Usted está aquí: miércoles 23 de febrero de 2005 Cultura La cultura cubana pierde a uno de sus mejores escritores, dijo Lisandro Otero

De Cabrera Infante me tocaron sus páginas, no su concepción política: Senel Paz

La cultura cubana pierde a uno de sus mejores escritores, dijo Lisandro Otero

Al margen de sus diatribas, la revista oficial La Jiribilla reconoce su obra literaria

GERARDO ARREOLA CORRESPONSAL

Ampliar la imagen Guillermo Cabrera Infante toma un descanso durante una jornada de trabajo voluntario en La Habana, en 1959. El autor de Tres tristes tigres muri�te lunes en Londres FOTO Afp

La Habana, 22 de febrero. A tono con la polémica en la que vivió y escribió, Guillermo Cabrera Infante fue evocado hoy en Cuba desde el silencio oficial y los medios informativos hasta las críticas y reconocimientos de intelectuales que lo conocieron.

Lisandro Otero, presidente de la Academia Cubana de la Lengua, ensayista, narrador, periodista y ex diplomático, respondió así a La Jornada:

''Conocí a Guillermo en sus años iniciales. Fui su condiscípulo en la Escuela de Periodismo, estudiamos juntos asignaturas agobiantes. Nos intercambiamos libros y nuestros escritos principiantes. Desde muy joven culpó de su existencia infortunada a la militancia comunista de su familia, lo cual le obligaba a vivir humildemente, y ello le produjo una aversión a las tendencias de cambio social. Tras enero del 59 alentó afanes de liderazgo cultural que, al frustrarse, le volvieron en contra del proceso. Nos distanciamos. Llegamos a polemizar ásperamente.

''Siempre me ha parecido que su prominencia ulterior estuvo promovida, de alguna manera, por intereses políticos. Desde sus años tempranos tuvo una gran facilidad para la acrobacia del lenguaje: paranomasias, retruécanos, agudezas, traslaciones idiomáticas. Su obra literaria está penetrada de ese follaje. Sus ejercicios de estilo no le permitieron un adecuado control de la sintaxis. Pudo elaborar un mundo coherente basado en una ciudad libertina y seductora, y esa construcción de un universo propio le dio acceso a la más alta categoría de la imaginación literaria. La muerte de Guillermo Cabrera Infante priva a la cultura cubana de uno de sus mejores escritores."

Complicidad y espontánea simpatía

Senel Paz, ensayista, narrador, guionista, autor de la pieza El lobo, el bosque y el hombre nuevo, que daría origen a la afamada cinta Fresa y chocolate expresó:

''Me entristece muchísimo la noticia. No tuve ocasión de ser su amigo. Sólo le vi una vez, pero creo que de haber tenido la oportunidad lo hubiéramos sido. Y siento su pérdida como la de un amigo. Nos rondó, me parece, en un breve pero hermoso encuentro, la espontaneidad de una simpatía, de una complicidad de escritores y cubanos que no necesitaba de otras.

''En aquel encuentro, en el que participó también mi esposa, hablamos mucho de cine, de música (de Chano Pozo). Poníamos tanto cuidado en no tocar temas políticos ni citar personas sobre las que tuviéramos sentimientos encontrados, que terminamos riéndonos de nosotros mismos. Al final nos comimos un pastel, cuyo sabor me sale ahora a la boca.

''Mi sentimientos hacia él se basan en la admiración por su obra, una de las más queridas y necesitadas por mí, y en una simpatía que me resultó inevitable. Era como el tío del que no se habla, pero estaba en algún lugar y pesaba. Forma parte de mi familia literaria. Nunca he enfocado mi admiración por su obra desde la política, y tampoco la he ocultado, desde que lo leí por primera vez, en mis años de universitario. Fue un hombre con desencuentros con otras gentes a las que también quiero, pero no fue este lado suyo al que me tocó acercarme. Me tocaron sus páginas. Me gustó siempre que llamara a su esposa, la actriz Miriam Gómez, así: Miriam Gómez. Le agradezco a ella su dedicación a él, y le deseo fuerzas para sobrellevar el momento."

Silencio oficial

Los dos diarios nacionales, Granma y Juventud Rebelde, y los noticiarios radiales y televisivos ignoraron el deceso del premio Cervantes 1997, un anticastrista tenaz.

Sin embargo, la revista electrónica La Jiribilla, uno de los órganos de difusión del Ministerio de Cultura, incluyó hoy un breve recuadro en el que dijo de Cabrera Infante: ''Muchos de sus textos periodísticos y ensayísticos de los últimos años estuvieron, lamentablemente, contaminados por la obsesión fanática en que se convirtió su posición política contra la revolución cubana, que lo llevó, incluso, a prohibir la publicación de su obra en Cuba.

''Renovador del lenguaje narrativo, integró el llamado boom de la literatura latinoamericana, y por encima de sus propias diatribas contra su país de origen, sus escritores y sus instituciones, lo mejor de su obra pertenece al patrimonio literario de la nación cubana, a su cultura y a quienes la defienden frente al acoso y la mentira."

 
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