El gobierno de Chávez anuncia que enviará lista de terroristas albergados por Bogotá
Recibe Caracas pruebas de la presencia de guerrilleros colombianos en Venezuela
AFP, DPA Y REUTERS
Caracas, 21 de enero. El gobierno de Venezuela informó hoy que recibió las supuestas pruebas de parte de Colombia de la presencia de líderes guerrilleros de ese país en su territorio, y anunció que enviará a Bogotá una lista de "terroristas venezolanos albergados por Colombia", encabezada por el empresario Pedro Carmona.
La cancillería venezolana informó a la opinión pública que "recibió los recaudos remitidos" por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y que de acuerdo con los procedimientos se envió la información al Ministerio del Interior para "los fines legales procedentes".
El breve texto agregó que "informará a las autoridades colombianas, de conformidad con los procedimientos legales y los convenios entre nuestros dos países, los resultados y las acciones a que hubiera lugar", aunque sin mencionar detalles ni el número o los nombres de presuntos rebeldes colombianos en su país.
Aunque la canciller colombiana, Carolina Barco, citó que eran siete nombres, la prensa de su país refirió que eran 10. Lo cierto, sin embargo, es que esa prensa publicó ocho nombres de líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y uno más del Ejército de Liberación Nacional (ELN), para un total de nueve.
En dicha lista por las FARC aparecen Raúl Reyes, con 178 procesos en su contra; Luciano Aranda (Iván Márquez), con 133; Germán Briceño Suárez (Grannobles), con 11; Emilio Rupero Suárez (Roberto Zamora), con seis; Jesús Emilio Caravajalino (Andés París), con nueve; Aldo Moscoso (Lucas Inguarán), con cuatro; y Seusis Hernández (Juan Santrich), con uno.
Por el ELN sólo aparece el nombre del dirigente Nicolás Rodríguez Bautista (Gabino), a quien se le atribuyen 17 procesos pendientes y una condena por los delitos de secuestro extorsivo, desaparición forzada, rebelión, hurto y homicidio.
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, dijo que su gobierno prepara una lista encabezada por el empresario Pedro Carmona, quien está asilado en Colombia tras su participación como "presidente" efímero del golpe de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez.
También el ministro del Interior, Jesse Chacón, en una comparecencia ante el Congreso venezolano, anunció que se solicitará la extradición del general disidente Felipe Rodríguez, acusado de haber planificado los atentados con bomba contra el consulado de Colombia y la embajada de España a comienzos de 2003.
"Nosotros le vamos a solicitar al gobierno colombiano que detenga en Colombia a este señor solicitado por Venezuela, y cuando lo detengan solicitaremos su extradición. Eso es el derecho internacional", afirmó.
El titular de Información, Andrés Izarra, fue más duro en los términos al señalar: "vamos a dar a conocer nuestra lista de terroristas venezolanos que están siendo albergados en Colombia", entre los que mencionó al ex general Felipe Rodríguez, conocido en los medios locales como el Cuervo.
Apuntó que también se está analizando una presunta conferencia a oficiales en activo colombianos que Pedro Carmona habría brindado en Bogotá. Ese hecho, dijo, "indicaría no mucha coherencia del Estado colombiano en esta política de seguridad democrática que ellos dicen estar persiguiendo".
Por lo demás, Izarra dijo que las solicitudes que Venezuela haga a Colombia serán por las vías legales, porque "no vamos a sobornar a funcionarios colombianos para que nos entreguen al Cuervo", en contrapartida a lo que Caracas ha considerado como un "secuestro" en su territorio del líder guerrillero colombiano Rodrigo Granda.
El ministro de Información también dijo que aún no se ha planteado un encuentro entre los presidente Chávez y el colombiano Alvaro Uribe para discutir el diferendo, y concluyó que Caracas da la bienvenida a cualquier ayuda de comunicación como la que se menciona de Brasil. Pero, aclaró, "este conflicto se va a resolver estrictamente en el ámbito bilateral".
Chacón afirmó que hay intereses que buscan "envolver a Venezuela en una problemática que es de Colombia y de las FARC", y rechazó que líderes como Raúl Reyes se encuentren en Venezuela.
Aseveró que Colombia tiene que buscar sus propios mecanismos para resolver un conflicto interno de más de 50 años, que ha perjudicado a Venezuela y que por su "ineficiencia" en el combate a las guerrillas ellos lo tienen que pagar.
Tras detallar la estancia legal de Granda en Venezuela y la posterior investigación por obtener la nacionalidad venezolana con datos falsos, concluyó que Colombia está ubicando este caso en "el concepto de seguridad democrática" o "guerra preventiva" impulsada por Washington en su intervención en Irak.