Usted está aquí: domingo 13 de marzo de 2005 Opinión A LA MITAD DEL FORO

A LA MITAD DEL FORO

León García Soler

Lo del agua al agua

VINO CONDOLEEZZA RICE. Vino y se fue. Las relaciones bilaterales se escurren entre los dedos. Se salen de madre las versiones de acuerdos bilaterales y programas de trabajadores invitados y documentados. Braceros capacitados para las labores de jardineros de la oferta inicial del presidente Fox. Se quedó con la mano tendida nuestro mandatario. México pagará los caudales de agua que "debe" a Estados Unidos, dicen allá, de aquel lado. Acá, de este lado, ensillan los jinetes de la quinta cabalgata. Enrique Martínez anuncia reuniones al aire libre, acuerdos en torno a la fogata, política libre del protocolo que constriñe, aunque los asuntos de la corte ya no se vean en Palacio, sino en las cabañitas de Los Pinos.

POLITICOS A CABALLO y la polvareda anticipa que los afluentes del Bravo derivarán sus demasías, cuando vuelvan las lluvias, al otro lado de la frontera. Vino Condoleezza Rice y se fue al anochecer. Quedó la ilusión del canciller Derbez de montarse en ancas y regresar a Washington al frente de la OEA. Quedó la certeza de que al patrón de la señora Rice le interesa la seguridad interna de su país: prioridad, ansiedad, obsesión y devoción en el combate al terrorismo, encarnado en los ejes del mal. La visita nos dejó la sombra de misteriosos militantes de Al Qaeda que navegan el desierto para internarse en Estados Unidos de América. Seguridad, seguridad, seguridad.

Y LO DEL AGUA, al agua. Bush reclama la que exigen Texas, Nuevo México y Arizona; Fox paga y cabalga con los gobernadores de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo Léon, Sonora, Chihuahua y Baja California. Cabalgata entre los pocos mezquites que hemos dejado en pie. Gobernadores norteños y funcionarios del centro vestidos de charro. A la usanza de antiguos hacendados, unos; otros con chaparreras que los jinetes de antaño hubieran hecho tronar al arrimarle el caballo a quien los dejara sin agua y en espera de migrantes islámicos decididos a burlar la vigilancia de la migra y confundirse con los millones de ilegal aliens que hemos enviado al norte del Bravo. Enrique Martínez anuncia que van a cabalgar, además del charro Creel, los encargados de la energía, el secretario del ramo y el mismísimo director de Pemex. No olviden, dice el de Coahuila, que en la región fronteriza tenemos la cuenca de Burgos.

Y el gas seco

Y LAS CONTROVERSIAS que cruzan las líneas partidistas para confundir las iniciativas de reformas al régimen fiscal y para otorgar autonomía de gestión a Pemex, con el sueño guajiro de la privatización. Del dominio soberano sobre el petróleo expropiado, nacionalizado y auxiliar principal del gasto público, de eso, ni hablar. Los de la asamblea del PRI decidieron analizar y debatir las posibilidades de financiar el desarrollo del sector energético sin excluir posibilidad alguna, sin fetichismos, sin miedo al capital privado. No la privatización del combate imaginario, la que demandan los señores de los organismos financieros y los colaboradores y socios de George W. Bush, los del "neoconservadurismo", auténtica ultraderecha reaccionaria y fundamentalista. Esa quedó excluida expresamente.

MAÑANA HABRA EN la CNOP un foro sobre la industria energética de México, para analizar las propuestas de iniciativas de reforma que hay en el Congreso. Polvos de aquellos lodos. Manlio Fabio Beltrones dijo que las hay. Emilio Chuayffet declaró que no había iniciativa alguna de reformas surgida de la asamblea nacional del PRI. Dos versiones. Dos verdades. Nada nuevo, pero en el Senado de la República está listo el dictamen de la iniciativa de reformas aprobadas en la Cámara de Diputados, la que cambiaría el régimen fiscal y otorgaría autonomía de gestión a Pemex. El pleno la va a aprobar y la paraestatal podrá programar a plazos compatibles con la complejidad de la industria. No disminuirá la renta petrolera, ni dejará la empresa de ser importante "auxiliar" del erario. Hay viejas iniciativas. No hay nuevas iniciativas. Ninguno miente.

CUANDO SE BAJE del caballo, el ingeniero Luis Ramírez Corzo recibirá fuste y reata flamantes para no tener que ir en ancas del mercado al alza. Se acabó el petróleo barato. La demanda de India y China, 3 mil millones de consumidores, crece exponencialmente. Y ni hablar del vecino. Ahí, las tasas de interés son el riesgo, y la espiral inflacionaria es el remolino que nos podría "alevantar". O hundir, si creemos a los de la nueva ortodoxia y su fe inamovible en el fetiche del cero déficit, cero superávit, cero crecimiento y cero empleos. Pero todo muy ordenadito. Pero con el sistema vigente, sin inversión oportuna y planeación al cortísimo plazo, los techos fiscales hacen factible el absurdo de retroceder a país importador de crudo. Se acabó el petróleo barato, y dicen que es vigilia.

