras parecidas en varias partes del país.

No solo desean negar todo servicio social a los inmigrantes, sino detener esfuerzos para otorgarles licencias de manejo y el uso de la matrícula consular como forma de identidad oficial. El grupo de legisladores llamado Immigration Reform Caucus, que consta de 71 miembros, y su sitio en Internet sostiene que los problemas sociales son provocados por la inmigración ilegal.

Para superar esta oposición, dicen los promotores de una reforma, Bush deberá emplear su capital político de manera que logre consolidar un apoyo bipartidista para una reforma. El Foro Nacional de Inmigración, coalición nacional de grupos en favor de una reforma, declaró hoy que "mientras que el coro antinmigrante en el Congreso pueda vociferar, simplemente no tiene una mejor alternativa a lo que el presidente y otros están planteando", e insta a que el presidente Bush solicite que sus aliados de ambos partidos en este tema procedan a "traducir su visión general de reforma en una legislación amplia, y la promulguen".

De hecho, hay agrupaciones muy poderosas, desde sectores del empresariado hasta sindicatos nacionales, que se han pronunciado en favor de algún tipo de reforma migratoria, pero señalan que ha sido el propio presidente quien, hasta la fecha, no ha promovido una iniciativa concreta. The New York Times, entre varios otros influyentes periódicos, ha dado la bienvenida a las intenciones del mandatario.

"Toda esta compasión y hambre de una reforma (por parte de Bush) podría ser una noticia bienvenida, no sólo para los millones de personas que viven en las sombras como inmigrantes ilegales, sino para todos los estadunidenses que los contratan, o trabajan con ellos o los cuidan o los temen. El presidente está en una situación singularmente poderosa para desenredar un sistema que él reconoce como inhumano, ineficiente y peligroso tanto para estadunidenses como para inmigrantes", opinó el Times en su editorial del 29 de diciembre.

El primer proyecto de reforma migratoria del año probablemente será presentado este mes por el senador John McCain, quien está elaborando una iniciativa junto con algunos colegas de la cámara baja, la cual incluye tanto un programa de trabajadores huéspedes como un incremento en el número de visas permanentes para inmigrantes, y que tengan una vía hacia la ciudadanía. También contiene normas para mejorar los sistemas de control migratorio. McCain se reunió con Bush poco después de su relección para platicar sobre estas propuestas.

Pero el camino legislativo de 2005 ya está amenazado con minas listas para estallar. La negociación que permitió la promulgación del proyecto legislativo de reforma del sistema de inteligencia -prioridad para Bush al finalizar el año pasado- establecía que a cambio de esta iniciativa la Casa Blanca prometía no obstaculizar el debate sobre las disposiciones antiiinmigrantes detenidas en ese recinto legislativo y que serían incorporadas en el primer proyecto de ley, el cual estaría por aprobarse a principios de este año. Con ello, está casi programado un choque sobre el tema dentro del Congreso en las próximas semanas.

El debate que estallará será sobre los mismos argumentos de siempre. Por un lado, el presidente, legisladores como McCain y su contraparte demócrata Edward Kennedy y los promotores de una reforma insistirán en que el "sistema actual está descompuesto" y se necesita una reforma que asegure un proceso racional vinculado con mayor protección de las fronteras, mientras los opositores argumentarán que los indocumentados generan costos sociales y económicos inaceptables y representan una amenaza a la seguridad nacional.

Sin embargo, todos están de acuerdo en que ninguna iniciativa de reforma avanzará sin el impulso personal del presidente Bush, y aún no está claro qué tanta prioridad tendrá este tema dentro de su estrategia política para 2005 (más urgentes son la reforma del Seguro Social y más cambios al sistema tributario). También dependerá, en menor grado, de la estrategia del gobierno mexicano y sus potenciales aliados en Estados Unidos en torno a este tema (las organizaciones de migrantes, latinos, sectores empresariales y sindicales).

No cabe duda que la inmigración continuará como uno de los grandes temas políticos -y de los más polarizados- en el debate nacional en 2005. Otra cosa es que se logre algo sobre ese tema. Mientras tanto, mañana, pasado y todos los días de este año, como hoy, inmigrantes indocumentados en esta ciudad amanecerán y abordarán el Metro para llegar a sus chambas, junto con millones más de latinoamericanos por todo el país -la mayoría mexicanos-, y continuarán nutriendo la economía más rica del mundo. A la vez, podrán observar, sin voto y casi sin voz, los discursos y debates que determinarán su futuro.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año
La Jornada
en tu palm

Av. Cuauhtémoc 1236 Col. Santa Cruz Atoyac
delegación Benito Juárez México D.F. C.P. 03310
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Coordinación de Publicidad
Tels: (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Exts: 4329, 4308, 4137 y 4104

Email
La Jornada en Internet

Email

  © Derechos Reservados 2003 DEMOS, Desarrollo de Medios, S.A. de C.V.
Todos los Derechos Reservados. Derechos de Autor 04-2003-08131804000-203.
Prohibida la reproducción total o parcial del contenido sin autorización expresa del titular.
El título y contenido se encuentran protegidos por la legislación de la materia en la República Mexicana.