Necesarios, unos 135 millones de pesos para digitalizar archivos
Fruto de la Reforma de Juárez
La institución obtiene fondos de Fundación UNAM y particulares
ARTURO JIMENEZ
La Biblioteca Nacional de México, bajo custodia de la UNAM desde hace 75 años, celebrados el pasado 6 de diciembre, tiene por ley, desde el siglo XIX, la responsabilidad de reunir, organizar, preservar, resguardar y difundir la memoria bibliográfica y documental del país.
Así lo recuerda el escritor Vicente Quirarte, director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el cual tiene bajo su responsabilidad a la Biblioteca Nacional de México (BNM) y a la Hemeroteca Nacional.
El
objetivo encomendado a la BNM, cuyo acervo cuenta con más de un millón
250 mil libros y documentos y su Fondo Reservado es el más importante
de la República, es apoyar el desarrollo científico, educativo
y cultural de México.
Además de esos 75 años de la BNM en la UNAM, "los mismos de la autonomía universitaria", ese día 6 también se celebraron 25 años de que su sede fuera trasladada del ex templo de San Agustín a sus instalaciones actuales del Centro Cultural Universitario, en Ciudad Universitaria.
Aunque en realidad la Biblioteca Nacional de México es "hija de la Reforma juarista y del pensamiento liberal" del siglo XIX, pues gran parte de su acervo se enriqueció de fondos religiosos resguardados tras las leyes de desamortización de los bienes de la Iglesia, recuerda Quirarte.
El funcionario y escritor recuerda que el primer decreto para la fundación de la Biblioteca Nacional es de 1833 y lo generó el doctor José María Luis Mora, responsable del primer ensayo reformista. Pero precisó:
"No fue sino hasta 1867, debido a la tan compleja historia de México durante el siglo XIX, que se pudo fundar la Biblioteca Nacional, y la estableció nada más y nada menos que Benito Juárez. De tal modo que la Biblioteca Nacional es hija de la Reforma, de la República triunfante."
Se le comenta a Quirarte que, en el caso de la Biblioteca Nacional de México, se sabe que tienen diversos proyectos, como el de digitalizar sus ricos y antiguos acervos, pero no cuentan con los recursos suficientes.
"El presupuesto lo vamos obteniendo a través de la Fundación UNAM o de donaciones de particulares. Son proyectos que no se hacen de un día para otro, aunque ya llevamos avanzada una parte importante del acervo histórico de las publicaciones periódicas y estamos a punto de hacer la prueba pública."
Se requerirían, agrega, aproximadamente 12 millones de dólares (unos 135 millones de pesos) para el proyecto de la Biblioteca Nacional Digital.
"De hecho, hemos planteado con Jorge von Ziegler, director general de Bibliotecas del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la posibilidad de firmar un convenio para que la biblioteca pública pueda tener acceso a esos archivos digitalizados."
Ante la pregunta de si la construcción del nuevo edificio de la Biblioteca Pública Central José Vasconcelos, conocido como megabiblioteca, no duplicaría las funciones de la ya existente Biblioteca Nacional de México, Quirarte, integrante del comité asesor de ese proyecto, comenta:
"Siempre hemos establecido la diferencia, desde la presentación del Plan Nacional de Cultura del presidente Vicente Fox, en el cual, erróneamente, el mandatario anunció, al igual que el escritor Carlos Fuentes, la necesidad de crear una biblioteca nacional a semejanza de las que había en países de Europa.
"Fuentes mencionó la Biblioteca Nacional de Francia y nosotros respondimos con una carta abierta, en la cual indicábamos que desconocer la existencia de la Biblioteca Nacional era desconocer la historia de México."
Y recordó que el primer decreto para la creación de una biblioteca nacional fue, al igual que en otros países, como Francia, "producto de la necesidad de cimentar el espíritu de nacionalidad después de la revolución de Independencia".
En todos los países, señala Quirarte, siempre hay una colaboración entre su biblioteca nacional y su biblioteca pública central. "Hay países donde la biblioteca nacional es la cabeza del sistema bibliotecario nacional. En otros no, como México".
Por ello, concluye, se tendría que lograr una "comunión y comunicación"
con la Biblioteca Pública Central José Vasconcelos .