NO CEDERA LA firme oposición a las pretensiones de legislar por decreto desde el Poder Ejecutivo; no quitarán el valladar a la privatización erigido por senadores y diputados de la pluralidad, con Manuel Bartlett al frente. Pero el nuevo régimen fiscal y la autonomía de gestión se convertirán en ley, y el marco jurídico permitirá conciliar la urgencia financiera con la permanencia de la propiedad soberana. Ni en los melodramas decimonónicos hay quien sea tan obcecado o tan idiota como para vender las rentas heredadas. Las de los fundos petroleros nos las escrituró el Diablo, pero las nacionalizó la voluntad soberana de los mexicanos. Después de la andanada de cargos y datos que nos enviaron la CIA y todas las agencias de seguridad del imperio vecino, Vicente Fox declaró, en entrevista con Joaquín López Dóriga, que así no se trata a un socio.

OPTIMISTA IRREDENTO, añadió que el alud de cargos pudiera ser por "falta de control" de la Casa Blanca sobre sus agencias y agentes. Ni modo. En la asamblea del PRI, el senador Ricardo Aldana se opuso a reformas que parecieran abrir la puerta a la privatización. Firme, decidido el tesorero del sindicato petrolero. No lo arredró la amenaza de desafuero por lo del Pemexgate, que se desvanece en tribunales. Francisco Barrio, el acusador que aconsejó no cambiar "oro por cacahuates", se amparó para no declarar como testigo en el proceso de Carlos Romero Deschamps. Poco valen las convicciones si no las respalda la decisión de pagar el costo de sostenerlas. Quizá por eso se oyen los pasos de López y enloquecen los indicadores de encuestas anticipadas por arúspices, que ven el vuelo de las aves pero no hacia dónde se dirigen:

ES FOTO FIJA, dicen; es la respuesta al dilema del instante, glorificación del ocio en la política definida por Santiago Creel como "el arte de lo imposible": ¿Si las elecciones fueran hoy votaría usted por Jorge G. Castañeda o por el Doctor Simi? Si hoy tuviera que elegir presidente depositaría su voto en favor de Marta Sahagún o de Xóchitl Gálvez? Inútil preguntar si alguna de estas quimeras se transformará en candidato de veras de algún partido con registro o coalición de partidos de pluralidad variopinta y pragmatismo infinito. Digo, si hoy fueran candidatos estos que, a lo mejor, no van a serlo; que han dicho que no quieren, pero, a lo mejor, sí; que se declaran candidatos ciudadanos y exigen que la ley no se aplique en su caso, o que un partido se alquile, deslumbrado por el reconocimiento de imagen y nombre del producto.

HAN PUESTO EN juego, en riesgo, la institución presidencial y la efímera victoria cultural del PAN, por seguir los desvaríos y despropósitos de la disputa verbal, del torneo de agravios, del mal hablar y peor pensar en dimes y diretes. Tropiezos y traspiés en el sendero trazado por la obsesión de seguir los pasos de López y empedrarle el camino hacia el poder con los desvaríos de un debate en el que ambas partes confunden ley con marco jurídico, imperio de la ley con estado de derecho. ¡Chitón!, dijo el Macabeo abajeño. "Ya sacaron el pañuelito blanco", respondió el estratega de Nacajuca. Y aquí pasó lo de siempre: a nombre de la ley, riñen dos que se erigen en campeones de los pobres y de la verdad, y dejan el campo libre a la ultraderecha: Manuel Espino empuña los fascios del partido que no se animaba a decirse partido en el poder. Y la ultraderecha alza la voz para asumirse sinónimo de virtud, de valor, de honestidad; vicarios de la verdad única, que se han "puesto en manos de Dios" para conducirnos hacia Armagedón.

FRACTURA EN EL PRI, dicen los sabios. Roberto Madrazo consolida el control de los mecanismos operativos, suma voluntades en la asamblea, sin excluir al Tucom, y enfrenta el reto colectivo, consciente de que cada victoria es un eslabón adicional. Por eso respondió de inmediato Enrique Jackson, aunque tenía perdida de antemano la batalla en Nayarit, donde ganó Ney González, y Miguel Navarro ya anticipaba pedir al PRD la candidatura. Héctor Hugo Olivares puso la incontestable realidad sobre la mesa: "Los procesos internos son un medio, no un fin". Y el que no "asegunda" no es buen labrador, dicen los campiranos.

OTROS DRAMAS ANUNCIAN los navegantes de la transición: el de la triunfal rebelión popular encabezada por Andrés Manuel López Obrador, el rayito de esperanza, caudillo de un pragmático PRD que "respeta" pero rechaza al caudillo fundador. Cuauhtémoc Cárdenas ha resistido el paso de dirigente del movimiento democratizador a "líder moral" y, ahora, a candidato de la razón frente a la sinrazón que aglutina a todo y a todos en redes de acción paralelas al partido. Una extraña especie de poliarquía que aspira a dar gusto a todos, aunque acabará por gobernar para nadie. Y a la que los timoratos del conservadurismo confesional se empeñan en identificar como populismo, amago de guerra de clases, amenaza de lucha entre pobres y ricos. La logomaquia en el ágora electrónica.

PERO CONDOLEEZZA RICE vino y se fue. Lo del agua al agua. Y el ilusorio régimen del cambio, que se definió de centroizquierda, pasa la estafeta a la ultraderecha, que no teme decir su nombre. El PAN legalista y confesional vuelve a la oposición. O vence bajo ese signo o desaparecerá del cuadro de partidos de la pluralidad; "por ahí de 2009", dice un panista conservador al ver a los bárbaros de la ultraderecha en el poder.

ES MUY VALIENTE, dicen los partidarios de Manuel Espino. Algo más que eso hará falta en la encrucijada de la sucesión presidencial de 2006. "Es un buen guerrero", dijo Augusto de quien aspiraba a integrarse como triunviro: "También mi caballo", le respondió Marco Antonio.

 
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