137 años de historia
Aunque el origen de la Biblioteca Nacional de México (BNM) se encuentra en la Colonia, cuando se fueron formando distintos acervos, como el de la Real y Pontificia Universidad de México, fundada en el siglo XVI, su punto de partida formal se ubica hace 137 años, en el siglo XIX.
Según información del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM, que resguarda a la Biblioteca Nacional de México, el primer intento para el establecimiento de ésta data de 1833.
Pero fue hasta el 30 de noviembre de 1867 que se expidió el decreto definitivo.
Se eligió la antigua iglesia de San Agustín, abandonada en tiempos de la intervención francesa, como la sede de la BNM.
Su "fondo de origen" se integró con alrededor de 90 mil volúmenes procedentes de las bibliotecas de la extinta Real y Pontificia Universidad de México, del Colegio de Santos, de la Catedral y de varios conventos secularizados.
Como las obras de restauración y adaptación del ex templo tardaron más de 15 años, la BNM fue inaugurada de manera solemne hasta el 2 de abril de 1884 por el general Porfirio Díaz, bajo la presidencia del general Manuel González. El director era José María Vigil.
En 1929 la custodia y funcionamiento de la BNM y de la Hemeroteca Nacional fue encomendada a la UNAM. Los 75 años de la BNM en la universidad, celebrados el pasado día 6, son también los 75 años de la autonomía universitaria.
En 1979, al conmemorarse el 50 aniversario de dicha autonomía, se dotó a la Biblioteca y a la Hemeroteca Nacionales de un nuevo edificio en el Centro Cultural Universitario, en Ciudad Universitaria, inaugurado el 2 de diciembre.
A este nuevo edificio se trasladó la mayor parte de los fondos, aunque en el inmueble de San Agustín, en una bóveda de seguridad, se quedó el llamado Fondo Reservado, además de una sala de consulta y el departamento Tiflológico.
En diciembre de 1993 fue inaugurado el edificio anexo a la Biblioteca y Hemeroteca Nacionales para albergar el Fondo Reservado, procedente de San Agustín.
Arturo Jiménez